28/11/07: Alistan normas para generar divisas por exportación de madera (de forma legal)
Inrena prepara dispositivo para dar mayores concesiones madereras
Lima, nov. 28 (ANDINA).- El jefe del Inrena, Isaac Roberto Ángeles Lazo, anunció que su institución sacará adelante en las próximas semanas un dispositivo legal que permita que las concesiones madereras sean mayores en tiempo y en áreas.
Explicó que Inrena viene trabajando estos nuevos lineamientos bajo la premisa que los concesionarios “no extraigan sino que inviertan y que recuperen porque la selva es el futuro de nuestra sociedad”.
Sin embargo, recordó que estas “mayores facilidades” que se darán, deben de ser recíprocas a “entidades naturales o jurídicas solventes, que tenga capacidad para generar inversión”.
Para el Inrena, el pedido del presidente de la República en sus ensayos periodísticos sobre “El síndrome del perro del hortelano”, de aprovechar en forma debida los recursos naturales, pasa por darle valor agregado a los bosques.
Valor agregado
En líneas generales, Inrena busca cambiar la política extractiva mercantil promoviendo la creación de más plantas de procesamiento de madera, como la que existe en el Callao, donde se le da valor agregado a la madera, logrando que el metro cúbico de caoba que sale del país, pase de costar 250 dólares (sólo aserrada) a 1,500 dólares (procesada).
Una planta de este tipo cuesta entre tres y cinco millones de dólares y puede dar trabajo a 400 personas.
En este sentido, Ángeles Lazo anunció que en breve saldrá el Plan Nacional del Bambú, enfocado en áreas donde hay gran potencial para dicha especie, como Madre de Dios. Y la cual, dando valor agregado, se puede vender a buen precio en mercados como China, Europa y EE UU.
Por su parte, Edgardo Lizarraga Leguía, intendente de Forestal y Sauna Silvestre del INRENA, por las características de nuestras maderas, las concesiones madereras deben de ser de a 40 años como tope y renovables.
Los estudios, explicó, precisan que para sustentar estas plantas de procesamiento se necesitan áreas de concesión entre 200 y 400 mil hectáreas, pero que en el caso peruano pueden continuarse la unión de varias concesiones como el Consorcio Amazónico o, en caso contrario, dar concesiones con mayor volumen de hectáreas.
En este sentido, Lizarraga opinó sobre la necesidad del país de trabajar aceleradamente un catastro nacional y así desarrollar proyectos similares sin perjudicar las áreas que ocupa las comunidades para su sobrevivencia.
Los funcionarios se reunieron esta mañana con la prensa en el local central del INRENA, en San Isidro, donde dialogaron sobre las nuevas políticas que está tomando la institución.
Lima, nov. 28 (ANDINA).- El jefe del Inrena, Isaac Roberto Ángeles Lazo, anunció que su institución sacará adelante en las próximas semanas un dispositivo legal que permita que las concesiones madereras sean mayores en tiempo y en áreas.
Explicó que Inrena viene trabajando estos nuevos lineamientos bajo la premisa que los concesionarios “no extraigan sino que inviertan y que recuperen porque la selva es el futuro de nuestra sociedad”.
Sin embargo, recordó que estas “mayores facilidades” que se darán, deben de ser recíprocas a “entidades naturales o jurídicas solventes, que tenga capacidad para generar inversión”.
Para el Inrena, el pedido del presidente de la República en sus ensayos periodísticos sobre “El síndrome del perro del hortelano”, de aprovechar en forma debida los recursos naturales, pasa por darle valor agregado a los bosques.
Valor agregado
En líneas generales, Inrena busca cambiar la política extractiva mercantil promoviendo la creación de más plantas de procesamiento de madera, como la que existe en el Callao, donde se le da valor agregado a la madera, logrando que el metro cúbico de caoba que sale del país, pase de costar 250 dólares (sólo aserrada) a 1,500 dólares (procesada).
Una planta de este tipo cuesta entre tres y cinco millones de dólares y puede dar trabajo a 400 personas.
En este sentido, Ángeles Lazo anunció que en breve saldrá el Plan Nacional del Bambú, enfocado en áreas donde hay gran potencial para dicha especie, como Madre de Dios. Y la cual, dando valor agregado, se puede vender a buen precio en mercados como China, Europa y EE UU.
Por su parte, Edgardo Lizarraga Leguía, intendente de Forestal y Sauna Silvestre del INRENA, por las características de nuestras maderas, las concesiones madereras deben de ser de a 40 años como tope y renovables.
Los estudios, explicó, precisan que para sustentar estas plantas de procesamiento se necesitan áreas de concesión entre 200 y 400 mil hectáreas, pero que en el caso peruano pueden continuarse la unión de varias concesiones como el Consorcio Amazónico o, en caso contrario, dar concesiones con mayor volumen de hectáreas.
En este sentido, Lizarraga opinó sobre la necesidad del país de trabajar aceleradamente un catastro nacional y así desarrollar proyectos similares sin perjudicar las áreas que ocupa las comunidades para su sobrevivencia.
Los funcionarios se reunieron esta mañana con la prensa en el local central del INRENA, en San Isidro, donde dialogaron sobre las nuevas políticas que está tomando la institución.
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