El gobierno "bolivariano" de Hugo Chávez ha dispuesto una línea de acción política y financiera de apoyo a sus simpatizantes en el contexto latinoamericano.

La Alternativa Bolivariana para las Américas ALBA fue un acuerdo suscrito entre Venezuela, Cuba y Bolivia, por la cual se brindaría apoyo a todo sector político o social de acceder a asistencia médica cubana por intermedio del apoyo financiero cubano.

El ALBA bajo este inicio se ha difundido a Centro América, Ecuador y recientemente a Puno, por su cercanía a Bolivia.

La intención real del ALBA es generar una adicción al apoyo financiero de Chávez en todos los contextos en los cuales esté funcionando. Así por ejemplo en Puno, ex candidatos de Valentín Paniagua y que le han permitido a Yohny Lescano ser congresista, como Boris Espezúa,( el candidato de cualquier partido, en cualquier momento y para todo cargo) le han permitido a este ganar doble sueldo, como funcionario del gobierno regional y como "asesor legal" del ALBA.

Si todo funcionario público ya no puede trabajar para el ámbito privado por cuestión de ética, Espezúa demuestra que la habilidad del peruano para no respetar reglas éticas, es a todo tipo de bala.

Elsa Malpartida, igualmente al darse cuenta que no puede ganar como congresista porque Mercedes Cabanillas no les ha dado su presupuesto un año y los ha obligado a no tener presupuesto para el siguiente y generado la presión para los próximos presidentes del Congreso de no darles presupuesto, se ha visto en la necesidad de querer buscar ser la coordinadora del ALBA, sin tener ningún perfil de elaboradora de proyectos de inversión, manejo técnico de algún puesto, etc, salvo su habilidad para jorobar y protestar por sus propios intereses, como el de no ser perjudicada en la erradicación de cultivos de coca en sus propias tierras.

Humala igualmente se ha sumado al apoyo del ALBA, claro lo hace porque ahí obtendría presupuesto fácil para hacer sus actividades. No sería nada malo ni antiético que lo haga, porque muchos candidatos son manejados por intereses de mayor peso económico.

El problema está en que están apoyando un contexto de intromisión en la política nacional y no se dan cuenta, no por negligencia, sino por pura brutalidad mental.