Lo que nadie se imagina 24
La luz roja lo detiene, prende un cigarro. Suspira, la luz verde otra vez y avanza despacio, confiado en su carroza real. Pero no confió que en todo reino siempre hay un loco de mierda que quiere matar al rey, por lo menos eso no lo supo hasta que un VW Gol, que intentó ganarle a la luz roja, chocó con su nave.
-Viejo concha tu madre, cómo se te ocurre...- gritó un veinteañero, alterado, jalándose el cabello largo por la desesperación.
-¿Pero acaso no ves el semáforo, hippie de mierda? ¿Qué huevonazo te habrá enseñado a manejar?- Preguntó furioso Guille mientras acariciaba suave su auto como si fuera su último hijito con yaya. Mira al responsable y ve en él algo familiar.
-¿Que quién me enseñó? Tú pues viejo loco...
Y mientras el público se acercó para ver el accidente y a la espera de la policía, Guille se dio cuenta que no se sacó el photocheck de la escuela de manejo. Y del Rey sus hijos vastardos al trono.









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