Duro revés para Evo Morales
• Senadores rechazaron denuncia presidencial contra magistrados del Tribunal Constitucional.
La República

Esta es la peor crisis política de la gestión del presidente Evo Morales.

El presidente boliviano, Evo Morales, sufrió un nuevo revés al archivar el Senado su denuncia contra cuatro magistrados del Tribunal Constitucional, y sigue a la defensiva ante el reclamo de Sucre de ser capital plena del país, conflicto que ha paralizado la Constituyente.

La mayoría derechista del Senado aprobó cerrar el juicio en una sesión en la que los senadores del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) intentaron impedirlo con gritos y violencia.

Morales demandó por prevaricación a cuatro de los cinco magistrados del TC porque ellos cesaron a otros tantos miembros de la Corte Suprema que él había designado por decreto en el 2006.

Baja popularidad

El archivo es un duro revés para Morales dentro de una creciente crisis política que ha incluido batallas campales en el Congreso, paros cívicos en seis de los nueve departamentos y un incremento de acusaciones e insultos.

Además, peticiones de renuncia de Morales lanzadas por el gobernador de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, una huelga judicial, suspensión de sesiones de la Asamblea Constituyente y disturbios y huelgas en Sucre. Esa batalla es vital para Morales porque el TC decidirá la suerte de importantes iniciativas gubernamentales.

Morales, que ha mermado su popularidad al 57 por ciento desde el 80 por ciento de mayo de 2006, se queja de que ganó el gobierno pero no el poder, porque la constitución y leyes vigentes, que califica de "neoliberales", no le dejan hacer todo lo que quisiera.

El dato

GANÓ SUCRE. Los dirigentes de Sucre y su departamento, Chuquisaca, ganaron ayer una decisiva batalla a Morales. El mandatario rechazó inicialmente la petición de que el gobierno dialogara en Sucre, sin delegados de La Paz, y convocó a una reunión el lunes en Cochabamba, a la que solo llegaron representantes del ejecutivo y sus aliados. Los sucrenses dicen que su pelea no es con La Paz, sino con Morales y el MAS.