Hugo Chávez se manifestó muy desilusionado dado que la mayoría de países que conforman el pacto andino están negociando tratados de libre comercio con los Estados unidos.
Lo cual para el implica un “acto de traición”

"Con la firma por parte del gobierno de Colombia de un tratado de libre comercio con Estados Unidos o del Perú son sendas puñaladas para la Comunidad Andina que por cierto presido hasta julio" señala el presidente venezolano
Solo Bolivia quedaría, hasta el momento, fuera del frente de tratados establecidos con EE.UU. además de Venezuela, quien, como ya es conocido sostiene fuertes discrepancias ideológicas con el actual gobierno estadounidense, personalizado por George Bush.

Sin embargo el pacto andino nunca ha sido una organización realmente unificada y coordinada en base a la cooperación mutua para beneficio de sus miembros. La desilusión de Chávez solo es un reflejo de lo que desde hace tiempo viene pasando.

Estados Unidos siempre ha estado presente y ha sido un gran determinante en la economía Latinoamérica (como es evidente). El pacto no es fuerte porque cada país sobrepone su propio bienestar al de la comunidad (lo cual si lo vemos desde una perspectiva racional, resulta un tanto coherente, dado que estos países están en vías de desarrollo y afrontan diversos problemas inmediatos económicos, políticos y sociales internos que deben resolver)

Independientemente de esto, pese a que la unión y el trabajo conjunto para poder negociar con una economía mas fuerte (que todos juntos), como la de Estados Unidos hubiese sido genial y un muy lindo sueño bolivariano (que confieso me encantaría ver funcionando), la realidad de los hechos, es que esta pretensión de formar una alianza de países latinoamericanos, cual Europa, no tiene resultados prácticos.
Debido a que siempre se tratan de importar modelos sin originalidad y sin considerar escenarios particulares, y por sobretodo porque no hay ninguna capacidad coercitiva dentro de la organización, cuya ausencia genera que el compromiso real sea prácticamente inexistente y se convierta en una ornamenta más de una AL desfasada


Sara R. Zubillaga