La ciencia de los sueños

A partir de ese momento, el espectador no sabe si lo que relata la cinta es parte de la realidad del protagonista o todo transcurre en su alucinado mundo. Esa presumible confusión de universos a la que nos invita el director, se compensa con un manejo visual sencillamente deslumbrante que combina divertidas escenas, pintorescos paisajes, criaturas curiosas que incluye, también, secuencias animadas; es decir, todo un deleite para la vista.
Esa es la principal virtud de esta cinta, a la que se le puede sumar una gran participación actoral, aunque la historia peque, en varios momentos, de vagar sin rumbo fijo, cosa que no habría que criticar puesto que, después de todo, se trata sólo de un sueño y, como sabemos por Calderón de la Barca, los sueños, sueños son; es decir, totalmente ilógicos o ilusos…o tal vez reales.
Etiquetas :









Comentarios
Agregar comentario