El primer aire de la mañana rompió en mi rostro. Quería escribir sobre esos rostros que alguna vez compartieron una mirada conmigo, o quizás sobre la última palabra dicha cada vez que he visto a alguien partir... oh, tanto! y sin embargo esas memorias se hacen burbujas y se pierden en el cielo gigante... quizás por eso mi deleite al observar el cielo queda, sin minuto ni tiempo...

Yo recuerdo haber escrito por casi seis años (siete?), sin detenerme. Creo que eran cartas, dirigidas a un destino común -pensaba. En ellas dibujaba mis días futuros, pensando hacerlos realidad. Algunas cartas se hicieron melodía, algunas se convirtieron en amor, otras en desdeño y las más en olvido.. De las cartas? bah! aún enfundadas por ahí seguramente, no las he vuelto a ver (ni leer)...

El sol allá afuera se asoma débil... He de escribir mucho pero ahora.. sólo quiero recordar..