
Lamentablemente, el pensamiento andino, su cosmovisión holistica se va destruyendo, como una consecuencia de todo un proceso, que por décadas trata de incorporar a la "ciudadanía y educación" a los millones de peruanos que viven en las comunidades, haciéndoles partícipes de la "democracia" con los curriculos educativos impuestos y obligándolos a participar en elecciones de beneficio centralista.
En el caso de las elecciones, primero, fueron los "señores", luego los terratenientes, luego los candidatos modernos, quienes derrochando coca, chicha, alcohol, cerveza, vino, pisco y whisky en fanfarrias comunitarias, imploran los votos para sus intereses. Las propuestas políticas, siempre han sido para los incautos. Esta seudo cultura democrática, ha sido el terreno fértil, para la propaganda de las grandes inversiones privadas en bebidas alcohólicas. Utilizan la falacia de obligar a consumir alcohol por que "es parte del progreso social". Martillan diariamente en las mentes, con los spots televisivos, los paneles publicitarios, creados en sus escuelas de marketing (de manipulación). El mensaje de fondo es a más alcohol, más patas de verdad, más prestigio, más chicas, más progreso, asi llegarás a las altas cumbres, a congresista y hasta presidente.
Esto afecta principalmente a los adolescentes, quienes desde edades muy tempranas sucumben a estas falacias, empiezan a consumir bebidas alcoholicas, pues creen que haciéndolo, suben de estatus y viven felices; cuando lo que logran es movilizar su euforia, aumentar más el consumo de alcohol, siendo una fuente que origina las pandillas, barras bravas y delincuencia. Beber ahora, para los jóvenes, es el combustible de la lucha pandillera y delincuencial. No es la bebida, combustible para terminar la faena en la chacra, mina o pesca en la minka o en el trabajo duro de la cultura andina, sino ahora, es la bebida liberadora de la energía para pasarla bien en la playa, la discoteca y después, hacer orgías, acuchillar, "meter plomo", romper vidrios y destruir los bienes públicos.
La alimentación saludable como beber el vino del inca usado para asentar el charqui o el vino para asentar el pescado ya casi nadie practica. Ahora, son las ingestas masivas de alcohol de los fines de semana en discotecas o eventos "culturales". Han aparecido miles de jóvenes destruídos, enfermos alcohólicos. Algunos intentan reincorporarse a la sociedad, participan de grupos que intentan salvarlos y los observamos en los vehiculos de transporte masivo que suben a vender caramelos implorando una mano divina en su ayuda.
La respuesta del Ministerio de Educación, ante esto, es enrejar los colegios, para evitar que ingresen los pandilleros. El Ministerio del Interior, responde con ordenar la construccion de mas cárceles, la compra de mas patrulleros, más escuelas de policías. Los Directores de los Colegios solicitan vigilancia policial (policías muchos de los cuales tienen ya los problemas que pretenden cuidar) para evitar que roben, violen o secuestren niñas o niños. La concepción de currículo de jaula que poseen, evidentemente no solucionará este problema.
Ya lo decíamos, la alternativa del CURRICULO PRODUCTIVO, cuya fuente es la comunidad misma, se vislumbra como la herrramienta de un nuevo modelo educativo, que permitirá solucionar estos graves problemas de salud y de educación.
En ese sentido, invito a sacar las enseñanzas de la experiencia en la comunidad del Distrito de Lamay, provincia de Calca.
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La felicidad no llega en botella







