
Tercer álbum de la épica banda inglesa de heavy metal, es además el debut del vocalista Bruce Dickinson. Grandioso compilado que muestra el virtuosismo de los miembros del grupo, refrescante tambien por la capacidad vocal de Dickinson que le permite impregnar de agresividad y a la vez misterio a los temas del álbum. La instrumentalización, composición y lírica son tratadas con bastante pulcritud con el afán de presentar un producto de altísima calidad, objetivo que logran de sobremanera.
El título presagia letras oscuras, los temas que destacan son Invaders (guitarra que demuestra que notas agudas tambien pueden ser pesadísimas), The Prisoner (el intro con diálogos de la serie del mismo nombre), 22 Acacia Avenue (una guitarra sensacional), The Number of the Beast (abre con la lectura de un fragmento bíblico y luego te sorprende con una guitarra y la voz en un estado de iluminación total) y Run to the Hills (El lamento de las 6 cuerdas y Dickinson te revientan las entrañas). Excelente muestra de lo creativo que es el metal.








