
Ex líder de Liberia enfrenta la ley
BBC
El ex presidente de Liberia, Charles Taylor, compareció por primera vez ante La Corte Penal Internacional de La Haya.
Taylor, acusado de fomentar la guerra civil en Sierra Leona, llegó al tribunal con 20 minutos de retraso, cuando la audiencia se había iniciado, para enterarse de que el proceso fue pospuesto hasta el 20 de agosto. El retraso permitirá a Taylor, quien ha boicoteado varias audiencias, conseguir un nuevo equipo de defensa que sustituya al que despidió.
El ex presidente niega haber apoyado a los rebeldes en Sierra Leona, que durante 11 años tomaron parte en una campaña en la que murieron miles de civiles. El de Taylor es el primer juicio internacional a un ex jefe de Estado africano por crímenes de guerra. Taylor declaró que el proceso, que se inició el mes pasado, no sería justo.
Desorganización
El retraso de Taylor se debió, según él, a problemas de transporte de la prisión en la que está recluidoEl juez le pidió a Taylor que declarara si se consideraba culpable de una acusación modificada de esclavitud sexual y violación.
"Me declaro inocente", dijo Taylor.
Según Mark Doyle, especialista de la BBC en Asuntos Internacionales, la comparecencia de Taylor parece indicar que se atendieron sus quejas sobre la defensa. La fiscalía acusó a Taylor de manipular al tribunal, pero uno de los jueces admitió en público que se han cometido errores, entre ellos poner una cámara de circuito cerrado en el recinto en que el ex presidente habló con sus abogados.
El juez también dijo que se había producido "algún tipo de desorganización" entre los funcionarios del tribunal. Pero uno de los problemas ha sido la falta de fondos. Taylor asegura que no tiene dinero, y por eso el tribunal paga su defensa.
Pero los abogados del ex presidente argumentan que debería tener un equipo legal semejante al poderoso grupo internacional que trabaja para la fiscalía.
Diamantes de sangre
Taylor está formalmente acusado de 11 crímenes de guerra, delitos contra la humanidad, y violaciones al derecho humanitario internacional por su presunto papel en la brutal guerra civil de Sierra Leona. Los cargos incluyen aterrorizar a la población civil, asesinato, violencia sexual y física, uso de niños soldados, esclavitud y saqueo.
Taylor se declaró inocente en marzo del año pasado, cuando compareció ante un tribunal en Freetown, Sierra Leona. El proceso se trasladó a La Haya por temor a que exacerbara las tensiones entre Sierra Leona y Liberia.
Cuando las milicias rebeldes lo forzaron a dejar el poder en 2003, Taylor se exilió en Nigeria, de donde fue deportado en 2006 y llevado a La Haya.








