Javier Valle-Riestra renuncia este lunes a su mandato de congresista
Porque sus ideas políticas no coinciden con la bancada aprista y el Gobierno

Víctor Alvarado. La Razón.


El tribuno y prestigiado jurista Javier Valle-Riestra anunció que el lunes 24 presentará, mediante una carta notarial, la renuncia irrevocable de su cargo de congresista de la República, porque no quiere sentirse atado a un ente inútil, descapitalizado ante la opinión pública, y porque sus ideas políticas personales no coinciden con las directivas de la célula parlamentaria aprista (CPA) y la línea del Gobierno.

“Voy a insistir en apartarme del Parlamento porque yo estoy demás allí, porque mis convicciones apristas no coinciden con las líneas del partido y del Gobierno, porque no tengo vocación política, porque mi vocación es la abogacía, quiero ejercerla y quiero dedicarme a la defensa de los perseguidos políticos", expresó.
Seguidamente, dijo que esta convicción suya explica por qué "elogio a Alberto Fujimori y Antauro Humala prisioneros, a Ollanta Humala perseguido, a Adolfo Olaechea Cahuas, y defiendo a gente que sufre persecución injusta en el Perú, como Keiko Fujimori, Santiago Fujimori, Carlos Raffo, entre otros, sometidos injustamente al fuero anticorrupción".

"Yo quiero defender a todos los perseguidos y eso no lo puedo hacer en el escaño que es un ente mediocre, por eso es que yo tengo que marcharme para seguir luchando por los derechos humanos y las libertades políticas y si el Parlamento no me lo permite, plantearé un amparo y si pierdo el amparo, voy a los tribunales internacionales", subrayó.

Agregó que solo la hipocresía y el fariseísmo del fuero anticorrupción han permitido carcelerías y abusos. "Tenemos que suprimir toda clase de fueros ad hoc para el futuro, porque en el Perú hay fanatismo en los juicios y los fiscales son autores de las mayores tropelías judiciales", puntualizó.

Ente inútil
Para que quede más clara su posición, subrayó que no quiere quedarse en el Parlamento, porque se trata "de un ente inútil, no es bicameral, porque la línea de la célula parlamentaria aprista y la mía no coinciden, porque hay muchas limitaciones, porque yo prefiero la libertad y la tribuna forense a las limitaciones y sonoridad del escaño parlamentario".

La gota que ha rebalsado el vaso, según remarcó, es la reciente modificación delictiva de un dispositivo legal aprobado por el Parlamento, "en el que se ha querido comprometer de manera injusta al congresista Wilder Calderón, lo cual contribuye a descapitalizarlo ante la opinión pública".

"El Parlamento está en su perigeo, en el límite mínimo de popularidad, y me ratifica en mi posición de renuncia al mandato parlamentario que voy a presentar el lunes en la mesa de partes alegando, más allá de lo que diga la Constitución, lo que dicen los pactos internacionales", acotó.

Seguidamente, recalcó que, en sujeción a los pactos internacionales suscritos por el Perú, "nadie está obligado a realizar un mandato o una tarea contra su voluntad, porque esto sería un atentado contra la libertad. La Constitución puede decir que el cargo es irrenunciable, pero los pactos internacionales están sobre la Constitución".

Cargo es renunciable
Estos pactos, agregó, son el Pacto Internacional de Derechos Políticos de las Naciones Unidas y el Pacto de San José de Costa Rica, "y no solo yo pienso de esta manera, así lo estiman estudiosos como Francisco Eguiguren Praeli y Domingo García Belaunde, todos ellos sostienen la viabilidad de la renuncia del mandato parlamentario".

E igualmente remarcó que a favor de su renuncia está la experiencia sobre la materia existente en la mayoría de países del mundo. "El cargo es renunciable en Holanda, Islandia, Italia, Finlandia, Portugal, Alemania, España, EE.UU., Bolivia, Argentina, Guatemala, Paraguay, entre otros", detalló.

"En Italia, incluso, la renuncia procede a partir del segundo año del mandato. En Perú ha sido viable en casos de reelección, pero yo no soy un reelecto, e igualmente las primeras constituciones peruanas, las de 1828, 1834, 1837, 1839, 1870, 1877, 1920 y 1933, permitían la renuncia del cargo", finalizó.