El problema de Dios en Kant (3/5)

Pero, planteadas las condiciones de la objetividad y del conocimiento objetivo de los fenómenos en las dos partes precedentes, a esta tercera parte de la Crítica de la Razón Pura, llamada la Dialéctica Trascendental, ya no le quedaba mucho por hacer en esa dirección. Sin embargo, en esta parte de su obra estaba, para Kant, lo más importante que tenía que decir. Se imponía, pues, extender la crítica al descubrimiento de la fuente de las pretensiones ilegítimas de la razón.
Si cada uno de ustedes se mira a sí mismo sólo encontrará múltiples vivencias referidas al yo; pero no hallará al yo en sí. Tampoco hay experiencia sensible del mundo en sí, sino sólo de los fenómenos que acaecen en él. Y es obvio que Dios no cae dentro del marco de nuestra percepción sensible.
¿Cómo llega, entonces, la razón a formar esos objetos de los que no tiene experiencia? Lo hacemos, dice Kant, en virtud de nuestra facultad de juzgar, que es la capacidad de síntesis de la razón. Es decir, se trata de la habilidad que tiene la mente de alcanzar la unidad de términos separados. Si unimos vivencias separadas, por ejemplo, obtendremos el yo como síntesis de las mismas.
Lo que hasta aquí había enseñado la Crítica de la Razón Pura era que la función sintética es perfectamente legítima cuando une formalidad condicionante con materialidad condicionada. Pero una vez en el terreno de la Dialéctica, lo que Kant descubre es que la razón sigue realizando síntesis, pero esta vez fuera de los límites de la experiencia sensible.
Así, el juicio metafísico aparece como un juicio en cierto sentido devaluado, porque ha perdido respaldo material. La razón ha empezado a hacer síntesis de síntesis, aspirando a alcanzar aquellas que comprendan la totalidad de lo que puede ser reducido a unidad. De esa forma, la Dialéctica Trascendental descubre que el alma es la síntesis de todas las vivencias; que el mundo lo es de todo cuanto puede contraponerse al yo como objeto de conocimiento; y que Dios es la suprema síntesis, aquella que reduce a una última unidad de sentido al mundo y al alma. A estas unidades superiores de la razón, Kant las llamó ideas.
Pero la metáfora de la devaluación que usé hace unos momentos no es del todo justa. No es que la razón haya empezado a hacer algo así como una emisión inorgánica de juicios. En realidad, Kant creía que la mente humana no podía dejar de hacer esas síntesis. Estas, aunque ilegítimas en lo que toca al conocimiento, no son en absoluto arbitrarias ni carentes de sentido. La actividad sintética es irrefrenable; es expresión de un destino de la razón, que la impulsa incansablemente en busca de lo incondicionado.
El veredicto final fue éste: Todo razonamiento que quiera alcanzar cognitivamente la cosa en sí es ilegítimo, porque en la metafísica no son posibles los juicios sintéticos a priori. Así propuesta, la metafísica es imposible como conocimiento objetivo.
Pero sería un error pensar que con ese veredicto Kant cerraba el caso. Dios no sólo es la partida sino también la meta de la propuesta kantiana. A raíz de estas conclusiones, una cuestión se planteaba casi por su propio peso: ¿No hay otra vía de acceso a los seres en sí de la metafísica, que no sea el camino teórico de la ciencia? Porque, si la hubiera, el resultado tendría que ser una nueva metafísica, basada en otros aspectos igualmente fundamentales de la subjetividad, que no estén condicionados por el afán de conocimiento científico.






Comentarios
me permito escribirles este comentario para que sepan que use su pagina para saber algo mas de los filosofos que se encuentran lo mas cercano a dios y si ustedes saben algo porfavor respondanme
DOCTOR BACIGALUPO,¿ ES CIERTO QUE EL PENSAMIENTO FILOSOFICO TEOLOGICO DE RATZINGER TIENE INFLUENCIAS KANTIANAS?, ¿KANT INFLUYE ACTUALMENTE EN LA TEOLOGIA CATOLICA?. MUCHAS GRACIAS POR SU APORTE.
DOCTOR BACIGALUPO,¿ ES CIERTO QUE EL PENSAMIENTO FILOSOFICO TEOLOGICO DE RATZINGER TIENE INFLUENCIAS KANTIANAS?, ¿KANT INFLUYE ACTUALMENTE EN LA TEOLOGIA CATOLICA?. MUCHAS GRACIAS POR SU APORTE.
Agregar Comentario