Blog Action Day – Mi jardín olvidado

Hoy es el Blog Action Day y el tema de este año es el medio ambiente. Lamentablemente, el planeta Tierra está muriendo cada vez más rápidamente y los esfuerzos recién están empezando, espero que no sea muy tarde aún. Particularmente, trato de preservar el medio ambiente en lo que puedo: separando mis pilas de la basura orgánica, apagando las luces que no consumo. Lamentablemente, no tengo jardín, pero, recordé mi infancia cuando vivía en Miraflores y recordé algo muy hermoso…

Blog Action Day

Shigueru Miyamoto se basó en su infancia y en cómo jugaba en su propio jardín para crear Mario Bros. Sí, es cierto. El narra que cuando era pequeño, jugaba solo (pues era hijo único) en su jardín, con las plantas, los hongos y las flores. Había insectos y demás seres raros. Cuando uno es niño, el mundo es inmenso y tu imaginación puede convertir tu pequeño jardín en ocho niveles que tienes que superar para rescatar a la figura de la princesa. Miyamoto-san cuidaba de su jardín pues era su propio mundo.

Mario Bros


Cuando yo era pequeño, vivía en casa de la familia de mi mamá. El jardín, que daba a la calle, era inmenso y tenía millones de lugares secretos donde podía encontrar goombas, plantas carnívoras y, de vez en cuando, flores con las que podía lanzar bolas de fuego con mi dedo índice. Yo siempre era Mario y mi hermano menor, Luigi. Encontrábamos “chanchitos” y los contábamos. No éramos crueles con ellos. A veces, encontrábamos dónde es que iban las hormigas con tanta prisa, pero no podíamos ver porque los agujeros eran diminutos. Era hermoso y siempre lo cuidábamos. A veces, ayudaba a regar el césped que siempre siempre estaba muy verde. No solo por el agua que echábamos con la manguera verde, sino por el amor que le teníamos, por el sonido de nuestras risas y nuestra vida llena de felicidad. No sólo con agua se riega un jardín, un mundo entero, sino también con amor en estado puro. Ese tipo de amor que no se define en las acciones que tu tienes. Simplemente, está ahí. Y nosotros amábamos nuestro pequeño jardín. Nuestro mundo.

Cuando me mudé al departamento donde ahora vivo con mi familia, estuve muy triste. Nunca se lo he dicho a mis padres, pero, lo que más extraño es mi jardín. Porque ahí era mi santuario. Ahí lloraba a veces, cuando me sentía triste. Ahí pensaba en la niña más bonita del universo. Ahí jugaba con mi hermano. Ahí descubrí que la Vida es lo más importante en este mundo. Ahí me echaba por largo rato simplemente a respirar y mirar el cielo azul (en ese entonces, más azul). Cuando me mudé, perdí eso. Perdí todo un mundo, no sólo lleno de césped, sino lleno de felicidad, lleno de vida.

Adiós a mi mundo


Nostalgia. Mi principal característica es la nostalgia. Hace poco, en mis caminatas semanales, decidí visitar mi antigua casa. Ahora, donde están las ventanas hay ladrillos. La pintura blanca es ahora gris y llena de graffittis horribles. El guardián dice que ahora, como nadie ha reclamado la propiedad, se han pasado unos “fumones” y la habitan y hacen de mi antigua casa un maldito fumadero. Mis ojos se llenaron de lágrimas y recordé lo feliz que fui en esa hermosa casa. Me apoyé en el muro y pude ver mi antiguo jardín. Ahora, solo había tierra y césped marrón, seco, sin vida. Obviamente, nadie lo cuida. Ni los malditos fumones que habitan mi antigua casa. Esperé a que se aleje el guardián y empecé a llorar. ¿Por qué? ¿Por qué tiene que pasarme esto a mí? ¿Por qué el jardín donde yo fui feliz ahora ha muerto? La respuesta era obvia, es porque ya no cuidaba yo mismo de mi jardín. Pero no sólo es regarla con una manguera, es regarla con amor, es echarte en ese césped y respirar ese aroma. Es querer abrazar esa tierra y pensar ahí, llorar ahí, vivir ahí, reír ahí, sonreír ahí. La tierra y el césped toman la energía de nuestro corazón. Esa energía, ese día que vi mi jardín muerto, retornó a mi y pude recordar muchas cosas que creía olvidadas.

Esa es Gaia, el espíritu del Planeta. Y no lo estoy tomando solo de “Final Fantasy 7”, lo estoy tomando de una amplia teoría acerca del Espíritu de la Tierra, la Teoría de Gaia. Espero que ustedes, los que sí tienen un jardín, lo cuiden mucho y lo amen. No sólo lo rieguen con agua. Se que suena tonto o cursi o etcétera. Pero yo recuerdo que hacía esto: échense en su jardín mirando el cielo y cierren sus ojos. Un jardín es más que un montón de pasto y unas flores más. Es un mundo, es SU mundo. Cuídenlo, porque solo ustedes pueden darle ese amor. No esperen a verlo desértico para pensar en lo hermoso que fue. Igual es la Tierra, Gaia o como quieran llamarla. Es nuestro jardín olvidado.

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Comentarios

lore escribió:

Hiciste que me acordara demasiado de mi infancia, a diferencia tuya mi recuerdo mas grabado es vivir frente al mar, una playa que era solo mia cuando yo queria y en el momento mas necesitado (sea dia o noche) yo era muy pequena, pero el recuerdo mas vivido es estar hechada en el muro de mi casa viendo el cielo y dandole forma a las nubes (el cielo en Marcona era precioso)la siguiente imagen es sentarme en mismo muro y mirar el mar infinito y eterno que solo me brindaba el sonido del romper de las olas, un sonido riquisimo que acompanaba mis pensamientos y reflexiones una y otra vez.
Me hechaba en el mismo muro para mirar ese cielo negro lleno de estrellas y hasta les pedia deseos, para luego quedarme clavada en una luna llena inmensa y con una luz muy fuerte, esa luz que al ir reincorporandome la seguia hasta verla caer en ese precioso mar que seguia acompanandome con su riquisimo sonido.
Yo tambien me tuve que ir de ahi y lo extrane muchisimo, xq en Lima el mar no era mio y el cielo es gris y las nubes ya no tienen formas para mi. El dia que regrese a Marcona, ya no encontre todo lo que yo esperaba, mi casa ya no era mia y estaba muy descuidada, solo me puede hechar en el muro de la que era mi vecina, pero el cielo ya no era el mismo y el mar estaba lleno de otras personas, TANTAS que lo tenian sucio y descuidado, por lo que ya no me podia concentrar en escuchar su sonido y mucho menos mis pensamientos, solo podia ver la poca importancia que la da la gente a la naturaleza y al egoismo de no pensar en ella, pudiendo terminar con un precioso mar y convertirlo en u basural, asi como acabar con mi esperanza de regresar a mi lugar en el cual pude estar en los estados mas puros de toda mi vida.

Sorry por escribir algo tan largo,pero tu historia mi hizo acordarme demasiado a estos momentos inolvidables.
lunes 14 enero 21:40

dtakaezu escribió:

Cuidemos lo poco que nos queda de jardín.
martes 15 enero 16:18

rosita escribió:

hola, sobre todo esas tarde de los dias domigos , queriamos que el domigo tuviera 30 horas ........un saludo
viernes 12 septiembre 14:15

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