Últimamente ha salido toda una avalancha de críticas al TC. El Congreso recién toma en consideración la vulneración de sus fueros y está conciente que debe limitar al TC porque de lo contrario ya constituirá una segunda cámara senatorial, como ocurre actualmente.

El JNE ha enfilado sus baterias con una acusación constitucional ante el Ministerio Público, todavía no acusa ante el Congreso. Vicente Ugarte del Pino, Javier Valle Riestra y César Valega desde hace mucho tiempo vien criticando la idoneidad del TC respecto de su alto contenido político, gracias a la Presidencia de Javier Alva Orlandini; hecho que dificilmente podrá ser autocontrolado en el mismo Pleno del TC.

Fernando Vidal, Luis Lamas, entro otros abogados igualmente se han sumado a las críticas.

Se ha llegado a cuestionar el ingreso de César Landa al TC (La Razón) y la de Carlos Mesias (específicamente por Rolando de Souza, abogado de Fujimori), sin embargo los dos magistrados cuestionados, son quienes tienen los perfiles académicos y profesionales más elevados en el actual TC.

García Toma no tiene un perfil profesional superior, es más su máximo puesto laboral ha sido vinculado a un cargo político. Alva Orlandini por su perfil profesional no podemos decir que sea un jurista. El hecho de participar en una buena cantidad de comisiones de reforma o aprobacion de Códigos no le da la categoría de jurista.

El JNE critica el cuestionamiento a su fuero, previsto en la Constitución, sin embargo ahora que ya está condenado a una muerte lenta, reclama. En vida debió reclamar, en vida.