La máquina del tiempo

Este es un cuento corto que escribí hace años y que el sábado pasado encontré en mis viejas cosas. Un día me pregunté qué haría con una máquina del tiempo. ¿A qué momento regresaría? ¿Cambiaría algo? O tal vez, ¿dejaría de hacer algo? Fue algo divertido de pensar pues crear una máquina del tiempo es imposible. Yo he escuchado algunas ideas en diferentes documentales, pero lo que ellos planean es dar vueltas a la Tierra en sentido contrario. ¿Desplazarse en sentido contrario donde gira la Tierra? Yo me pregunté ¿desplazarse espacialmente es desplazarse temporalmente? Pensé que esos loquitos científicos están equivocados. RETROCEDER NUESTROS PASOS JAMÁS DEVOLVERÁ LO OCURRIDO AL UNIVERSO. Por eso le di este sentido, en mi cuento, a mi máquina del tiempo (Las imágenes del final de Honey and Clover quedan genial).

La máquina del tiempo

Ya casi un adulto, Tetsu siempre se preguntaba si sería feliz en su vida. Tantos años de vivir siempre con el mismo rumbo lo habían hecho detenerse a pensar si, tal vez, todo lo que había hecho en su vida estaba correcto. Nunca, en sus 25 años, se había arrepentido de algo. Pero, siempre llega ese día. Tetsu, en una caminata, vió a dos personas en la banca de ese parque que él adoraba desde pequeño. Al parecer, un chico quería declararse a una chica. Al parecer, la chica quería declararse al chico. Ambos se miraban con esas miradas que no son miradas, son algo más. Son “te amo y deseo permanecer contigo”. Tetsu sintió un vacío en su pecho, como si fuera a morir en ese momento. Se enterneció y sin darse cuenta, una lágrima rodó por su mejilla. La secó con su mano y se extrañó. “¿Mi corazón está llorando? Porque yo no siento tristeza”. Se alejó y los chicos que estaban sentados en esa banca aún no decían palabra.

“Se arrepentirán” se decía a sí mismo. Las personas cuando se arrepienten de algo realmente grande, desearían retroceder el tiempo con todas sus fuerzas (yo, personalmente, ofrecí mi alma al diablo, alguna vez, varias veces, sin dudarlo dos veces). ¿Alguna vez habré pedido eso? ¿Qué pasa si yo creara una máquina del tiempo? Podría ayudar a muchas personas. No. Un instrumento como ese solo brindaría infelicidad y no ayudaría a las personas a crecer con sus errores. Aprender, para eso estamos en esta vida”. Tetsu se había sentado a pensar un momento. Pensó que sería tonto intentarlo. Pero… él se consideraba un tonto. Se preguntó “¿qué piezas debería tener una máquina del tiempo?”. Así que empezó a caminar para encontrar la respuesta.

En la orilla del mar recordó algo. Una sensación, así como de estar enamorado de su mejor amiga. O tal vez, de una chica muy inocente. Respiró el aroma de la sal. Respiró la escencia del mar mientras caminaba. De pronto, Tetsu cayó a la arena. Había tropezado con algo. Miró y en la arena encontró una rueda. Era mediana y delgada. Parecía nueva por su brillo. “Ah, una rueda. Eso es lo que debe tener una máquina del tiempo”. Así que tomó la rueda y siguió su camino. Se preguntaba dónde podría encontrar una igual. Doscientos metros más allá, encontró una rueda igual. Era algo increíble. Es como si en esa playa hubiera ocurrido algo hermoso. “Un recuerdo hermoso” como los llamaba Tetsu. Es posible, pues encontró ambas ruedas ahí.

La playa


Subió por las escaleras y tomó un atajo hacia la ciudad. Era algo así como un bosque, pero no era tan grande. Digamos que era algo así como un camino con muchos árboles. A él le encantaba caminar por allí, desde pequeño. Era casi casi su lugar favorito. Le gustaba mirar la copa de los árboles, pues siempre pensaba “¡qué grandes tesoros se encontraran ocultos en la copa!”. Miró el suelo y subió la mirada otra vez. Sin pensarlo más, trepó a un viejo árbol. Con gran facilidad llegó hasta la copa y podía ver el sol y la ciudad delante de él. Era una gran vista. Mientras disfrutaba de la brisa, Tetsu encontró una cadena de metal. “¿Para qué serviría?” se preguntó.

Bajó del árbol y colocó todas sus cosas en su espalda. Extrañamente, no pesaban. Tetsu tenía 25 años pero, de repente, se sentía joven, como de unos 19 otra vez. Tenía una sonrisa pacifica en su rostro. Caminaba más rápido y sentía que la vida estaba adelante. Se imaginó que tenía sed, así que fue a comprar algo de beber. Así, llegó a una tienda. Esta tienda tenía muchos años y Tetsu la consideraba su favorita. Vendían helados, bebidas refrescantes, dulces y pastelillos. Tetsu era feliz cuando iba a esa tienda porque se sentía como el dueño del mundo mirando tantas cosas deliciosas que comer o probar. El dueño de la tienda le ofreció lo de siempre. Helado de vainilla. Tetsu jamás había probado otro sabor de helado que ese. En toda su vida (como yo). Al salir de la tienda, vio un oxidado esquema metálico. Le preguntó al dueño de la tienda qué era aquello y éste le dijo que era parte de una bicicleta muy vieja. Tetsu tomó aquel cuerpo de bicicleta y fue a su casa.



Con esas piezas, Tetsu pudo construir una bicicleta. Sin embargo, faltaban los pedales. Decidió que era suficiente por ese día, así que fue a descansar. Cuando Tetsu estaba en su cama, era muy pacífico. Cerraba sus ojos, colocaba su mano sobre su rostro y pensaba. Siempre pensaba acerca de su soledad. Era feliz, a pesar de estar solo, pero cuando entraba la noche y no podía dormir, sentía cómo su corazón se tornaba oscuro y melancólico. Era triste estar ahí, con esa sensación de culpa. ¿De dónde provenía? ¿Qué era aquella sensación que Tetsu sentía? Sintió algo extraño bajo la almohada. Buscó con una mano y encontró algo plástico. Se incorporó y levantó la almohada. Había dos pedales ahí. Algo sumamente extraño, pero pensó que si los instalaba en la bicicleta incompleta, podría terminar su trabajo y probar su máquina de tiempo.

Cuando entró al taller, aquél taller en donde tanto había jugado de niño y también de joven, sintió una gran inspiración. Como si el tiempo se acelerara o retrocediera en pocos segundos y él se encontraba en el centro de todo ese torbellino de recuerdos, de tiempo, de imágenes congeladas pero que se superponían unas sobre otras. Sus manos ensamblaban la máquina del tiempo por sí solas. Simplemente, dejaba que su mente se mezclara con las imágenes y lágrimas rodaban por sus mejillas. Finalmente, la bicicleta-máquina-del-tiempo estaba lista. El torbellino cesó y lo único que hizo Tetsu fue montarse en ella y salir por la puerta. Pedaleaba lentamente, como si quisiera estar seguro de que estaba totalmente ajustada. Era perfecta. Así que, simplemente pedaleó.



Pasó por aquél bosque y se vio a sí mismo trepar los árboles con Yuna, su mejor amiga, se reían. Tetsu resbaló y cayó de árbol sobre Yuna. Sus labios estaban juntos. Tetsu se incorporó y el rostro de Yuna se puso rojo como un tomate, llevándose sus manos a sus labios. “Lo siento”. Tetsu siguió pedaleando sin poder dejar de recordar más cosas. Llevó a Yuna a su casa, tenía lastimada la rodilla así que tuvo que llevarla en su espalda. En el camino, no dijeron palabra, solo Yuna dijo “tu espalda es tibia” y él respondió “lo se”.



Siguió pedaleando, sin poder detenerse. Tetsu ya no tenía barba. Ahora tenía el cabello más corto que antes. Pasó por la orilla del mar y se vio a si mismo y a Yuna jugando a construir un castillo de arena. Había sol ese día. Tetsu observaba desde la bicicleta y veía a Tetsu niño mirando cómo Yuna saltaba un cangrejo. Vino una ola y cubrió a Tetsu. Yuna se acercó y lo arrastró del brazo hacia la orilla y tomaba su rostro con sus manos. “Despierta, Tetsuya, despierta”. Tetsu se hacía el desmayado y Yuna lo abrazó. Él despertó y la abrazó discretamente. Se quedaron así por mucho tiempo. Finalmente, empezaron a caminar y doscientos metros más adelante, Tetsu dijo algo así como “quisiera ahogarme todos los días para que me abraces así”. Yuna lo abrazó de repente y le dio su primer beso.

Tetsu no podía dejar de pedalear y llorar. Lloraba porque había recordado a Yuna, su primer y único amor. Las lágrimas no dejaban ver el camino, pero a él no le importaba. Cuando pasó por la tienda con la bicicleta vio a un niño pequeño sosteniendo un vaso de té helado. Una hermosa niña entró por la puerta y pidió un helado de vainilla y se sentó al lado de ese niño. La niña miró al niño y le dijo dulcemente “el helado de vainilla es el mejor de todo el universo”. El niño no dijo palabra alguna y miró su té helado. La niña salió por la puerta, diciéndole al niño que era su nueva vecina y que ahora podrían ser grandes amigos.



Tetsu recordó. Detuvo su bicicleta. Miró sus manos y eran pequeñas otra vez. Así como las de un niño. ¡La máquina del tiempo había funcionado! Era un niño otra vez y podría hacer las cosas correctamente, podría enmendar sus errores. Aquél sentimiento podría borrarse. Ese sentimiento de arrepentimiento. Fue rápidamente a su casa, dejando la bicicleta en la tienda diciéndole al dueño “¡¡señor Takaezu, cuide mi bicicleta, por favor, algún día la necesitaré para regresar el tiempo si es que hoy no puedo decírselo!!”. El dueño de la tienda asintió bondadosamente.

Tetsu corrió a su casa lo más rápido que podía. Había recordado a Yuna y había recordado que jamás le dijo lo que sentía por ella. Recordó que Yuna, cuando eran jóvenes, le dijo si él deseaba ser su novio y él no respondió porque tenía miedo de que fueran novios y perdieran esa hermosa amistad. Al poco tiempo, Yuna, con el corazón destrozado, decidió irse de ese lugar para siempre. Tetsu tuvo un accidente y estuvo en el hospital y por eso nunca se despidió de Yuna y nunca supo dónde se había ido. Tetsu corría y las lágrimas no paraban de caer. Su felicidad, al fin la había recordado. Era Yuna, Yuna, Yuna, Yuna. Y ella lo quería mucho. Él la amaba demasiado y ahora estaba seguro que no cometería ese error otra vez.

La máquina del tiempo


Al lado de su casa, había una casa celeste claro. Tocó el timbre y Yuna salió abriendo un poco la puerta. Parecía triste y tenía los ojos llorosos. Tetsu estaba muy cansado y sentía que su corazón iba a explotar. Sus rodillas estaban lastimadas y llevaba el uniforme de la escuela. La máquina del tiempo había funcionado. “Yuna… Yuna… lo siento. Discúlpame. Yo… yo te amo”. Miró a Yuna a los ojos. Ella tenía una gran mirada de sorpresa y muy lentamente, se dibujó una amplia sonrisa en su rostro. Corrió para abrazar a Tetsu quien estaba temeroso de que en el instante en que ella lo tocara se deshiciera el hechizo. Cerró sus ojos fuertemente porque sintió como un destello, así como cuando uno se despierta por los primeros rayos del sol del nuevo día… y abrazó a Yuna. Se abrazaron y ambos se dijeron “te quiero” miles de veces. Felices de estar juntos, fueron a la tienda. Los dos pidieron helado de vainilla al señor Takaezu quien les sonreía pacíficamente, como si hubiera encontrado una inspiración para crear un cuento. Un cuento que hable acerca de cómo construir una máquina de tiempo.

Miraba la vieja bicicleta que estaba en la entrada de la puerta de la tienda y de cómo esos dos salían por la puerta, tomados de la mano, altos, jóvenes adultos, enamorados. Se encontraron otra vez y la máquina del tiempo había funcionado. "Una máquina del tiempo no sirve para retroceder el tiempo... sirve para viajar hacia tus recuerdos y encontrar aquello que habías perdido y estabas buscando" se dijo a sí mismo el dueño de la tienda. Miraba la vieja bicicleta que estaba en la entrada de la puerta de la tienda... "Me pregunto si..." Tomó la bicicleta... y empezó a pedalear.

Etiquetas :

item rate
Total de Votos: 17 - Rating: 4.47

Vota por este artículo:

Ingrese su correo electrónico para suscribirse a los comentarios de este artículo:

Ingrese los caracteres de la imagen y presione el botón "Suscribirse":

Comentarios

y0em - - - - - - -G escribió:

Otra vez taka,vaya simpre con algo bueno, esta historia me encanto mucho...fue estupenda,aveces la soledad te ayuda a pensar en otras cosas mas que las ordinarias,pero tambien con otras personas puedes pensar en esto, y es cierto decir que el tiempo nunca puede retroceder aunque se una tecnologia del año 10000 en este mundo NUNCA,ni en ninguna otra parte,porque todo esta en constante cambio, podria decirse de evolucion, por que dia a dia aprendemos algo mas y eso ya no puede retroceder.(Que bueno que lei sobre esto) pero como dijiste los recuerdos son nuestra maquina del tiempo, como vi los primeros capitulos de naruto en español hasta el 52 en el capitulo 4 mientras el equipo de kakashi sensei decia a naruto que un ninja debe ver a travez de la decepcion, pues se refiere a que tenemos que aprender desde los errores y tratar de mejorar,por que sino ubiese errores,todo seria patetico, porque las metas que tenemos son dificiles y llegar a eso facilmente seria algo tonto, pues llegar con un esfuerzo meritorio y alcanzarlo eso es lo real.Esta historia estubo genial taka ....buena.
lunes 26 noviembre 18:21
Respuesta del autor

Daniel Takaezu escribió:

Gracias y0em! es verdad, cuando estoy solo pienso en tantas cosas. A veces me siento medio mareado por tantas cosas que me dan vueltas en la cabeza en tan poco tiempo... Pero algo bueno pasará, me imagino.

Gracias por tu apoyo!
martes 27 noviembre 11:43

YvY escribió:

heyy!!

=)

con la simagenes kedo hermosoo..
=)

mas de lo ke es,
ya lo habi leido,
pero lo voy a leer again.=)
es muy buena,,
sabes?..
se me cayeron lagrimas en el final,
es muy emocionante,,=)
martes 27 noviembre 21:40

Deathxcanxer escribió:

Wua q buen cuento, casi lloro. Como quisiera encontrarme esa bicicleta. Aunque como lo dijo y0em todo esta en constante cambio (ya que somos una manifestacion de materia, q se rige por leyes dialecticas). Es bueno recordar y reflexionar sobre el pasado, pero se debe se hacer de una manera critica, la cual de un provecho no solo individual, sino colectivo, por ejemplo: cuando una persona mayor nos aconseja, es porque ellos ya han pasado por eso y no quiere que caigamos en lo mismo (el tipico sermon q te dan tus padres cuando haces algo malo, pero es cierto). Taka chvr la historia, espero q nos sigas sorprendiendo con mas historias buenas... chau
martes 27 noviembre 21:49
Respuesta del autor

Daniel Takaezu escribió:

Gracias YvY!!! ves que saldría genial? jijiji que bueno que te encantó.

Tienes razón, Death, cuando nos dicen algo los viejos es porque ya pasaron por eso. Si bien, nosotros pensamos que esta vez es diferente, no lo es y debemos escuchar.
miércoles 28 noviembre 09:28

Daniel Clatza escribió:

De veras tocayo.. k te pasas con esas historias.. desde ace unos 4 meses k te tengo como uno de mis enlaces favoritos,, y siempre leo tus articulos, a los cuales por cierto, califico de muy bueno.

Yo creo k en esta ocacion, este me toco el corazon, porque yo estoi en una situacion parecida, me gustaria k algun dia leyeras algunos de mis articulos, porque a pesar de k stoi chikillo, creo k eh aprendido algunas cosas.

Heehee

Pues creo k es todo..

disculpa si casi no te firmo, pero
es que generalmente me da un poko de flojera, pero prometo k de aki en adelante seré un asiduo comentarista de tu blog.. xD
miércoles 28 noviembre 22:18
Respuesta del autor

Daniel Takaezu escribió:

Tocayo, como estás. jaja. Muchas gracias por visitar! Espero que te des vueltas por acá más de vez en cuando.

Gracias por el comentario. Lo aprecio mucho.
jueves 29 noviembre 12:00

Shigure Helvetius D. escribió:

Takaezu-sama....
Me deja sin palabras y con los ojos húmedos *--*
hehhhe aunke de manera tardía , igualyo sigo paseando y disfrutando de las entradas de tu blog. Es realmente muy bueno. Me gusta mucho.

Bueno Señor Takaezu.... Siga escribiendo así de bien para que me haga sentir remolinos de emociones n_n
miércoles 19 diciembre 12:56
Respuesta del autor

Daniel Takaezu escribió:

Arigató, Shigure-san.
miércoles 19 diciembre 13:05

Fernando escribió:

Gracias por el cuento, solo nos queda reflexionar sobre nuestros errores y enmendarlos en lo que se pueda. Recordar que pudimos haber hecho y hacerlo mientras se pueda..
miércoles 09 enero 11:07

JEISY CHIJOY escribió:

vaya.. aveces uno se pregunta en k momento cambio, en que punto de su vida todo giro y en k momento se hizo hombre o mujer, pero sobre todo a veces me pregunto que es lo que quisera cambiar si tuviera una makina del tiempo, en realidad no lo sé, si pudiera.. creo que lo unico que aria seria viajar a cuando tenia 11 años y decirle a JEISY niña, "no te preocupes todo va estar bien, solo confia en ti y ten fe" ... a veces... me imagino viajando y diciendocelo... y ella me responde..."quien eres tu" y yo Jeisy mayor le diria... "una mujer que ha vivido preocupada desde hace tanto tiempo pero hoy vivie el hoy y sueña con el futuro y que ya no le atormenta el pasado..." momantay!!!.. luego sonreiria y ... me desvaneceria con el viento calido de primavera, alzando mi mano y diciendole "te veo en el futuro"

JEISY CHIJOY
jueves 15 mayo 22:03

pame escribió:

sabes me gusto mucho aquella frase q decia.. una maquina del tiempo no sirve`para retroceder el tiempo... sirve para viajar hacia tus recuerdo y encontrar aquello q habias perdido y estabas buscando...
-muy buen cuento- me gusto!!!!
viernes 13 junio 00:23

mari escribió:

sabes varias veces pienso q como quisiera retroceder el tiempo y volver a cuando tenia 16 años ahora tengo 20 años y en estos 4 ultimos años eh vivido tantas cosas q me han hecho decir quiero morir o combertirme en una hormiguita pequeñita q nadie me mire ,para esconderme de las personas q me hacen daño
domingo 15 junio 22:33

ivan escribió:

si yo tubiera una maquina del tiempo viajaria al futuro como sera la humanidad lo que dari por eso buen cuento
sábado 29 noviembre 23:32

Daniela escribió:

hola..
asu uff k tal imaginacion...
aunke si ps ovio yo si kiero la makina del tiempo k me sirvan para corregir o volber a vivir mis recuerdos...
abuuu....
diria tantas cosas k no dije...
abrasaria mas fuerte...
y evitaria acer cosas....
viernes 12 diciembre 15:14

Añadir Comentarios

:

: (obligatorio)

:

: (obligatorio)

Su comentario deberá ser aprobado antes de ser publicado. Gracias!