Indice de Productividad en la Construcción: Mito o Realidad
Corporación de Desarrollo Tecnológico CDT -

La cifras oficiales sobre el nivel de productividad en el sector Construcción, de buenas a primeras, sorprenden y preocupan, pero luego de interiorizarse en la metodología de cálculo de este índice y en los planteamientos de los involucrados en el tema, surgen dudas en torno de la credibilidad de este análisis.
Molly Pollack, directora de productividad del Centro Nacional de Productividad y Calidad (CNPC), organismo dependiente del Ministerio de Economía y uno de los encargados de calcular este índice, reconoce que hay áreas oscuras en la forma como se realiza esta medición. Por ello, considera necesario efectuar un estudio profundo, exclusivamente en la Construcción, para lo cual está dispuesta a poner toda su experiencia.
Junto con lo anterior, los expertos del Banco Central, figuras claves en este tema, reconocen incluir procesos propios de la Construcción en el cálculo de la productividad en le sector industrial, por considerar que se trata de actividades anexas al proceso de la Construcción, lo que por supuesto distorsiona la realidad de ambos subsectores de la economía.

Números de la Discordia
Según el CNPC, entre 1986 y 1999, el índice de productividad en la Construcción habría crecido sólo 0,5%, correspondiente a la matriz insumo producto, que elabora el Banco Central. Este resultado no deja de sorprender, si consideramos la creciente asistencia tecnológica incorporada en los últimos años, como por ejemplo en todos los procesos de edificación, tanto públicos como privados.
El tema tecnológico no es menor, por cuanto es señalado como un factor preponderante en la consecución de mayores niveles de eficiencia. Entre más tecnología, más productividad, pareciera ser el paradigma del siglo XXI.

¿Qué es Productividad?
De acuerdo con los parámetros de CNCP, por productividad debemos entender la relación entre la producción obtenida por un sistema de producción y los recursos utilizados para obtenerla. Estos recursos productivos, incluyen el factor trabajo, capital y otros insumos como la tierra, energía, materias primas e, incluso, la información.
Una productividad mayor significa la obtención de más resultados con la misma cantidad de recursos, o el logro de una mayor productividad en volumen y calidad con el mismo insumo.

INDICE DE PRODUCTIVIDAD
¿Cuál es su Grado de Certeza?
En Chile, el índice de productividad es calculado por el Centro Nacional de la Productividad, a partir del número de empleados del sector, emanado del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), y el valor interno bruto de la actividad, identificado por el Banco Central.
Este ultimo nivel, se desprende de la cuantificación de todas las obras construidas, terminadas o en ejecución, durante un período de tiempo, ya sea en obras de vivienda, edificios no residenciales y obras de infraestructura, tanto de las áreas privada como pública, explica Antonio Escandón, analista del departamento de Cuentas Nacionales del Banco Central.
Para calcular el valor de producción de vivienda y edificación no habitacional, se considera como fuente los permisos de edificación que proporciona el INE de manera mensual. "Como los permisos son documentos administrativos de las empresas constructoras para determinar cuánta superficie se construye en un período X, se les aplica algunas funciones matemáticas de avances físicos de las obras en N tiempo", explica. Por ejemplo, "si en marzo una empresa sacó un permiso de mil metros cuadrados, ese edificio generalmente se demora en construirse, de 10 a 20 meses. Entonces de acuerdo con el tipo de edificación, tenemos determinadas funciones de avance físico en el tiempo", agrega Escandón. "Esas funciones nos dicen cuánto se construyó, teóricamente, en el mes uno, en el mes dos hasta el mes X", subrayó.
Lo cierto es que al analista y su equipo no le interesa medir la obra terminada, sino que el proceso de construcción. "O sea la obra ejecutada, los metros cuadrados equivalentes construidos", manifestó.

-¿Señor Escandón, los paneles prefabricados y el hormigón premezclado, por ejemplo, son incorporados en la medición?
No, esos procesos no son incorporados , porque son producciones industriales, que se añaden como consumo intermedio de la construcción .
-¿Qué otros procesos de la construcción se calculan en el ámbito de la industria?
Bueno, la industria genera bienes intermedios para la construcción, desde las maderas enchapadas hasta todos los productos de hormigón premezclado, adoquines, tuberías de cemento, pinturas y fierro.
-¿En el cálculo de productividad, hay consideraciones tecnológicas o de capital de trabajo?
No, porque el capital de trabajo puede ser consumo intermedio o componentes de valor agregado, como remuneraciones u otros tipo de gasto. Y si hay cambios tecnológicos se van incorporando con las actualizaciones en los años bases de cuentas nacionales.

Pese a los anterior, el jefe de Cuentas Nacionales del Banco Central, Gerardo Aceituno, reconoció que "es un hecho que los precios relativos de 1986 distorsionan la medición actual. No tiene sentido medir los precios de las computadoras, porque han
bajado. Además, los precios relativos varían en una economía en crecimiento".
Junto con esto, advirtió que siguiendo las recomendaciones de la división de Estadística de las Naciones Unidas se debe modificar esta base cada 10 años. "La matriz de cálculo de insumo producto será modificada. Su nueva estructura será anunciada en agosto y en marzo de próximo año serán conocidos los nuevos índices, según el nuevo esquema". Así el sistema se adecuará a la realidad de 1996, con resultados diferentes a los vistos hasta el momento.
Para Molly Pollack la información con la cual se mide la productividad de la construcción puede presentar algunos problemas. "La información es un poco gruesa, porque es un promedio. Efectivamente, hay una parte del sector que se ha modernizado muchísimo, por lo que la productividad debiera haber aumentado", aseguró. "Han habido cambios tecnológicos importantes, pero no en los últimos años y por eso no se nota en la medición. También hay que considerar que si se sigue produciendo lo mismo, pero al mismo tiempo se continúa absorbiendo mano de obra, de forma importante, es lógico que la productividad tiene que caer", subrayó Pollack.
"En el caso de la construcción creo que influyen el cambio tecnológico, realizado en los ochenta, y la caída de la demanda, que hizo que se siga produciendo igual, pero con menos personas", apuntó.

Visión Privada
Pablo Araya, jefe de estudios económicos de la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC), considera, en primer lugar, que el índice de productividad se refiere sólo a la cantidad de empleados, dependientes como de cuenta propia, pero no habla de las horas trabajadas.
Para él, sería interesante dividir el Producto Interno Bruto (PIB) del sector no por el número de trabajadores, sino que por el número de horas trabajadas. Araya destacó que en la Construcción hay un porcentaje alto de trabajadores por cuenta propia, que pueden tener fracciones de trabajo bastante bajas, como es el caso de los gasfiter,carpinteros y maestros en general, que en total pueden sumar hasta 70 mil. "Sospecho que estamos incluyendo un segmento como los trabajadores de cuenta propia, que elevan mucho el número de ocupados, pero que gestan poca productividad y trabajan pocas horas", resaltó Araya. "Eso explica en parte el nivel, no la evolución, porque si la evolución siempre ha sido así, no debería afectar, ni ser un factor predominante", resaltó.
Un claro ejemplo de que la productividad, en el sector construcción, ha subido es que antes un proyecto se ejecutaba en un plazo medio de 12 a 14 meses, pero ahora las obras grandes se hacen entre 7 a 8 meses. "Hay proyectos en que la obra gruesa se hace a la razón de un piso por semana. Para mi gusto esto significa un aumento de la productividad", subrayó Araya.
También puede estar influyendo, a su juicio, el hecho de que la construcción no es un actividad continua. "Una empresa luego de haber terminado un edificio, parte a levantar otro inmueble y tiene que empezar de cero, con instalaciones totalmente nuevas. No es como la producción de leche condensada, por ejemplo, que tiene una secuencia en la fabricación de los tarros", resaltó.

Consejos Prácticos
Al gerente general de la empresa constructora Delta, Helmut Stehr, le preocupan las actuales cifras de la construcción, porque, "pueden tener alguna incidencia en la composición estructural del sector". Stehr reveló que "la vivienda se sigue construyendo ladrillo por ladrillo. Hay un gran componente artesanal en faenas que son muy importantes".
Con el fin de disminuir ese factor artesanal, Stehr en su empresa introdujo el uso de moldajes de aluminio, mesas voladoras, y también participa en una sociedad que fabrica bloques de hormigón celular, producto todavía desconocido en Chile y que tiene muchas ventajas de aislación térmica, según afirmó. "Nosotros somos capaces de hacer un edificio en menos meses de lo que es capaz de hacer una empresa constructora Argentina. Acá es usual hacer un piso por semana en edificios de altura", manifestó.
El ejecutivo está consciente que la tecnología es preponderante para lograr una mejor productividad, pero intuye que quizás todavía no se aplica de forma tan intensiva. "La informática y el Internet todavía son incipientes en la ejecución de trabajos de forma más ágil, rápida y con menos errores", comentó.
También consideró importante, que las empresas tengan una buena política de prevención de riesgos, dado que significan costos importantes.

Productividad:
Algo Difícil de Medir"
Rossana Costa, analista del Instituto Libertad y Desarrollo, advirtió que al actual índice de productividad se le está pidiendo más de lo que puede dar. "Así como cuando uno va al supermercado y ve que el índice del IPC no se ve reflejado en nuestras compras, pero nos olvidamos que los cálculos del Indice de Precios al Consumidor (IPC) se refieren a precios promedios". Costa sostuvo que medir productividad es difícil. "La productividad tiene apellido. Hay una productividad del trabajo en el sector de la construcción, hay una productividad del capital y hay una productividad de la construcción como un todo", subrayó. A su juicio, el cálculo de la productividad debe ser más fino, acogiendo una serie de factores que influyen de manera independiente en los verdaderos niveles de producción del rubro de la construcción.
"Uno debiera esperar que las remuneraciones reflejaran el incremento de la productividad. Si las remuneraciones crecen más de lo que crece la productividad, en el largo plazo se tiene que resentir y tendrá que crecer menos, porque no puede financiar ese ritmo", explicó.
"Debieran considerarse factores por separado o bien no debieran darse alcances que no tiene a esta variable", resaltó Rossana Costa. Según experta, la productividad debiera definirse como cuánto contribuye una hora adicional de trabajo a la producción. "En el fondo, se trata de saber cuánto aumenta el producto del sector, cada vez que aumento una hora adicional de trabajo. Eso es lo que en verdad es productividad", explicó. "Entonces, tratar de medir con el promedio de producto por trabajo, es un salto tremendo", destacó.
Revelaciones Universitarias
Prácticamente, no hay estudios recientes que arrojen claridad en el tema de la productividad. El estudio más cercano es uno titulado "Estudio de los Tiempos Improductivos en las Obras de Construcción", ejecutado por un grupo de ingenieros civiles de la Universidad Católica, publicado en1989.
"Existen muchas causas que producen tiempos improductivos en las obras de construcción, lo que a su vez generan ineficiencias en la administración de los recursos involucrados y en la dirección general de las obras", advirtió este equipo de trabajo, integrado por Juan Pablo Cobarruvias, Luis Felipe Martínez, José Miguel Santana, Alberto Ureta, Patricio Varela y Rodrigo Verbal.
Estos expertos identificaron las siguientes categorías:

-Trabajo Productivo: Se define como aquella actividad que aporta en forma directa a la producción.
-Trabajo Contributorio: Se entiende como aquel trabajo que debe ser realizado para que pueda realizarse el trabajo productivo en términos de apoyo a la producción.
-Trabajo no Contributorio: Se definen como todas aquellas actividades realizadas que no son consideradas en las dos anteriores.

Entre 1987 y 1989, se estableció que en las obras de la Región Metropolitana el trabajo no contributorio era de 24%, en promedio, entendiendo como parte de esa clasificación, entre otras actividades, el caminar con las manos vacías, conversar sin hacer nada, dormir, escuchar radio sin hacer nada o esperar para recibir el sueldo, cosa que los estudiosos consideraron que debe realizarse fuera del horario del trabajo.
"El 24% de trabajo no contributorio implica que se está desperdiciando un cuarto de los recursos de mano de obra, además de una serie de efectos negativos indirectos producidos por esta ineficiencia. Llegar a pensar en 0% de trabajo no contributivo es algo totalmente utópico. El cuerpo y la mente humana no pueden trabajar mucho tiempo sin detener su actividad para tomar un descanso. Lo anterior es crítico para una actividad de tanto desgaste físico como lo es el trabajo de la construcción. Por eso es interesante poder estudiar el mínimo porcentaje de trabajo no contributorio aceptable", propuso el estudio.
Con el fin de mitigar, los tiempos muertos, en lo que se refiere a las necesidades básicas de los trabajadores, manifestaron la necesidad de que las firmas habiliten baños químicos, repartidos por la obra; guardarropías, comedores, agua potable y elementos auxiliares para eventualidades climáticas.
Hicieron notar que un trabajador es más productivo, si a lo largo del día se le permite descansar entre 10% y 15% del tiempo que dura la jornada.
"Descansos bien manejados, a media mañana y a media tarde, pueden de hecho aumentar la productividad global", sostuvieron.

Conclusiones
Se podría concluir entonces, que realmente no se puede decir de forma taxativa que la actividad de la Construcción en Chile tenga baja Productividad. Esto se advierte a partir de la poca claridad de los propios ejecutores en la elaboración del índice. Habría que definir, primero, cuáles son las áreas productivas del sector que deben ser incluidas en el cálculo. Si partimos de la base que actividades propias del área, como la elaboración de paneles y hormigón, deben ser consideradas en la industria, obviamente, que el aporte tecnológico no influirá, de ningún modo, en el nivel de productividad del sector.
Por eso habrá que esperar los cambios del Banco Central que introducirá en la matriz insumo producto y que el Centro Nacional de Productividad revise sus procedimientos para saber, con mayor exactitud, nuestra realidad en esta importante materia. Por su parte, tanto la Cámara Chilena de la Construcción, como la CDT y otras entidades públicas y privadas orientarán su accionar al desarrollo de este tema.