Huaynalaya es uno de los dirigentes más "radicales" del SUTEP, al nivel inclusive de tener más legitimidad gremial que el actual Secretario General, que para esto ni el nombre se mencionará.

Huaynalaya pertenece a Patria Roja y parece que dicta algún curso de ciencias sociales (tal vez sea un estudiante de sociología política frustrado).

Para efectos de su crecimiento gremial, Huaynalaya está dispuesto inclusive a que el Perú no firme el TLC con Estados Unidos y que si fuera posible la capital de la República se traslade a Pekín o La Habana, para así reivindicar a la clase proletaria peruana.

Sin embargo, este Huaynalaya no es un improvisado gremial ni un zafado como tantos. Tiene una preperación "sindical", política y además ha sido instruido en pro de luchar contra el gobierno liberal de Alejandro Toledo durante el 2003 y 2004.

Nuevamente, similar a las circunstancias de quien fuese mordido por quien tuvo el privilegio de gozar de "educación en paros y protestas sociales" y dormir en los salones de la Casa del Pueblo, se puede observar que quien primero fue atendido, hoy ataca a su mentor.

Huaynalaya fue captado por el APRA del 2004 para que tome la iniciativa del SUTEP para que haga frente a Toledo y así desestabilizar su gobierno por tener una línea liberal en materia económica.

Tres años después, Alan García sigue la política liberal de Toledo, porque rinde frutos en términos macroeconómicos y si sigue así por lógica natural, los beneficios microeconómicos se podrán gozar en el corto plazo.

Pero no contaron con la previsión necesaria de calmar a quienes habían recibido instrucción en los cursos de "pater a un tombo 1", "lanzamiento de piedras 2", "soportar gases lacrimógenos 3" etc en sus aulas de la casa del Pueblo.

Una cosa es ser oposición y para eso el APRA es legítimamente el único partido capacitado y capaz para desarrollar esta función y otra ser gobierno, donde se ha acreditado con suficiente prueba que es incapaz hasta el hartazgo de hacer buen rol, a iniciativa propia, porque lo que ahora se viene gozando no es trabajo de ningún miembro del partido de Victor Raúl. Es obra de Toledo e inclusive de Fujimori, así cueste reconocerlo.

Velásquez Quesquén y Mulder cuando ofenden a Huaynalaya, deben tragar saliva cuando hace menos de tres años lo capacitaban para luchar contra la "opresión". Golpes de la vida política.

Que esto les sirva de lección porque en el futuro probablemente cuando sean oposición van a querer formar a nuevos radicales tira piedras.