25/09/07: En cuatro líneas
El agua y la torre
La cuba que me separa del espectro naciente
El sollozo encajando apenas en sus esquinas remotas
Remojándome como un recuerdo de la luna
Una inhalación hasta que nuestros codos se gastan de arena.
Ayer dijo una paloma mientras emigraba al oriente
Soy un rostro y una bengala que viene a sacudirte
Como a una pequeña almohada que recoge sus plumas, sus babas
Vengo a herirte, como la esquina que te reconoce un sábado
en la mañana.
Cuántas sonrisas quieren ser una flor?
Tú, quizás una adormidera, un ropaje con el cual calentarme
También se puede ser una sombra con arroz en las manos,
Culminando con las manos podríamos ser el agua durmiendo en ellas.
Y te arrastras o navegas, pues es tan solo una teoría
Una brisa naufragando desde tu más escondida célula
Galopante como llamas en una exquisita mañana de sequedad
Flagrante como esa última gota de agua nos falta.
Pero no eres así, nunca… no renaces
Mueres vilmente contra el muelle
Contra el muelle a veces golpeas, a veces te ofrendas
Tú no eres un mar, sino vagamente agonía fontana.
La torre parapléjica
Hola! Han vuelto los cantos de esta tarde vagabunda
Deambulan nuestros dedos en un raso de extravagancia
Queremos arañar u holgar nuestras pocas fibras
Tan solo ¾ partes de mañana y te vistes o te alojas, desnuda.
Para decir madera se ha roto esta platea
Donde me hecho a dormir una hora tras la tarde
Quieres decirme cuando estás apenas
Y tu estar flotante se desmorona ciegamente.
No hay cuestión mas falsa que un transeúnte de hadas
Puede castrar su apocada fe de fábulas
Has vuelto cantando con un racimo en la mano, es fiesta
Nuestros dedos agotados de encontrarse sin pulso ni hornada.
Puesta en escena, como una risa o una faja que nos regresa
El calor que queremos no nos cueste nada, ni el calor siquiera
Cerramos la ventana, una frase acaricia la frente que aguarda
Pareciera que la esperanza acaba en los cantos de vórtice y vagancia.
La cuba que me separa del espectro naciente
El sollozo encajando apenas en sus esquinas remotas
Remojándome como un recuerdo de la luna
Una inhalación hasta que nuestros codos se gastan de arena.
Ayer dijo una paloma mientras emigraba al oriente
Soy un rostro y una bengala que viene a sacudirte
Como a una pequeña almohada que recoge sus plumas, sus babas
Vengo a herirte, como la esquina que te reconoce un sábado
en la mañana.
Cuántas sonrisas quieren ser una flor?
Tú, quizás una adormidera, un ropaje con el cual calentarme
También se puede ser una sombra con arroz en las manos,
Culminando con las manos podríamos ser el agua durmiendo en ellas.
Y te arrastras o navegas, pues es tan solo una teoría
Una brisa naufragando desde tu más escondida célula
Galopante como llamas en una exquisita mañana de sequedad
Flagrante como esa última gota de agua nos falta.
Pero no eres así, nunca… no renaces
Mueres vilmente contra el muelle
Contra el muelle a veces golpeas, a veces te ofrendas
Tú no eres un mar, sino vagamente agonía fontana.
La torre parapléjica
Hola! Han vuelto los cantos de esta tarde vagabunda
Deambulan nuestros dedos en un raso de extravagancia
Queremos arañar u holgar nuestras pocas fibras
Tan solo ¾ partes de mañana y te vistes o te alojas, desnuda.
Para decir madera se ha roto esta platea
Donde me hecho a dormir una hora tras la tarde
Quieres decirme cuando estás apenas
Y tu estar flotante se desmorona ciegamente.
No hay cuestión mas falsa que un transeúnte de hadas
Puede castrar su apocada fe de fábulas
Has vuelto cantando con un racimo en la mano, es fiesta
Nuestros dedos agotados de encontrarse sin pulso ni hornada.
Puesta en escena, como una risa o una faja que nos regresa
El calor que queremos no nos cueste nada, ni el calor siquiera
Cerramos la ventana, una frase acaricia la frente que aguarda
Pareciera que la esperanza acaba en los cantos de vórtice y vagancia.
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chinaklauzz escribió:
Chinasklauzz