Impacto de la eliminación del 12% de arancel a la importación de libros en el precio de venta al público

Los números, los cálculos y las estadísticas siempre llaman nuestra atención. El día de hoy, se publicaron los resultados de una encuesta de aprobación presidencial. Todos los diarios comentan sobre ello, también los analistas políticos; además, varios programas de radio y televisión han dedicado valiosos minutos en ello. ¿Es importante? Por supuesto que sí, está en nuestra capacidad de analizar, cuantificar, estimar, especular. Especulamos y proyectamos con cifras y también cometemos errores, muchas veces graves.

En la edición del jueves 4 de octubre, la revista Caretas publicó un artículo que analiza la propuesta de la congresista Luciana León para modificar la Ley del Libro. Había varios temas pendientes y no todos han sido recogidos por la propuesta*. Esto no es una sorpresa, era muy difícil corregir todos los problemas, sin generar preocupaciones presupuestales en el Poder Ejecutivo.

El martes, el Ministro de Economía anunció su interés en eliminar el arancel de 12% que grava a los libros importados, procedentes de países de fuera de la Comunidad Andina. El mismo día, la presidenta de la Cámara Peruana del Libro (CPL) anunció que los precios de los libros se reducirían en 12%. El gerente de una importante editorial, declaró a la prensa que los precios podrían reducirse entre 10 y 12%. Ayer, la presidenta de la CPL se rectificó, anunciando un 11% de reducción.

¿Por qué no podemos ser más precisos en nuestras afirmaciones numéricas? La razón es que no hay información, pero tampoco se hace análisis. Lo primero tiene que ver con construirla a partir de datos dispersos en distintas fuentes. El problema derivado es que muchas veces no somos conscientes del impacto que generan nuestras declaraciones en la opinión pública y en los agentes económicos.

En la mañana de hoy realicé un ejercicio cuantitativo sobre el impacto en los precios que podría generar la eliminación arancelaria: 8.3%. La reducción en los costos de los importadores en este porcentaje (cuyo valor final dependerá de la nueva mezcla de productos y sus procedencias), debería transferirse a los precios finales de los libros.

Los resultados mostrados obedecen a una razón muy sencilla: no todos los libros importados pagan aranceles; así, aproximadamente el 24% de las importaciones totales de fascículos, libros, diccionarios y enciclopedias procede de países de la Comunidad Andina (principalmente de Colombia); por lo tanto, ese importante 24%, que representa unos US$ 8 millones anuales CIF, reduce el impacto inicial de la eliminación arancelaria anunciada.

Es complicado cuando un líder de opinión no maneja información precisa de su propio sector. Esta es una de las razones por las que debemos ser cautelosos, sobre todo cuando no estamos seguros de nuestras cifras. A propósito, como en todos mis artículos, los datos utilizados son oficiales; para los cálculos de esta nota utilicé los que están disponibles en el portal de Aduanas de SUNAT.


Lima, 12 de octubre de 2007


* En más de una ocasión he publicado notas al respecto. Véase: “La Ley del Libro y su impacto en la industria editorial peruana”; en: Boletín Gestión Cultural Nº 13, Sección Experiencias y Reflexiones (www.gestioncultural.org), octubre de 2005. “El libro en la encrucijada”; en: Gaceta Cultural del Perú" (21), julio, Instituto Nacional de Cultura, agosto de 2006. El sector editorial peruano. Un estudio sobre el libro en el Perú: 1995-2005. Capítulo IX; en: http://blog.pucp.edu.pe/item/8771, diciembre de 2006. “El sector editorial: entre librerías y sellos editoriales”; en: Palestra. Portal de Asuntos Públicos de la PUCP, Sección Dossier (palestra.pucp.edu.pe), marzo de 2007.