Mis ojos miraban con especial fascinación
como la línea del horizonte,
que dividía el cielo y el mar,
parecía desvanecerse en el azul de lo lejano;
bella imagen…
el cielo unirse al mar
y el firmamento ampliarse a la orilla de la playa,
y ver en la arena como se desvanecen algunas nubes…
Y el viento rozarme el rostro,
Y la brisa fresca seducirme sensual,
el sol arderme apasionante…
un eterno suspirar.
Una gaviota perece llamarme
mientras en su vuelo galante
pareciera cortejar al mar,
son tantas las cosas en mi mente
son tantas las cosas por recordar.
De pronto
Volviendo mi mirada hacia atrás,
veo sorprendido en el infinito de un instante,
en lo eterno de mi alma,
cada paso y cada huella
daban cuenta de lo que deje atrás.
Cielo y mar eran uno solo
como lo fuimos tu yo
en algún tiempo, en algún lugar
y en el triste adiós que aun…
ya no recuerdo,
tus huellas profundas, no se quisieron borrar.
Es por eso que aun las veo volviendo la mirada,
es por eso que no las quiero recordar,
pues si mi alma va queriendo recordarlas,
pues no habrá duda, que he de tropezar.
Angelo
Cielo y Mar
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