30/03/08: Nuevos libros de historia del periodismo peruano
Tres nuevos títulos sobre aspectos de historia del periodismo peruano presentará este mes la Universidad San Martín de Porras en el marco del Mes de las Letras.
El primero es la edición facsimilar de “La Revista Americana”, que editó en 1962 el periodista colombiano José María Samper que había sido contratado como editor del diario “El Comercio”.
Samper era un prestigioso intelectual que estaba exiliado en París y llegó a Lima con su esposa, la igualmente reconocida escritora Soledad Acosta de Samper. Trabajó con dificultades pues algunos sectores lo molestaron mucho –como la insistente e injusta campaña en contra que le hizo Manuel Atanasio Fuentes desde su diario “El Mercurio”.
La edición cuenta con una introducción del conocido literato Edgardo Rivera Martínez..
El profesor e historiador Alberto Varillas es autor del segundo libro a presentar, titulado “Historia del periodismo peruano. De sus orígenes hasta 1850” y que será una valiosa referencia para los que se interesan en abordar el estudio de algunos aspectos todavía poco trabajados de esta historia especializada.
Debemos suponer que el profesor Varillas continuará su trabajo para abordar una etapa siguiente que llegue hasta siglo XX. Recordemos que Varillas es autor también de uno de los pocos trabajos que existen sobre nuestra prensa en la Guerra del Pacífico.
Finalmente el historiador Manuel Zanutelli Rosas presentará la segunda parte de su trabajo biográfico de periodistas, “Periodistas Peruanos del siglo XX. Itinerario Biográfico”, que es la continuación del texto que se entregó el año pasado. En este trabajo, de cerca de 400 páginas, vemos biografías de periodistas tan conocidos como Raul Villarán, Luis Felipe Angell y muchos otros.
La memoria histórica del periodismo peruano se enriquecerá con estos nuevos aportes (JG).
El primero es la edición facsimilar de “La Revista Americana”, que editó en 1962 el periodista colombiano José María Samper que había sido contratado como editor del diario “El Comercio”.
Samper era un prestigioso intelectual que estaba exiliado en París y llegó a Lima con su esposa, la igualmente reconocida escritora Soledad Acosta de Samper. Trabajó con dificultades pues algunos sectores lo molestaron mucho –como la insistente e injusta campaña en contra que le hizo Manuel Atanasio Fuentes desde su diario “El Mercurio”.
La edición cuenta con una introducción del conocido literato Edgardo Rivera Martínez..
El profesor e historiador Alberto Varillas es autor del segundo libro a presentar, titulado “Historia del periodismo peruano. De sus orígenes hasta 1850” y que será una valiosa referencia para los que se interesan en abordar el estudio de algunos aspectos todavía poco trabajados de esta historia especializada.
Debemos suponer que el profesor Varillas continuará su trabajo para abordar una etapa siguiente que llegue hasta siglo XX. Recordemos que Varillas es autor también de uno de los pocos trabajos que existen sobre nuestra prensa en la Guerra del Pacífico.
Finalmente el historiador Manuel Zanutelli Rosas presentará la segunda parte de su trabajo biográfico de periodistas, “Periodistas Peruanos del siglo XX. Itinerario Biográfico”, que es la continuación del texto que se entregó el año pasado. En este trabajo, de cerca de 400 páginas, vemos biografías de periodistas tan conocidos como Raul Villarán, Luis Felipe Angell y muchos otros.
La memoria histórica del periodismo peruano se enriquecerá con estos nuevos aportes (JG).
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Hugo Pereyra Plasencia escribió:
Tengo un articulo que podria interesarles, y que encaja con la tematica del blog.
Lo acompano como adelanto de una parte (aunque seria mejor poder remitirselos como attachment,con notas a pie de pagina, si me dan un correo especifico para este blog):
UNA GUERRA MEDIÁTICA EN TORNO DE LA CAMPAÑA DE LA BREÑA
Hugo Pereyra Plasencia
“Importantes noticias.
El Perú se levanta.
Los guerrilleros del Ejército del Centro.
Glorioso combate en Marcavalle y Concepción.
Pérdida completa del batallón chileno «Santiago».
Gran mortandad en las filas enemigas.
El coronel Gastó derrota a los chilenos en Concepción.
El general Cáceres en Huancayo.
Fuga de los chilenos.
El pánico se apodera de ellos.
Entusiasmo de los pueblos del Centro”
Titular de La Bolsa de Arequipa anunciando los triunfos peruanos en la Campaña de julio de 1882.
“Boletín del día. Llegada del «Amazonas». Combate en Huamachuco. Triunfo del coronel Gorostiaga. Derrota del general Cáceres y sus tropas. Armamento capturado. Parte oficial”
Titular del Diario Oficial chileno de Lima con las noticias de la batalla de Huamachuco.
Toda guerra se hace con balas y bombas en los campos de batalla, pero también con palabras en las salas de redacción de los medios, por no hablar de otros ámbitos alejados del terreno militar. No en vano, en el momento de iniciarse las operaciones ofensivas de la Primera Guerra del Golfo en 1991, y muy consciente del poder de la prensa, el general estadounidense Norman Schwarzkopf ordenó un blackout informativo en medio de una ola de protestas mundiales. Se trata de un asunto ampliamente comentado y de enormes resonancias en nuestro tiempo que, como sabemos, se caracteriza por un desarrollo vertiginoso de la información. Pero, ¿qué ocurría en este terreno en las últimas décadas del siglo XIX y, específicamente, desde 1882 hasta 1884, en el contexto de la guerra que se desarrollaba entre el Perú y Chile?
Veamos los rasgos específicos de este tiempo, y comencemos por los lentos ritmos de difusión de las noticias. Pueden tenerse en cuenta algunos datos ilustrativos. Una noticia publicada en Lima demoraba, en condiciones normales, diez o doce días en ser conocida, en versión impresa, en la Sierra Central. Cabe destacar que, en este caso, nos estamos refiriendo estrictamente a la difusión de periódicos, porque es evidente que una noticia muy urgente podía transmitirse desde la Sierra Central hasta Lima, por medios especiales (combinando correos militares montados, vagones de tren y telégrafos), en un tiempo récord de cuatro o cinco días. Ello ocurrió, por ejemplo, con la noticia de la destrucción del destacamento chileno que ocupaba el pueblo de Concepción durante la Campaña de julio. En otro orden de cosas, los oficios que Cáceres escribió en los prolegómenos y durante la ofensiva de Marcavalle, Pucará y Concepción, desde fines de junio de 1882, fueron publicados semanas después en los Registros Oficiales de Ayacucho y de Huancavelica, y se conocieron luego en Arequipa, bajo esta forma, casi un mes después de sus fechas de redacción. Estos mismos documentos, difundidos en la ciudad sureña, eran conocidos y reproducidos por la prensa chilena en Lima, luego de llegar transportados por barco, después de haber pasado entre tres y veintidós días (en los casos concretos que han podido ser observados). En total, desde que Cáceres escribía o dictaba sus oficios en el Centro en medio de las conmociones de los combates en Acostambo o en Huancayo, hasta el momento en que eran publicados por el Diario Oficial chileno en la capital ocupada, transcurría un promedio de mes y medio. Este ritmo tan lento en la difusión de las noticias es uno de los factores que explican, por ejemplo, por qué Cáceres tomó conocimiento del Grito de Montán, estando en el Centro, recién a mediados de octubre de 1882......