Hoy 1 de Noviembre, según la creencia popular andina de nuestro valle del Mantaro, a las doce del mediodía todos nuestros difuntos visitan nuestra casa. A ella no la abandonarán sino a las doce del día siguiente. Para eso, desde que tengo memoria y anualmente, los mayores se preparan diligentemente para recepcionarlos. Para que la estadía sea grata, primero hay que asear la casa y, prioritariamente, hay que preparar la mesa.
Menudo trajín es el que captura la atención de todos, pues, se trata de preparar todos los manjares que en vida gustaban paladear nuestros deudos. Es de este modo como en casa están preparando la patasca, el caldo de gallina, el picante de cuy y el escabeche de gallina. La mazamorra morada, el dulce de caya, la mermelada de níspero, las frutas más apetecidas que gustaban las abuelas Consuelo y Adelaida y el hijo difunto Dino Darío no pueden estar ausentes. Y como en vida siempre disfrutaban de la alegría familiar y social también hay que poner su coca, cigarro, tocra y, su infaltable cervecita.
Esta es una mesa envidiable que ya quisiéramos disfrutar los que estamos vivos. Ahora comprendo por qué el “flaco” Nava me decía que Dios es muy vivo, pues siempre se lleva a los mejores dejándonos a los “porcatas” en este mundo de miserias y sensualidad. Cuando estoy por cerrar este post una vecina me alerta de que en la mesa no debe faltar un vaso de agua limpia y un poco de sal. Antaño, mis hijos, esperaban con ansiedad inusual que concluya el período de visita para dar rienda suelta a los manjares de la mesa de los difuntos. Para cerciorarse de la visita, antes de cerrar la habitación donde se prepara la mesa de los difuntos, la abuela solía esparcir cenizas en la puerta. En el momento de abrirla, al día siguiente, lo primero que se cotejaba eran las huellas dejadas por los recordados visitantes.
Costumbre que, felizmente, en Jauja todavía se cultiva, como una expresiva manera de honrar a nuestros muertos. Por algo el genio del inmortal Vallejo nos recuerda que “toda voz genial, viene del pueblo y va hacia él”.







