Todos los días tienen 24 horas, de los cuales los mayores tiempos los pasamos en el trabajo o durmiendo, y el poco tiempo que hay para compartir no le sacamos el máximo provecho. Si mañana fuera mi último día en la tierra probablemente me lamentaría, del tiempo reducido que le dedicamos a nuestros seres queridos y a esas cosas que nos dan felicidad. De esta reflexión he considerado que hay algunas que debemos tomar en cuenta para tener la tranquilidad que si mañana es nuestro mi último día todo sea de satisfacción personal.
1. Viva hoy como si fuera su último día. No todo es trabajo y no espere a mañana para decirle a cada apersona que la ama o la valora, dile ahora y sentirás una satisfacción personal.
2. Ponga las cosas en su justa dimensión. Deje de postergar cosas importantes por el trabajo. Ordénese y dedíquele a este su mejor esfuerzo durante las horas que permanece ahí, pero salga a una hora decente que le permita tener una vida balanceada.
3. Balancea tus roles. No todo es trabajo, la vida te ha dado varios roles que cumplir, decídete y cumple tu rol de esposo, tu rol de padre, tu rol de hijo, tu rol de hermano, tu rol de amigo, etc., etc.
4. Busque su libertad profesional. No te sientas único; preocúpate de trasmitir conocimiento y de entrenar a tu sucesor. El balance de vida es tu mejor regalo.







