Caso de chantaje sexual a colombiana revela nivel de corrupción en servicio de inmigración de E.U.

"Quiero sexo. Una o dos veces. Eso es todo. Tendrá su 'green card'. No me volverá a ver", dice un funcionario en la grabación que la víctima hizo con un celular y entregó a 'The New York Times'.

"Los 16 minutos de grabación, que la mujer primero entregó al periódico y luego al fiscal de distrito de Queens, sugiere el vasto poder de los funcionarios de bajo nivel de inmigración, y la creciente desesperación de parte de los inmigrantes que están buscando estatus legal. El resultado, que incluye el arresto de un agente de inmigración la última semana, subraya la dificultad y el peligro de elevar quejas, incluso en el raro caso cuando el abuso del poder puede haber sido registrado en una grabación", dice 'The New York Times'.

El periódico identifica al agente (del servicio de inmigración), arrestado la semana pasada, como Isaac R. Baichu, de 46 años, quien irónicamente era un inmigrante de Guyana.

Baichu manejó casi 8.000 aplicaciones a 'green card' durante sus tres años como adjudicador de la oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración de Estados Unidos (United States Citizenship and Immigration Services), en Garden City, Nueva York, parte de Departamento de Seguridad Doméstica (Department of Homeland Security).

"El agente le solicitó (cuando tuvo la entrevista para acceder a la 'green card') el número del teléfono celular, y la llamó tres días después. Le sugirió, ella dijo, que con su poder podría descarrillar su vida y deportar a sus familiares, aludiendo a una pelea que había tenido con la ley antes de su matrimonio (con un cuidadano de Estados Unidos). Le solicitó atender a una entrevista en privado. A mediodía del 21 de diciembre, en un carro parqueado en Queens Boulevard, él fijó su precio, sin darse cuenta de que lla estaba grabando todo en el celular en su bolso", dice el periódico.

Cuando la mujer trató de dejar el carro, el funcionario la obligó a hacerle sexo oral para demostrar "que estaba hablando en serio". "A pesar de sus protestas, dijo ella, él siguió adelante", dice 'The New York Times'.

Baichu se declaró inocente de felonía y cargos de obligar en diciembre pasado a la colombiana (de 22 años) a hacerle sexo oral, y prometer ayudarla con su papeles de inmigración a cambio de más favores sexuales. Si es condenado, enfrentará ocho años de cárcel.

La agencia lo suspendió de su cargo y le suspendió el pago de su salario, y el inspector general de 'Homeland Security' está revisando otros casos enlos que está involucrado, dijo un vocero el miércoles.

El periódico dice que nadie sabe qué tan extendido está el chantaje sexual, pero menciona otros casos de agentes acusados en Atlanta, Miami y Santa Ana, California.

Abogados, que dijeron habían grabado un encuentro entre el señor Baichu y la mujer el 11 de marzo en el cual hizo demandas similares, pidieron a otras víctimas denunciar.

Dinero, no sexo -dice ¿'The New York Times'- es la moneda más común de la corrupción en inmigración, pero de acuerdo con un testimonio de Michael Maxwell, ex director de investigaciones internas de la agencia, en el 2006 ante el Congreso, más de 3.000 quejas de mala conducta de empleados quedaron sin ser investigadas por falta de personal, incluyendo 528 que involucran cargos criminales.

La agencia dijo que ha triplicado su equipo de investigación desde entonces, y tiene 165 quejas serias pendientes. Pero dejó de publicar direcciones de correo electrónico y números telefónicos para denunciar tales casos, dijo la señora Jan Lane, jefe de seguridad e integridad, porque carecen de personal para escoger entre los miles de mensajes (la mayoría irrelevantes) que resultan. Los inmigrantes, dijo, deberían informar las transgresiones a cualquier autoridad en la que confíen.

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