- Ya no nos ve -dice mirándole fijamente los ojos. Una sonrisa aparece mientras continúa-. Ya es tiempo santo. Él ya no nos ve.

- ¿Quién? -le pregunta Salvador frunciendo la mirada.

- Dios. Está muerto. No puede vernos -Madeinusa dice acercándosele sonriente aún-. Está muerto. Está muerto hasta el domingo.

- De verdad no te entiendo, lo siento -Salvador dice cogiendo luego el mentón de Madeinusa al verla cabizbaja: su sonrisa se había ocultado.

- En tiempo santo no hay pecados -explica Madeinusa- ¿No sabías?

- ¿Eso creen... Dios muere no hay pecados? -una naciente carcajada se dibuja en los labios de Salvador.

- De verdad -asiente Madeinusa.


En Madeinusa de Claudia Llosa.