"En 1936, mucho antes de que se construyeran los primeros ordenadores, Turing desarrolló los fundamentos teóricos de la computación mediante la introducción de un concepto, conocido ahora como Máquina de Turing, sobre el que se basan todos los ordenadores actuales. La Máquina de Turing es una rigurosa formalización de conceptos tan básicos en informática como el de algoritmo y el de calculabilidad y, gracias a ellos, determinó dónde están los límites de lo que es calculable por un ordenador.
Turing es considerado el padre de la Inteligencia Artificial (IA). En el artículo publicado en la revista Mind, en 1950, titulado "Computing Machinery and Intelligence" (Maquinaria informática e inteligencia), argumentaba que en un plazo de unos 50 años habría ordenadores inteligentes capaces de hacer deducciones lógicas, de aprender adquiriendo nuevos conocimientos tanto inductivamente como por experiencia y de comunicar mediante interfaces humanizadas. Era una idea muy radical en aquel momento y, de hecho, el debate todavía persiste."(3)
Alan Turing fallece en 1954 como consecuencia de un penoso juicio que se le realizó en 1952.
El sistema de Bibliotecas se une a las celebraciones que se realizan por el centenario de su nacimiento con una breve exposición biográfica y bibliográfica que estará disponible hasta el 30 de junio en el hall principal de la Biblioteca Central.
Conozca las actividades programadas por su centenario a nivel mundial en el sitio Web oficial: 2012 the Alan Turing year
Archivo en línea de sus escritos, documentos y fotografías: Turing digital archive.
"Kasparov, que suele prever unos 10 movimientos, venció al algoritmo de Alan Turing en 16 movimientos pero reconoció que no le había sido fácil hacerlo y quedó impresionado con el funcionamiento de un algoritmo diseñado por alguien que ni siquiera lo había probado o depurado con una computadora real".



Fuentes:
(1) Wikipedia, vista el 20/06/2012
(2) Una disculpa para el matemático que cazó a los Nazis. El País. 31 de agosto, 2009
(3) López de Mántaras, Ramon. El legado de un científico visionario. El País. 21 de marzo, 2012.








