Esta lista de "secretos para ser feliz" tomada de la columna de Jaime Bayly en Perú21 es genial porque concuerdo en muchas cosas con aquella visión ácida y harto realista que tiene sobre la vida, incluso al punto de considerar al cuerpo humano como el resumen de la mera relación entre cerebro y sistema nervioso. Una vida sin expectativas en la que se puede ver las cosas pasar y no involucrarse con algo o simplemente quedarse callado para no tratar de ser como el otro o para que el otro no sea como tu. Creo que uno debe vivir sin fastidiar a los demás tratando de pasarla normal y sin mucho aspaviento. Al final llegaremos a un estado cumbre al mas puro estilo de la vida retirada de Fray Luís de León. Creo que de eso se trata, de vivir con inteligencia y sin tratar de recibir nada a cambio.

Secretos para ser feliz

UNO
No aspires a ser feliz. No puedes ser feliz. No mereces ser feliz. Resígnate a ser infeliz. Puede que entonces conozcas algo remotamente parecido a la felicidad.

DOS
Si piensas que tu vida no vale nada y no tiene sentido, estás en un momento raro de lucidez. Si piensas que debes interrumpir tu vida, no lo dudes, sigue tu instinto y procede en consecuencia. Si piensas que el mundo no te echará de menos, aciertas. Si te seduce la idea de acabar con tu vida, hazlo de una buena vez, pero por favor ten la delicadeza de dejar pagados tus funerales.

TRES
No trates de dejar huella. No procures perdurar. No pienses en dejar una obra que te sobreviva. No lo intentes siquiera. Recuerda que en cien años nadie se acordará de ti y a nadie le importará lo que fuiste o lo que hiciste. Recuerda que la gente supo vivir durante miles de años sin ti y, con seguridad, seguirá haciéndolo cuando ya no estés. Lo raro no es que dejes de existir. Lo raro, lo impertinente, es que existas.

CUATRO
Coetzee: “La gente feliz no es interesante. Es mejor aceptar la carga de la infelicidad e intentar transformarla en algo que valga la pena”. Trata de ser interesante. Trata, por tanto, de ser infeliz.

CINCO
No has tenido vidas anteriores. No tendrás vidas posteriores. No creas que tienes alma. Si la tuvieras aparecería en una radiografía. Si no sale es porque no está. Te gusta creer que cuando mueras no morirás del todo y recordarás tu identidad y acaso tu rostro y viajarás sosegadamente en medio de una luz resplandeciente a un lugar mejor. Te gusta pensar que irás al paraíso, al cielo, al nirvana. Te gusta creer que mereces un premio por el solo hecho de haber vivido, un hecho que no deseaste ni propiciaste y sobre el cual careces de mérito alguno. No te engañes. No irás a ningún lado cuando mueras. Serán pocos quienes te lloren y breve el tiempo en que te llorarán. Luego serás polvo y olvido. Ningún dios te juzgará. Ningún dios perdería su tiempo llevándote a sus tribunales. Los dioses son sabios y, por consiguiente, deben saber que los mejores juicios no son los que se ganan sino los que se evitan.

SEIS
Nunca en ningún caso te defiendas. Nunca en ningún caso pretendas demostrar que eres bueno, virtuoso, heroico, admirable. Si dicen que eres una mala persona, saluda la perspicacia de quien lo dice. Si dicen que eres una buena persona, ten el buen gusto de discrepar. No salgas nunca en defensa de tu honor. Tal cosa no existe. No conviene defender supersticiones. El honor, el pudor y la buena reputación son lastres que te hundirán en el fango de la tristeza. No aspires a ser santo, a menos que estés dispuesto a pasarla condenadamente mal.

SIETE
No creas que mereces tener amigos. No fastidies a la gente con tu compañía. Aprende a estar a solas. No fundes un club de amigos. Si ya lo tienes, dalo de baja. No hay tal cosa como una amistad desinteresada. Nueve de cada diez amigos acabarán traicionándote y serán tus enemigos. Y aquel que no sea el décimo felón no lo será por pusilánime, no por leal. Nadie mejorará su vida gracias a tu amistad. Tu amistad es un baldón. No busques amigos. Ten coraje: busca enemigos. De paso ahorras tiempo, decepciones y malentendidos.

OCHO
No eres especial. No eres único. Eres uno más. No te reproduzcas. El futuro incierto de la especie humana no será mejor gracias a tu descendencia. Lo más probable es que tus hijos sean como tú, y eso ya es suficientemente malo para la especie (y puede que sean aún peores que tú). De modo que si quieres hacer una contribución al futuro de la humanidad, procura no esparcir tu semilla genética y usa algún método anticonceptivo. Piensa en los niños. Hazlo por ellos.

NUEVE
Si quieres combatir un vicio, entrégate a él. No creas que tu cuerpo es un templo o un santuario o un habitáculo sacrosanto que debes adorar y venerar. No lo es. Tu cuerpo es un amasijo de nervios y músculos y huesos y órganos en proceso de corrupción, decadencia y putrefacción. Cada día que vives es un día en el que tu cuerpo se corrompe un poco. No tengas pena en corromperlo un poco más. Intoxícate todo lo que quieras. No aspires a estar lúcido. Casi mejor si obnubilas aquello que llamas lucidez. Casi mejor si duermes. Durmiendo es cuando mejor contribuyes a la convivencia civilizada. La mejor versión de ti es cuando callas y duermes.

DIEZ
No te enamores. No te cases. No tengas hijos ni ahijados. No seas hincha de nadie. No escribas poemas de amor. No escuches canciones de amor. Sobre todo, no escribas canciones de amor. No pienses en el amor. No ames a nadie ni te ames ni mames cursilerías al respecto. Si de verdad amas a tu prójimo, no te le aproximes, déjalo en paz.

Autor: Jaime Bayly.
Fuente: http://peru21.pe/impresa/noticia/secretos-feliz/2011-03-14/299181