(Lima: Álbum del Universo Bakterial, 2007)
www.clubregatas.org.pe

Descalza tu pie,
dios de la tarde
camina en puntas
sobre el lago de mi espalda
y que una gota de sangre sea el inicio
de una larga y hermosa conversación

Poesía casta la de Renato Cisneros (Lima, 1976); sorprendente entre el cómodo y automático desconcierto de la actual poesía en español. Ni meláncolico del latín ni tinterillo de Mallarmé, Cisneros desbasta sus versos como un dedicado carpintero feliz con su labor. Otra cosa atípica o rara hoy en día. Cree en la virtud del tono exacto, delicadamente apelativo, y la palabra edificante; espíritu de la oratoria clásica, en suma, prematuramente encarnado ya desde su segundo libro de poemas,Máquina fantasma (2002), donde leemos:



Nunca te lo he dicho.
Pero yo soy el ave que te espía cada tarde
/detrás de las hojas/
y que canta atolondradamente
a la hora en que tu risa
se quiere derrumbar

Eielson, Heraud, Hernández, Di Paolo, cierto Granados…son algunos de sus compañeros, más viejos, de ruta; aunque el mayor entre ellos sea José María Eguren. Y tiene, aunque crea admitirlo, muy poco de Ezra Pound; esto lo aleja, afortunadamente para él, de cierto fraseo predominante en los 80 (Montalbetti, Chirinos, incluso Eslava) y lo salva de ser, por ende, un burdo imitador de otro Cisneros (Antonio) (¿su pariente?). Insular por impermeable a los años, a la mera experiencia, creemos que a este joven le quedan por recorrer al menos dos caminos, ambos arduamente poéticos: ensismismarse y, tal como Alicia, mostrarnos un minucioso mundo paralelo; o, y éste quizá vale un poco menos la pena, raptar de veras a Proserpina, arrancarla de un tirón del lienzo en donde habita, y ver tornarse tanto él como ella, juntamente: “en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada”.