Preparan un Ancón judicial para entregar el Mar de Grau


Experto jurista Fernán Altuve alerta al país

Doctor Altuve, ¿cuál es su opinión sobre la designación de Allan Wagner para representar al Perú en La Haya en el diferendo marítimo con Chile?
Lo que puedo decir es que es una imposición del Gobierno. Me llama mucho la atención que un gobierno que trata de presentarse como que tiene espíritu de convocatoria no haya llamado a todos los sectores que tienen conocimiento, participación e interés en defender la soberanía del Perú. Dicho de otra forma, simplemente es una decisión del Ejecutivo donde no se ha llamado a gente de Tacna, por ejemplo, que es la zona del país más interesada en este tema tan delicado. Se cree que la comisión fracasada de expertos es representativa de los sectores nacionales. Lamentablemente, esa comisión, que se nombró y fracasó por responsabilidad de la Cancillería, no representa a nadie. Esto exige que los sectores patrióticos se mantengan vigilantes porque no tienen ninguna confianza en el señor Wagner para representar bien los intereses del Perú.

¿Entonces, no tendría Wagner los créditos necesarios ni académicos, ni intelectuales, ni patrióticos para asumir tan alta responsabilidad?

Desde el punto de vista académico puedo decir que Allan Wagner es un ágrafo. No le he leído absolutamente nada. No sé qué ha escrito. Tal vez uno que otro articulito, pero eso no da una solvencia académica. No sé si tiene profesión. Yo creo que solo ha llegado a embajador. Pero no tiene estudios universitarios superiores concluidos, por lo menos hasta donde yo sé. No sé si tiene un título de abogado o economista. No lo sé, pero tiene una experiencia que no se puede negar, sobre todo política, porque ha estado con todos los gobiernos: ha sido canciller de (Alejandro) Toledo, ha sido canciller de Alan García y ha sido embajador de Fujimori hasta el ‘92. Definitivamente tiene una experiencia que no se la voy a negar y eso hay que reconocerlo.

También debo decir que hay personas en la Cancillería que tendrían muchísimos títulos muy superiores para haber ocupado el cargo de agente diplomático del Estado peruano en la Corte de La Haya. Es más, ellos sobre todo tendrían una cosa que el señor Wagner no tiene: el consenso nacional.

Y es que el señor Wagner no representa a todas las corrientes de opinión del país, tanto que los sectores nacionalistas y patrióticos no lo avalan. Al contrario, están totalmente en desacuerdo con su designación, que ha sido lamentablemente una imposición.

¿Cómo se explica entonces que existan varias declaraciones donde se habla de la brillante carrera diplomática del señor Wagner, afirmando que es un representante de lujo? ¿Cómo explicaría esto usted?

Porque lo que se acostumbra en el Perú es a tener una argolla de amigos que se tiran flores los unos a los otros y acostumbran a decir que todo es maravilloso, pero eso no se sostiene ante los hechos y las evidencias. Ahora, quien quiera reconocer sus méritos tiene todo el derecho de hacerlo. Yo respeto todas las opiniones. El punto es que ese señor no tiene consenso nacional y mientras no lo tenga, no puede representar al país en un litigio de estas proporciones.

Hablemos de trayectoria. En el ‘85 y ‘86 se firman documentos con Chile sobre el problema del atracadero y otras obligaciones pendientes de Chile para con Perú en Arica...

No, no se firman, se claudican intereses en documentos, que es diferente, y la del señor Wagner es una trayectoria de claudicaciones sistemáticas. Jamás ha tenido una posición firme ante los intereses chilenos sobre los derechos del Perú y ahora se le premia con la coordinación del equipo que irá a La Haya. ¿Por qué?

¿Por qué se le premia?
Ah, eso hay que preguntárselo al presidente de la República y el primer ministro Jorge del Castillo. Lo están premiando con algo que creen que es superfluo. No señor. Se trata de los derechos soberanos del Perú al Mar de Grau y el territorio.

Habría que partir del conocimiento que tienen estas personas que han nombrado a este señor Wagner y los tres se identifican por algo en común: una gran ignorancia en este tema crucial.

Sinceramente creo que no saben cómo enfrentar el problema y prefieren que se resuelva fuera, aunque sea en contra del Perú, y no dentro. A mí me parece que están preparando un Ancón judicial, buscando que no sea la gente dentro del Gobierno o la Cancillería la que firme un tratado atentatorio, sino que sea un tribunal internacional el que entregue lo que aquí no se va a defender. Repito, las personas que están siendo designadas -con una excepción, la doctora Marisol Agüero Colunga- no cuentan con la idoneidad patriótica para defender al Perú. No lo han hecho en el pasado y no tienen por qué hacerlo en el futuro.

Y puede hacer una radiografía de esas personas o por lo menos de las más caracterizadas...

Ya he mencionado que discrepo con el entorno del señor Wagner. Creo que la diplomática Marisol Agüero es la única que se puede reconocer como una persona sólida. Pero, por ejemplo, están nombrando a un historiador, Cristóbal Aljovín de Losada, quien ha tenido vínculos con los historiadores chilenos y ha hecho un libro en coalición con ellos. Entonces, ¿por qué no se ha buscado a personas que están vinculadas con una historiografía de defensa de los intereses nacionales y no de conciliación de los intereses del vecino del sur? ¿Qué es lo que pasa?

Ellos avanzan a una gran conciliación. Por lo menos esa es la sospecha que tengo. Cuidado con que el pueblo peruano vaya a amanecer un día con una situación jurídica que no puede resolver. Entonces, ellos dirán “no lo hicimos nosotros, lo hizo La Haya”. ¿Así? ¿Pero quiénes eran los abogados del Perú balbuceantes y capituleros?

¿Pero figuras como el doctor Roberto Mac Lean?
Es un asesor y el señor Roberto Mac Lean es un gran experto en derecho internacional privado. Que yo sepa, el doctor Mac Lean no sabe de derecho internacional público. Yo tengo una gran opinión sobre él fundamentalmente porque su labor en defensa del 5 de abril como embajador de Fujimori fue muy buena. Entonces, estoy seguro de que podrá hacer una labor de defensa de los derechos del Perú. Si ha defendido el 5 de abril, puede defender cualquier cosa.

Ahora ocurre algo extraño, porque en los últimos días han aparecido alabanzas desmedidas para con Allan Wagner de Mac Lean y Hugo de Zela. ¿Estarían buscando una inclusión en el equipo que va a La Haya?

Lo que puedo decir es que aquí hay mucha gente que está preparándose. Una vez interpuesta la demanda todos pueden ser parte de un proyecto común ante La Haya, obviamente sin olvidar que hay 6 millones de dólares para repartir en honorarios. Yo puedo decir que no estoy de acuerdo que Perú vaya a La Haya. Si el Perú va a La Haya, contra mi opinión, espero que vaya la mejor gente y no la claudicante. Es más, adelanto que no voy a dejar de opinar en contra de esta decisión impuesta que es adversa, nociva y contra los intereses patrios, en tanto estoy seguro que va a tener efectos muy negativos para el Perú. Esto no tanto por la situación jurídica y los derechos del Perú, sino por las personas que no creo que tienen el espíritu y sentimiento patriótico para armar la defensa nacional que el Perú necesita.

Entonces, ¿para qué vamos?
Repito, yo creo que es un Ancón judicial.

Si es un Ancón judicial... una paz impuesta por los chilenos por un prochileno como era Miguel Iglesias, ¿para qué vamos a perder?

Exactamente, pero el que tiene que reaccionar es el pueblo. El pueblo de Tacna sabe que lo que ellos defendieron en varias generaciones los gobiernos lo están entregando y están mochando los derechos de Tacna. Es Tacna la que debe salir a defenderse.

¿En qué fundamenta su posición de no ir a La Haya?
Definitivamente tenemos que enfrentar este problema bilateral. No es ningún secreto que a lo largo del tiempo la posición del Perú no ha sido defendida por la Cancillería con la coherencia que exigían las circunstancias. Recuérdese que hay infinidad de documentos firmados por Torre Tagle que se contradicen unos con otros. Ponernos y someternos a un juez internacional que puede ser extremadamente duro con nuestras debilidades a lo largo del tiempo es un riesgo demasiado grande y que solo mucha vanidad ha podido llevarnos a este punto crucial. Es más, yo estoy seguro que en honor a la justicia el canciller García Belaunde no está de acuerdo con ir a La Haya.

Doctor Altuve, acaba de hablar de un tema gravísimo. Si hay documentos contradictorios de la propia Cancillería, que no guardan coherencia, asunto que es definitivamente cierto, hay dos o tres documentos en un libro que usted denunció.

Pero si son los asesores principales del señor Wagner. Ellos han escrito un libro donde reconocen la delimitación terrestre según los argumentos de Chile. Estas son las personas que hoy están en el núcleo duro de la defensa jurídica del señor Wagner. Entonces, ¿qué puedo pensar yo ante eso? Que asistimos a una claudicación orquestada y planificada. Va a ir a La Haya como asesora la señora María Teresa Infante, de la Cancillería chilena, la misma señora que arregló con Fabián Novak el tratado del año 99 que consumó la entrega de los derechos del Perú sobre Arica. Es decir, ponen a los mismos negociadores claudicantes con los mismos premiadores con condecoraciones chilenas. ¿Quién le concedió la condecoración al señor Novak de la orden de O’Higgings? ¡La señora Infante! Tuvo tal gesto no porque se hubiera enfrentado a ella, sino todo lo contrario. Y los chilenos le vienen a poner a la señora que lo ha dominado. ¿Entonces, de qué estamos hablando? Digo esto porque ha salido en un diario que el señor Novak se está yendo a La Haya. ¿Qué tiene que hacer en La Haya?
Fuente: La Razón.

Nota. En algunas partes de la crítica del fujimorista Altuve, no podemos negar que tiene razón.