El grito del río Rímac ante la gran amenaza de la contaminación

Vista actual del río Rímac desde la Cantuta
Una realidad cercana a nuestra ciudad es la irresponsable contaminación del río Rímac. Este río, que pertenece a la vertiente del Pacífico, inicia su recorrido en la vertiente occidental de la cordillera de los Andes y desemboca en el Océano Pacífico, junto con los ríos Chillón y Lurín. Tiene una longitud de 160 km. y una cuenca de 3312 km². Asimismo, el río Rímac abastece a la mayoría de la población limeña y es por este motivo que la contaminación de este es un tema muy alarmante para nuestra ciudad, ya que nos afecta directamente.

Relaves mineros.
Actualmente, una de las principales causas de contaminación del río Rímac es el vertimiento de los relaves mineros en su cauce. Estos desechos contienen hierro, cobre, zinc, mercurio, plomo, arsénico y otras sustancias sumamente tóxicas. Esta contaminación ha empobrecido los suelos agrícolas de esta parte del país, a tal punto que las tierras lucen desoladas y áridas, los sembríos de antaño ya no existen, ya no se cosechan frutas ni verduras. La contaminación ha afectado tremendamente el ecosistema en general.

Las emisiones domésticas constituyen otro de los factores que influyen en la contaminación del agua del río Rímac. Estas provienen, principalmente, de centros urbanos como Morococha, San Mateo, Matucana, Chosica y Chaclacayo. Asimismo, el rápido crecimiento de las poblaciones y el desarrollo de aglomeraciones costeras son los principales promotores de dicha forma de contaminación. En este aspecto, podemos diferenciar a dos tipos de agentes de los cuales proviene esta contaminación: la población rural y la urbana.
Vertimiento de los desagües directamente al río.
En el primer caso, esta –la contaminación- se realiza a través de la contaminación fecal producida a campo abierto y/o cuando los pobladores de estas zonas vierten las aguas servidas directamente al río; mientras que en el segundo, se realiza a través de acequias, ductos y desagües, ya que sus componentes poseen un alto contenido de bacterias y, mayormente, contienen constituyentes orgánicos disueltos y sólidos como desechos de alimentos y desechos fecales. Asimismo, el principal problema en ambos casos es que se calcula que el 86% de los vertimientos domésticos no reciben ningún tipo de tratamiento, lo que genera una disminución considerable en la calidad del agua del río y que, a su vez, puede resultar perjudicial para la salud de los consumidores del agua proveniente de este río.

El artículo 22° de la Ley de Aguas señala lo siguiente: “Está prohibido verter o emitir cualquier residuo, sólido, líquido o gaseoso que pueda contaminar las aguas, causando daños o poniendo en peligro la salud humana o el normal desarrollo de la flora o fauna o comprometiendo su empleo para otros usos”. Además, el artículo 122° de la Ley de Aguas señala que la persona que contamina las aguas superficiales o subterráneas, con daño para la salud humana, la colectividad o la flora o fauna, infringiendo alguna de las disposiciones pertinentes de la presente ley o a las que, para evitar la contaminación, hubiera dictado la Autoridad competente, será sancionado de acuerdo con lo dispuesto en el Artículo 274º del Código Penal. En este artículo se señala que la persona se encuentra en la obligación de reparar los daños y perjuicios ocasionados. Se sabe que existe esta ley, pero es mínima la importancia que se le da. Eso se puede constatar en la siguiente estadística: la concentración de hierro, cromo o aluminio es aproximadamente mayor a 5,000%, lo cual excede lo establecido en la ley general de aguas. Por otro lado, la ley de aguas afirma que el río Rímac está tan contaminado que es imposible que las aguas de este río tengan un fin de consumo humano.

En conclusión, podemos afirmar que los relaves mineros, los desechos domésticos y la infracción a las leyes constituyen las principales causas de la contaminación de las aguas del río Rímac. Tenemos que tomar en cuenta que estas aguas son utilizadas por la población limeña para el consumo diario y su contaminación significaría un gran problema social y económico.