03/12/07: Prohibidas las peleas de tenedores!

Desde mi punto de vista un reglamento escolar debería ser un contenedor de grandes principios éticos, aquellos que no deben ser transgredidos en la convivencia diaria: el respeto a la intregridad física de las personas, por ejemplo. Es (o debe ser) como una constitución, no como un manual de Carreño, y por ello esos listados inacabables que apuntan a prohibir y prohibir conductas específicas no tienen sentido. Aquí les dejo algunas perlitas que he ido encontrando en mi experiencia de leer diversos reglamentos de disciplina de colegios de nuestro medio:

2. Prohibido llevar las medias en la pantorrilla. Deberán estar siempre a la altura de la rodilla
3. Se sancionará a los que no porten la insignia del colegio con orgullo Ugartino.... (¿¿¿???? Pregunto: ¿alguien entiende en qué consiste el "orgullo Ugartino"?)
4. Es una falta sancionable tener los libros sin forrar
5. Los estudiantes están obligados a levantarse de sus asientos cada que ingresa un profesor al aula, en señal de respeto
6. Prohibido llevar mochilas y otros útiles escolares de colores llamativos
7. Se sancionará al alumno que no esté correctamente uniformado. Se considera falta grave llegar con ornamentos personales no permitidos (lazos, aretes, etc.) más de tres veces
8. Es deber de los estudiantes cantar el himno nacional los días Lunes en la mañana, mostrando respeto por los símbolos patrios
9. Se sancionará a los alumnos que se muestren irrespetuosos durante el rezo, o que no recen
Y este - en el comedor de una escuela gringa- sí que me hizo reir:
10. Están terminantemente prohibidas las peleas de tenedores
Repito: no tiene sentido hacer reglamentos de esta clase, pues -sin entrar a críticas de fondo respecto al concepto de disciplina, de educación y de ética que asumen- se sabe que no son operativos. En mi experiencia, lo único que logran es atar de manos a aquellos directores y docentes más razonables que intentan interpretar las reglas y dejar entrar las particularidades de cada caso en la toma de decisiones, además de hacer que los estudiantes encuentren formas de burlar aquello que está escrito con algo que no lo está (como en el caso de las peleas de tenedores en el comedor de la escuela... los estudiantes empezaron a pelear con cucharas, y luego con cuchillos, y luego con cualquier otra cosa que no estuviera en la "lista").
El asunto se vuelve absurdo, necio, e inmanejable. Tan absurdo y necio como que un profesor sancione a un estudiante de primaria que por estar resfriado había ido al colegio con una bufanda que le había puesto su abuelita para abrigarlo, la que obviamente no pertenecía al uniforme porque el uniforme aquí en el Perú no incluye bufandas. Y que agresivamente el profesor le quite al niño la bufanda, en pleno invierno de.... ¿saben dónde? Cerro de Pasco!!! A varios miles de metros de altura, donde el frío es intenso y se mete hasta los huesos. Y el profesor que me lo contaba -en un taller que yo dí acerca del desarrollo del juicio moral- estaba convencido de que hacía bien porque desde su punto de vista el alumno tenía que aprender a obedecer, y el reglamento decía que las prendas que no eran del uniforme estaban prohibidas... y no hubo manera de sacarlo de esta postura dogmática, concreta y cuadriculada sobre la obediencia y la disciplina, a pesar de que recibió no solo mis críticas (y puedo ser muy dura a veces para decir las cosas) sino la de sus colegas, otros profesores que también participaban del taller.
Este enfoque basado en el comportamiento observable, que entiende la disciplina como la regulación del comportamiento por medio de reglamentos y sanciones, es el que absurda y lamentablemente prima en la mayoría de escuelas en nuestro país. Voy a volver a escribir sobre esto más adelante.
Nota:
Imágenes tomadas de aquí
Etiquetas : Disciplina

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Leo escribió:
Ya sé que suena un poco malvado, pero creo que la disciplina escolar está -en la mayoría de los casos- diseñada desde una perspectiva de pensamiento concreto y por eso tampoco promueve el descentramiento ni la autonomía.
Me vuelvo a preguntar... ¿Será así?