Tengo que regresar a los Estados Unidos el próximo domingo, y estoy triste. Voy a extrañar el Perú. Pienso que este mes era una de las mejores experiencias de mi vida. Tengo suerte que tenía la opprtunidad de venir aquí porque estoy aprendiendo de otra cultura y viendo otra parte del mundo. No puedo creer que fui a Machu Picchu, monté un caballo por las montañas, subí una montaña o que voy a ver la celebración de Inti Raymi el domingo. Antes de que viniera aquí, no me di cuenta de esta experiencia sería tan maravillosa.
Todos los días me levanto y pienso que mi experiencia no puede conseguir mejorar. Pero no tengo razón. Todos los días hay algo nuevo. Una celebración en la calle, un concierto, otro museo o ruinas más hermosas, otro mercado. Todos los días pienso que tengo tan suerte y quiero apreciar cada momento. Incluso cada tarde que puedo leer en el sol y relajar en el hotel tranquilo.
Pienso que todo que he aprendido aquí ha sido muy interesante también. A mí me encanta la historia de los Incas, y guardaré todos mis recuerdos y memorias de cada ruina y sitio para el resto de mi vida. Ahora, cuando una persona o un profesor habla de Machu Picchu, puedo hablar de mi experiencia porque lo he visto con mis propios ojos.