La Fe(peíthomai) es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve (Heb. 11:1). Así define, con justa razón y poderosa autoridad, el autor de la epístola a los Hebreos. Esa definición de fe es la que los cristianos profesan, una certeza y una convicción; pero mi pregunta es clara, ¿En qué se cree? ¿Qué cosa esperan los cristianos, qué convicción tienen? Son las preguntas, que uno en una, que me gustaría hacerles, porque ahora hablamos de dos candidatos, y cuando hablamos de ellos mencionamos que a uno “le creo más que al otro”. Pues creo, con certeza y convicción, que aquellas personas no saben de lo que hablan, por el simple hecho de que nunca se han tomado la molestia de o conocerlos a alguno de ellos o en todo caso niegan lo poco que conocen de los mismos. La Fe cristiana debiera ser la imagen de cómo se debieran juzgar a estas personas, que a la luz de la Fe que se tiene uno pueda usar el mismo criterio para creer en otro(s). Pero dígame, aquel que abandera la frase “Jesús es el Señor de mi vida” o el que profesa ser un “Hijo de Dios” si conoce verdaderamente su Fe.
Es común encontrar que los cristianos protestantes se quedan en el conocimiento del Evangelio de Juan, y los católicos se quedan en la tesis de María como intercesora. Pero ¿Acaso somos capaces de abrir nuestras Biblias y leerlas de tapa a tapa? ¿Somos capaces de llevar más de un solo curso de teología? ¿Siquiera hemos investigado en que cree nuestra Iglesia (hablo como localidad y como denominacional)? Me cuesta creer que al preguntarle a una persona la razón de por qué cree en la Biblia como autoridad divina, me digan: “Porque la Biblia lo dice”. Yo sí creo en la Biblia como Palabra de Dios, pero no pienso explicarles el porqué, esa es su tarea. Pero entonces con qué autoridad estamos dispuestos a juzgar la credibilidad de un candidato o de otro, si jamás nos hemos puesto a creer con certeza y convicción, con “conocimiento de causa” acerca de nuestra Fe. La iglesia cristiana en general es una ridiculez de creencia, como muchas otras religiones. Y algunos me dirán que la fe cristiana protestante no es religión, sino una “relación con Dios”. Si así fuera, tan solo una relación, no habría cultos, diezmos, autoridades, concilios, encuentros, ministerios, etc. Todo ello forma una religión (y es que no sé a quién se le ocurrió satanizar la palabra religión, ¿ustedes sí?).
Así que antes de tomar una decisión de “credibilidad” (porque no nos engañemos ahorita, queremos creer que una no es su familia, y el otro no es un extranjero), tomemos el tiempo prudente para conocer aunque sea de donde provenimos, en qué creemos y luego tendremos autoridad ESPIRITUAL para tomar una sabia decisión en estos momentos de decisiva elección nacional.
Que el amor del “Dios no Conocido” (Hech 17:23) los guíe a conocerlo a Él y a su Iglesia, que es su vivo testigo acá en la tierra.
Einor Mesones







Me encantan estos mensajes a la conciencia.