Carlo Magno Salcedo y Stevens Levitsky. Lima, 26 de noviembre de 2010. Fotografía: Ruth Agüero Collins
Fotografía: Ruth Agüero Collins


El 26 de noviembre de 2010, entrevistamos al profesor de la Universidad de Harvard Steven Levitsky. La conversación giró en torno a los partidos políticos en el Perú. Tras la correspondiente edición de la larga conversación, hemos producido seis videos, que iremos presentando junto con sus respectivas reseñas en el transcurso de estos días. Empezamos con la primera parte, en que tratamos sobre la situación del sistema de partidos (o no partidos) en el Perú, y sobre las opciones que tienen los ciudadanos que quieren participar en política, frente a la inexistencia de verdaderos partidos políticos.


EN PERÚ NO HAY UN SISTEMA DE PARTIDOS SINO UN “SISTEMA DE CANDIDATOS INDIVIDUALES”

Le preguntamos a Levitsky sobre su afirmación de que en el Perú no hay partidos políticos, respecto de lo cual le señalamos que, si ello es así, estaríamos frente a una situación en que no habría un sistema de partidos (ya que si no existen los elementos del sistema que son los partidos, tampoco podría haber tal sistema), o ante una situación paradójica de tener un “sistema de partidos sin partidos”. Sobre el particular, Levitsky se ratifica en su afirmación que en nuestro país no hay partidos políticos y que, en todo caso, lo que hay es un “sistema de candidatos individuales.”

Ante ello, le pregunto su opinión sobre la aplicación al caso peruano del enfoque de Scott Mainwaring, quien desarrolla la teoría de que en los países no desarrollados (como lo es Perú) lo que existe son “sistemas de partidos no institucionalizados” o “débilmente institucionalizados”; endebles, caudillistas, con alta volatilidad electoral, fragmentados, pero que a pesar de todo son sistemas de partidos. Al respecto Levitsky señala que ese enfoque puede describir bien el sistema de partidos peruano de los sesenta, setenta y ochenta, pero ya no el actual. “Si sacas al líder de cada partido del partido, salvo quizá el caso del Apra y el PPC, el partido desaparece; los partidos son vehículos individuales”, acota Levitsky.

Sinesio López, en una entrevista que le hice antes, también era de la idea que en nuestro país no hay partidos políticos, salvo el Apra; aunque consideraba que estaba muy deteriorado y le quedaba poco tiempo de vida. Al respecto, Levitsky señala que en los últimos diez años la “fortaleza” del Apra y del PPC se debe a que tuvieron dos candidatos fuertes: Alan García y Lourdes Flores. Sin ellos, son partidos muy débiles. Ya hemos visto el rendimiento de esos partidos sin García (en los noventa) y sin Flores. Y este año (en el Apra) han tenido que optar por una independiente, Meche Araoz, para quizá llegar al diez por ciento y no sabemos si lo lograrán. Fuera de Alan García, el Apra no tiene ningún candidato capaz de superar la valla del cinco por ciento. Entonces, hasta el Apra es un vehículo de García.


Fuente: elcomercio.pe
"Alan García y Lourdes Flores: sin ellos, sus
partidos son muy débiles"


SI NO HAY PARTIDOS ¿QUÉ HACER PARA PARTICIPAR POLÍTICAMENTE?

Le planteo a Levitsky que, en lo fundamental, estamos de acuerdo: o no hay partidos políticos o aquello que se puede llamar “partidos” son tan débiles que está en tela de juicio su calidad de tales. En ese contexto, le pregunto, ¿qué les queda a los ciudadano es intelectuales que están interesados en participar políticamente? Al respecto añado que, frente a esa situación, hubo dos tipos de proceso. Primero, diversos esfuerzos de construir nuevos partidos, como el que ahora ha devenido en constituirse como Fuerza Social, o grupos menos conocidos como Constructores Perú o algunos colectivos de izquierda; sin embargo, esos esfuerzos, salvo Fuerza Social que ha tenido un importante triunfo electoral municipal pero cuya posible consolidación aún está por definirse, no han prosperado, por lo que esa vía parecería haber fracasado. La otra alternativa, seguida con cierto pragmatismo por intelectuales como Sinesio López, Nicolás Lynch, Alberto Adrianzen, entre otros, fue apoyar al Partido Nacionalista Peruano o, mejor dicho, a Ollanta Humala, en el entendido que al no haber partidos políticos no había otra alternativa que apoyarlo si se quería participar políticamente ; lo que fue muy criticado, entre otros, por Martín Tanaka, quien manifestó que ello no era una apuesta por construir institucionalidad y, más bien, contribuía a reforzar el caudillismo.

A juicio de Levitsky, la decisión pragmática de muchos intelectuales de apoyar a una persona o candidatura y no apoyar a un partido (lo cual no ocurre sólo con Ollanta Humala, sino pasó en su momento con Alejandro Toledo), es una realidad entendible, ya que no se puede esperar treinta años hasta que vengan los partidos para participar en política. Si quieres participar en política hoy en día, no hay otra alternativa que apoyar a un candidato.

Sobre Fuerza Social, Levitsky valora el esfuerzo que está haciendo, a pesar que no sabemos que le deparará en el futuro y no tiene ninguna garantía de éxito. Destaca que sí es un partido político, ya que es un equipo que ha trabajado junto por diez años y no solamente una candidata. Incluso todo el debate que se ha visto en las últimas semanas respecto de si van solos o si van con Toledo, o sobre quién debe ser el candidato, denota que hay una vida partidaria (que no se ve en otros partidos, salvo el PPC), aunque ciertamente tampoco es el partido socialdemócrata alemán.

Sin embargo, insiste Levitsky, es completamente entendible lo que han hecho los intelectuales que apoyan a Humala, con una salvedad: que Humala puede ser una alternativa no demócrata. Una cosa es criticarlos por apoyar a una persona o a un candidato y no a un partido (lo que él no hace); otra cosa es criticarlos por apoyar a un caudillo ex militar que ha mostrado ser no tan liberal (lo que él sí critica).

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