Los cambios que dieron lugar a los mamíferos, es decir a nuestros antepasados, son muchos. Uno de ellos fue la extinción de los dinosaurios que como se comprenderá se comían todo aquello que podían para mantener el enorme gasto de energía que significaba vivir y moverse cada día. Pero algo debía de haber para que el más antiguo pariente de la zarigüeya apareciese sobre este planeta, y esto parece deberse a los cambios climáticos ocurridos que produjeron cuatro de las seis oleadas de biodiversidad que multiplicaron las especies, según el equipo de investigaciones dirigido por el biólogo Borja Figuereido (y que puede obtenerse en la siguiente dirección: Cenozoic climate change influences mammalian evolutionary dynamics).

Este es un asunto interesante por varias razones, la primera porque se relaciona con la idea de que los cambios climáticos pueden producir cambio a favor de la biodiversidad, aunque también agregaremos que esta es una hipótesis poco apreciada dado que los anteriores cambios en el clima tomaron mucho más tiempo que el que viene produciéndose en la actualidad. De otro lado permite tener una mejor idea de cómo se desarrollaron los mamíferos en contextos climáticos muy distintos a los actuales. Un artículo que trata de la extinción de muchas especies de mamíferos por cambio climático se puede encontrar en: Dr David Nogues-Bravo del Center for Macroecology, Evolution and Climate in University of Copenhagen. "Climate Change Played Major Role in Mass Extinction of Mammals 50,000 Years Ago, Study Finds"

Para aquellos que no accedan al artículo citado, reproducimos la noticia de Rosa M. Tristán para EL Mundo que reproducimos a continuación:

La historia de la vida en la Tierra está intrínsecamente ligada a la historia de su clima y sus vaivenes han marcado, en buena medida, la diversidad de los seres que la habitan. Desde hace 65 millones de años, momento en el que desaparecieron los dinosaurios, los mamíferos han evolucionado también al ritmo que han marcado las temperaturasal menos en cuatro grandes cambios climáticos. Las otras dos oleadas de biodiversidad se debieron a la llegada de especies 'inmigrantes' que acabaron afectando a las indígenas.
Esta es la conclusión a la que ha llegado un equipo de investigadores dirigidos por el biólogo Borja Figueirido, actualmente en la Universidad de Málaga, que ha logrado encontrar correlaciones entre la aparición y extinción de más de 500 géneros de mamíferos desde que se hicieron fuertes en la Tierra en el Cenoico, aprovechando el fin de los 'grandes lagartos'.

En la investigación, publicada en la revista 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS) esta semana, se asegura que en los últimos 65 millones de años ha habido seis grandes oleadas de biodiversidaden la evolución de la fauna. Cuatro de ellas, señalan los autores, se debieron a cambios climáticos, algo que no se había podido demostrar cuantitativamente hasta ahora.

Estudios anteriores que se centraron en la conexión entre los cambios en el clima y la evolución en las especies de mamíferos habían detectado la misma diversidad en el registro fósil a lo largo de periodos de tiempo similares.

En este caso, Figueirido decidió seguir el modelo estadístico de Jack Sepkoski, un paleontólogo de la Universidad de Chicago fallecido en 1999, que ha pasado a la historia de la ciencia porque realizó una base de datos con más de 35.000 géneros marinos del Paleozoico, recogiendo datos sobre su aparición y extinción. Sepkoski concluyó que cada 26 millones de años se producían fenómenos cósmicos que provocaban grandes extinciones.

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El método Sepkoski
Figueirido se fue a la Universidad de Brown (EEUU), donde trabaja la viuda de -Sepkoski, Christine M. Janis, y comenzó a trabajar con el mismo método estadístico que Sepkoski, pero aplicándolo a mamíferos que vivieron en Norteamérica, en busca de patrones evolutivos que fueran significativos.

"Consiste en buscar morfologías asociadas con una similar dinámica evolutiva, que es lo que se denomina análisis factorial en modo Q", explica el paleontólogo Paul Palmqvist, de la Universidad de Málaga. Siguiendo esta metodología, lograron identificar seis agrupaciones diferentes de especies de mamíferos, que habían tenido al mismo tiempo un gran aumento, un pico y una bajada en sus poblaciones.
Así, la fauna del Paleoceno dio paso a la fauna del Eoceno temprano y medio hace unos 50 millones de años y justo entonces, según los autores del trabajo, se produjo un cambio en las temperaturas. Ese altibajo quedó reflejado en los niveles de oxígeno atmosférico que se estudian en los isótopos de los fósiles de microorganismos del fondo del océano. "Son un registro muy fiable porque no ha sufrido variaciones en muchos millones de años", explica Palmqvist.

El trabajo no sólo encontró una correlación entre la cantidad de diversidad de las especies y los cambios de temperatura, sino también una explicación a la adaptación de los rasgos de las especies a las transformaciones de la vegetación que tenían lugar. Así, tras un periodo de calentamiento hace unos 20 millones de años (Mioceno), la vegetación dominante pasó de los árboles a la sabana de prados, y las especies que más éxito tuvieron son los herbívoros.

El calentamiento actual
Janis reconoce, en una nota de prensa, que es difícil hacer predicciones concretas de cómo el actual cambio climático va a afectar a los mamíferos que ahora habitamos el planeta, pero no oculta que en "este trabajo pone en evidencia que en pasado si tuvo un papel importante". "Ahora, las perturbaciones, relacionadas a un calentamiento provocado por el ser humano, están desafiando la fauna del mundo actual, lo que acentúa el interés por comprender lo que pasó hace millones de años", señalan los autores en su artículo.
Palmqvist reconoce que no saben aún las razones por las que tuvieron lugar los cambios en el pasado, pero asegura que seguirán investigando.