Bueno, tengo que decirlo. La música 80’s no es buena. Me refiero a las líneas disco pop rock más comerciales. Esas que siguen invadiendo algunas estaciones de radio en algunas ciudades. Como es el caso de Lima.

La música 80’s no es buena. Basta analizar un contexto histórico y se comprenderá su poca calidad, pero enorme comercialidad. Lima está demasiado pegada a la música ochentera; así la llaman, aunque en este determinado repertorio se incluyen canciones de fines de los 70’s y otras de la década siguiente posterior.

OK. Hagamos un análisis y veamos por qué digo lo que digo:

Yo entré a los 80’s con 15 años de edad. En mis tiempos, a esa edad se era ingenuo, te tragabas cualquier música que la radio te diera. Pero el mundo en esos años anda desorientado, tenía una resaca muy grave.

Las crisis del petróleo de los 70’s daban inicio a la impredecible post modernidad. La nación más odiosa del mundo –me refiero también a la más rica y una de las que más gases invernadero bota a la atmósfera- venía de una dolorosa recesión económica. O sea, las economías mundiales comenzaban a recuperarse, el dólar a revalorizarse.

Esta esperanza bien pudo plasmarse en letras ingenuas, cargadas de un optimismo superfluo. Los 80’s de Ronald Reagan daban esperanza a ciertos grupos humanos y económicos. Pero perjudicaba a otros; el caso Irán Contras (donde los mismos gringos le vendían armas a la malévola Irán) Las contrainsurgencias en Centro América patrocinadas también por los poderosos gringos que causaron daños y calamidades a miles de nicaragüenses, salvadoreños y hondureños (y de allí parecen surgir las maras y su efecto en cantidad de países desde Ecuador hasta los E.U.A.).

Además, basta recordar los boicots olímpicos de Moscú 80 y Los Ángeles 84. Los ojos de millones de personas en un encuentro de naciones donde, en cada fecha, a los invitados a vencer no se les permitió viajar al terreno rival. Una década con dos Olimpiadas a medias también podía reflejar demasiada superficialidad en su música.

Comenzando la década, Argentina se iba a la guerra contra una de las otras naciones dedicadas al desarrollo del músculo bélico. David contra Goliat, pero un Goliat con muchos super Goliats de amigos y el David, pues bien solito. Este momento histórico hizo que durante un determinado tiempo se prohibiera la música en inglés en este país, lo que generó que la producción local tuviera todos los espacios para su difusión y mercadeo y saciar las necesidades musicales. Cuando este país se estabiliza, libera sus excedentes musicales –que si bien la música argentina nunca ha sido de mala calidad, tanta abundancia no podía garantizar una calidad más seria-. Consecuencia: en el resto de América se sintió una ola de “rock” en castellano. Un hito histórico. Finalmente ya podíamos entender algo lo que escuchábamos en radio. Comenzaba a vender, y en cada país de habla hispana comenzaron a surgir grupos bajo esta misma línea musical.

Y entrecomillé la palabra rock, ya que antes de esto el rock era más… rock. O sea, más estridente, más violento… pero en español se volvió meloso, sencillón; el objetivo era bajo una simpleza exagerada mitigar las penas ochenteras de la post guerra y otros desengaños.

En México, las cosas no andaban mucho mejor.

Tuvimos una devaluación en el 82. Toda devaluación deprime. Nos llegó un terremoto que afectó sin piedad a la ciudad de México, y descubrimos que teníamos un presidente sin liderazgo para afrontar dicho evento cataclísmico.

Pero hubo ciertas circunstancias maravillosas también en esa época. La peruana (chiclayana) Tania Libertad se daba a conocer en mi país para quedarse por bastantes años. Argentina se vengaba de los ingleses con el más futbolista más grande y drogadicto de todos los tiempos. El 10, que primero con la mano se chancó tremendo gol, y luego, mejor aún; uno de los más espectaculares y emotivos goles de todos los mundiales. Por cierto, no soy hincha del futbol, pero yo viví eso en los 80’s.

Quiero decir que cuando vives circunstancias así, la música también es así. ¿A poco el super rock verdadero de los 70’s hubiera sido posible sin Vietnam? ¿Sin el choque de un mundo anárquico contra uno hegemónico, ortodoxo e hipócrita?

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Fuente: http://images.google.com.pe/imgres?imgurl=>
Imagen de Electric Light Orchestra (E.L.O.). Grupo inglés que comenzó fusionando instrumentos música clásica con rock y pop, logrando resultados exquisitos. Curiosamente su fama en Lima se limita a una sola canción de su octavo disco llamado Discovery, y realmente un disco alejado de sus anteriores propuestas donde hasta de satánico fue considerado; el caso del magnífico Face the Music.


Como un sobreviviente en los 80’s por supuesto que consumí la música. Siempre, desde que tenía 4 años hasta la fecha he sido un musicófago o melómano o la palabra que defina este vicio. Pero por cada canción nueva, por cada disco adquirido llegaba otro que tarde o temprano lo superaba (aclaración; las grandes obras musicales, los clásicos pues, esos duran décadas antes de ceder terreno). Es decir, la música es como las etapas piagetanas; por dar un ejemplo esclarecedor, no puedes entrar a la etapa de operaciones formales si no tienes desarrollado un pensamiento operacional concreto.

Lima se quedó en esta etapa rezagada en cuanto a este tipo música (en otros géneros destacan sus poderosas tendencias salseras, reggetoneras, cumbiamberas y huayneras). No ha superado las canciones melifluas, cargadas de armonía simples de las malas canciones ochenteras que inundan la radio y los mp3 bamba. Una visión nostálgica que no permite ver lo nuevo, predecir el futuro. Pero debe haber razones para ello. Las cosas no se dan así nomás, por que sí.

¿Cómo fue el Perú y Lima en la década de los 80´s?

Surgía una pesadilla. El terrorismo. Miles de muertos. Incertidumbre. Tragedias inesperadas que podían marcar de una manera indeleble el destino o el carácter de un individuo. Torres dinamitadas que no permitían a la gente tonearse como debe ser en una fecha festiva; en Navidad, Año Nuevo, en un cumpleaños. Una sombra de incertidumbre siempre amenazando un breve lapso de felicidad.

Además, en cuanto a economía; hubo un presidente que llevó al país a la más inaudita hiperinflación. Un presidente –por increíble que parezca-, ha vuelto a ser presidente…

O sea, se tiene que vivir una época debidamente para superarla. Se debe aprender a olvidar los tragos amargos, las tragedias temporales. Se debe aprender con lo pasado para mejorar lo actual… se debe olvidar y perdonar…ver el futuro; pero no repetir la Historia nefasta o reintentar personajes ominosos.

Por lo tanto: No se puede pasar a la etapa del razonamiento abstracto del latin jazz, si ni siquiera has dejado la etapa pre operacional del rockcito ochentas; ya sea en inglés, argentino o castellano hombres-g.

He aquí la explicación -de acuerdo a mi óptica operacional formal- de porqué se sigue escuchando Last train to London 20 veces por día en Lima, la ochentera.

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Fuente: http://www.anetgraphix.com/lissette/fotoblog/toto.jpg

Grupo Toto. Quizá por el perro del Mago de Oz, quizá por que significa “todo” o de todo. Considero que este grupo hizo sus seis primeros discos verdaderamente magistrales. Yo tengo siempre listos para escuchar Isolation (1985) y Fahrenheit (1987). Sin embargo, en la radio peruana se limitan a Hold the line (de Toto, 1977) y Africa y Rosana (1983). Si bien el grupo, o los músicos que siguen, han hecho más de 10 álbumes, sólo 3 canciones son reconocidas.

Un nuevo aporte y bastante desarrollado (y extenso) a este tema ya está disponible en:

La música de los ochentas y el por qué de su pasión

http://blog.pucp.edu.pe/item/44898

Blog en defensa de la PUCP