En los procesos de familia, bajo el régimen de tramitación en juzgados de paz letrados, se suele admitir los procesos de alimentos planteados por la mama, sobre la base de las necesidades de los niños y usualmente por las mismas necesidades de las mamas.

Bajo esta perspectiva, los peticionantes de los alimentos siempre CUANTIFICAN la prestación del padre (casi al 99%) Sin embargo, ni las partes, ni los jueces responden al criterio de cómo medir la cuantificación del cariño que el papa debe brindar a su hijo.

Si el padre no tiene recursos económicos ya está perdido porque además corre contra todo el sistema y su hijo será materia de una victoria legal de la mama en su contra y esta lo tratará como apéndice de su organismo, como si no hubiera nacido nunca.

¿Cómo obligar a los padres a que quieran a su hijo? bien dificil, es cuestión de responsabilidad de los adultos (y de los dos padres)

¿Cómo obligar a la mama a que utilice bien el dinero de alimentos? Igualmente imposible, porque se da usualmente que las mamas no destinan alimentos para sus hijos sino para atender sus propias necesidades.

Estos últimos datos son objetinos de encuentras a padres en procesos de alimentos en la Corte Superior de Lima y casi todos señalan que la mama no hace correcto uso de los alimentos y por ello plantean apelaciones.