
En otras palabras, una situación que para un observador significa un problema, podría no significar un problema para otro. ¿De qué depende entonces la definición del problema?
En términos sencillos, el problema depende de la visión (punto de llegada ideal) del observador. Si el observador además es quien va a tomar las decisiones respecto a las acciones que deben ponerse en marcha en la organización para cumplir con esta visión, es más importante aun que exista una visión definida y acordada (aprobada).
Por esta razón es riesgoso utilizar el procedimiento de definición de problemas y soluciones, debido a que los problemas no tienen una definición absoluta, sino una definición relativa a la visión. Tal vez un procedimiento alternativo para generar un mayor alienamiento de acciones y logros pueda ser: Definicíón de visión > Definición de condiciones iniciales > Definición de problema > Definición de metas > Definición de soluciones.
La gran limitación de restringir el análisis a problemas y soluciones es que se incluiría sólo aspectos relacionados a situaciones y acciones y no a aspiraciones y logros, que hacen el análisis y las decisiones mucho más integrales.







