Hojita
Este es un post vinculado al anterior (dos mas abajo) en el que hablé de las ideas erradas que se han construído alrededor de la importancia del gateo para el desarrollo y el aprendizaje posteriores.

Ahora quiero mencionar otro tema también muy distorsionado: el consumo de marihuana. Resulta que en muchos cursos de introducción a la psicología algunos profesores (psicólogos ellos), cuando se ve el tema de adicciones o consumo de sustancias les dicen a los estudiantes que el consumo de marihuana es inofensivo, que "no pasa nada" con ella, que el máximo peligro que la marihuana entraña en ser la puerta de acceso al consumo de otras sustancias más peligrosas. Y nada más.

La verdad es que me parece altamente irresponsable que un profesor universitario sesgado o desinformado les de un punto de vista tan parcial a sus estudiantes en una clase de introducción a la psicología (o en la clase que fuera, pero peor aun si es en la de psicología). Lo único que consigue este profesor es malinformar a los estudiantes y avalar sus conductas de consumo, en algunos casos ya tremendamente problemáticas. Ojo: yo no me escandalizo porque la gente use o haya usado marihuana, aunque personalmente no lo he hecho jamás. Cada quien es libre de llevar la vida que quiere, sobre todo cuando se es adulto (es más, estoy 100 % a favor de la legalización del consumo de drogas y la promoción de un estilo de vida saludable a partir solamente de la educación). Lo que creo que no es lícito es hablar desde una posición de autoridad (un profesor universitario lo es, sobre todo frente a alumnos que recién han ingresado a la universidad, que llevan un curso de psicología por primera vez, que tienen 16-17 años y obviamente poca capacidad para contextualizar o cuestionar lo que el profesor dice) y dar información, digámoslo suavemente, "parcializada".


No soy especialista en el tema aunque tengo amigas que sí lo son y se, por ellas y por algunas lecturas, que hace tiempo que se sabe que la marihuana tiene efectos indeseables a corto y a largo plazo. Los efectos a corto plazo incluyen problemas de memoria y aprendizaje; dificultades para pensar y solucionar problemas, una percepción de la realidad distorsionada, dificultades de coordinación (mejor no manejar habiendo consumido!) y aumento del ritmo cardiaco (por lo que dicen algunos médicos que las probabilidades de sufrir un ataque al corazón son mayores en la primera hora de haber fumado marihuana). A largo plazo, la marihuana produce cambios en el cerebro similares a los que ocurren por consumo prolongado de otras drogas (aumento en la activación del sistema de repuesta al estrés, alteraciones en la motivación por cambios en la actividad de las células nerviosas que contienen dopamina, etc.) También afecta a los pulmones, deteriora la dentadura, daña al feto en mujeres embarazadas y afecta negativamente la capacidad del sistema inmunológico para combatir infecciones.

Hojita marihuana
Psicológicamente, se sabe que el uso de marihuana se asocia a alteraciones tales como ansiedad, depresión y transtornos de personalidad, y puede causar problemas en la vida diaria (o agravar aquellos que la persona que consume ya tiene). Como la marihuana afecta la memoria, la concentración y el aprendizaje, afecta también el desempeño académico y las habilidades laborales. Los consumidores suelen tener peores notas que los no consumidores y rendir menos en el trabajo; de hecho, muchos consumidores compulsivos de marihuana son impulsivos y tienen dificultades para conservar sus trabajos.

Por supuesto, existe vulnerabilidad genética asociada al consumo, pues la genética es un factor que puede influir en los efectos (sensaciones positivas o negativas) que se tienen cuando se consume marihuana. Es decir, por diferencias individuales en la carga genética una persona que consume marihuana puede tener una experiencia altamente placentera, mientras la experiencia de otra persona puede ser desagradable. Y lo mismo ocurre con la adicción, algunas personas, por diferencias genéticas, pueden hacer un cuadro de adicción más rápido y más resistente que otras. Quizá el profesor que dice que la marihuana es inocua esté geneticamente dotado a experimentar sensaciones placenteras y a no desarrollar adicción, pero si es un psicólogo bien formado y está actualizado repecto al tema del consumo de sustancias debe poner en perspectiva esta información hablándoles a sus alumnos del rol de la genética en los patrones de consumo.

Sería más pedagógico, serio y legítimo dar a los estudiantes la información completa sobre los efectos negativos del consumo de marihuana y hablarles también de los usos positivos de la misma (como su uso en medicina, por ejemplo), e incluir una aproximación antropológica al consumo de sustancias que complemente las aproximaciones médicas modernas. En otras palabras: se trata de ser responsable con lo que se enseña, dar información lo más actualizada y completa posible, y no hablar de la propia experiencia como si fuera una verdad absoluta, sin tomar en cuenta y sin hacerse cargo de como esta información va a ser entendida y asimilada por adolescentes de 16 o 17 años.

Nota: he llegado a saber que en otras especialidades hay ciertos profesores que alientan a los estudiantes a llevar una vida poco saludable: les dicen que no duerman, que estudien sin descanso y que si necesitan rendir más.... !tomen anfetaminas!!! Incluso narran sus experiencias de juventud en que hacían aquello que recomiendan. Me cuesta creer esto pero tengo la referencia de fuente muy confiable. Y me parece tan o más irresponsable que hablar de la marihuana a la ligera.

Actualización
Julio Sancho me envia este enlace interesante:

Las drogas y los ratones