Siempre pensé (y creo que no dejaré de hacerlo hasta morir) que las vacaciones son los momentos más aburridos del año: primaria, secundaria, universidad, siempre lo mismo. Ah... pero el domingo no se les compara. El domingo siempre es el día más aburrido de la semana. Si sumara domingos, al parecer un cuarto de tiempo de mi existencia me la he pasado "aburrida".
Entonces no me queda nada por hacer, me resigno a estar aburrida, y permanecer tal vez en este estado hasta que pues por lo menos me suceda algo increíble. Me puse a pensar y creí tener algunas alternativas para destronar al aburrimiento:
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Bueno... este... estoy demasiado aburrida como para acordarme de ellos o inventarlos al instante.