Al respecto, el 18 de noviembre se conoció un pedido inusual por parte de la autoridad reguladora de las autoridades financieras en China, a través del cual solicitó que los bancos desaceleren el ritmo de préstamos que otorgan y sugirió que terminen el año con la misma cantidad de préstamos que concedieron hasta el 31 de octubre. A pesar de reconocer que cada banco posee necesidades distintas (como consecuencia, entre otros factores, de sus distintos requerimientos de capital), la autoridad supervisora propuso mantener un nivel estable de préstamos [1].
¿Qué consecuencias puede tener una medida como esta? A nivel interno, la reducción de préstamos disminuye la inversión y el producto [2]. Asimismo, para el gobierno chino esta medida representa la posibilidad de no afectar las ventajas comerciales que le otorga una moneda devaluada ya que a través del manejo de la tasa de interés podrían presionarían una reevaluación del yuan. A nivel externo, representa una menor demanda por materias primas, con consecuencias en los precios internacionales de los principales commodities y en la balanza comercial de los países que los exportan.
[1] Fuente Bloomberg.
[2] En este punto la inversión extranjera directa podría suplir a la inversión doméstica por lo cual la medida podría ser acompañada de medidas conexas.








