El portal Perú Rural Piura ha dado una pautas para mejores prácticas de conservación de suelos.



"La recuperación de suelos son aquellas actividades que consideren la aplicación de técnicas y prácticas de tipo biológico, mecánico o tratamientos integrales de microcuencas a nivel predial, para el uso conservacionista del suelo y del agua. Y la conservación se suelos se define como el uso y manejo del recurso suelo con el fin de mantener y/o manejar su capacidad productiva en función de sus aptitudes, limitantes y potencialidades de manera de evitar su pérdida y/o degradación.

Conctrol de cárcavas

La primera acción que se debe llevar a cabo para controlar una cárcava es eliminar la causa que la originó, debiéndose efectuar labores a dos niveles:
1. A nivel de ladera o de drenaje; en muchos casos resulta ser suficiente, cuando con prácticas conservacionistas ejecutadas se controla o anula el escurrimiento superficial de esta zona.

Estas prácticas conservacionistas deben encaminarse fundamentalmente a evitar totalmente el escurrimiento superficial y permitir la infiltración uniforme del agua. Las prácticas apropiadas son;

a. Repoblación con pastos y bosques, especialmente de especies nativas.
b. Buen manejo de pastos (pastoreo de poca duración y frecuentes) y bosques.
c. Construcción de zanjas de infiltración en bosques y pastizales.
d. Construcción de terrazas de absorción.
e. Construcción de surcos en contorno.
f. Construcción de zanjas de desviación.

2. A nivel de cárcavas;; ésta práctica se realiza después de haber tratado la ladera y si todavía hay escurrimiento, en la cárcava misma se realizarán trabajos consistentes en la construcción o colocación de diques o pequeñas barreras u obstáculos transversales orientadas a disminuir la velocidad del agua y favorecer la sedimentación del suelo que lleva el agua. Estos diques deben ser construidos a lo largo de la cárcava y pueden ser hechos con sacos llenos de arena y reforzados con champa, de piedra, de ramas y pajas, de palos y de barreras vivas.

Instalación de barreras vivas

Son barreras de plantas perennes (árboles y arbustos) destinadas a contrarrestar la erosión en las laderas. Se colocan en contra de la pendiente del terreno, siendo la principal finalidad la de reducir la escorrentía del agua que corre sobre la superficie del terreno y asimismo, captar y retener la tierra transportada por el agua. A largo plazo las barreras vivas reducen la pendiente creando pequeñas terrazas.

Las barreras vivas son además útiles para estabilizar los barrancos, para lo cual se les ubica en los bordes y dentro de los barrancos mismos.

Construcción de zanjas de infiltración

Son como acequias excavadas en curvas de nivel, es decir en forma transversal a la pendiente del terreno. Su función es de contener la escorrentía del agua y favorecer la infiltración en el suelo; por lo tanto, las zanjas aumentan la disponibilidad de agua para las plantas y también evita la erosión del suelo.

Estas zanjas y acequias deben estar protegidas en la parte superior con arbustos y en la parte inferior con árboles.

Construcción de Pircas

Son muros de piedras construidos en forma transversal a la máxima pendiente del terreno. Su finalidad es detener la pérdida del suelo y lograr que se fije en la parte superior de los muros. Con la finalidad de dar mayor estabilidad y proteger a las pircas, es conveniente plantar árboles o arbustos en su base.

Además de ser útil para controlar la pérdida de suelo, las pircas crean un microclima favorable al desarrollo de la vegetación porque protege a las plantas de los vientos y heladas."

Fuente: Agricultura Perú rural - Recuperación y conservación de suelos. Extraido el 21/06/07 por Elizabeth Pastor