El tráfico motorizado es una amenaza directa a la vida de las personas que circulan a pie. Si un peatón es atropellado por un vehículo que viaja a 24 km/h la probabilidad que muera es del 3.5% (es decir, de cada 100 atropellados se espera que mueran menos de 4); sin embargo, si el vehículo circula a 50 km/h la probabilidad aumenta 10 veces (de cada 100 atropellados se espera que mueran 37); mientras que a 70 km/h de cada 100 atropellados 83 perderían la vida. Es esta la razón de limitar la velocidad en zonas urbanas, y en especial donde hay peatones.

Severidad de los atropellos

CONTROL ELECTRÓNICO DEL EXCESO DE VELOCIDAD

Los sistemas inteligentes de transporte tienen aplicaciones dirigidas a aumentar la seguridad vial. Los sistemas que detectan la velocidad de un vehículo, la comparan con la velocidad máxima reglamentaria, toman una fotografía del vehículo infractor y generan una multa electrónica permiten disminuir considerablemente el número de usuarios que excede la velocidad reglamentaria.

USO CORRECTO DE LA TECNOLOGÍA

El objetivo principal, del sistema descrito anteriormente, es la prevención de accidentes de tránsito por exceso de velocidad. Por lo tanto, su implementación no debe distorsionarse y convertirse únicamente en un instrumento de recaudación (por las multas impuestas). Por lo tanto, el uso correcto requiere primeramente de una revisión de las velocidades máximas reglamentarias en cada una de las vías donde se implantará el sistema; de una campaña de información para que los usuarios entiendan el objetivo y la entrada en vigencia del sistema; así como de un sistema de mantenimiento que garantice que los equipos están detectando las velocidades de manera correcta. No hacerlo de esta manera incentiva el rechazo de los usuarios al uso de la tecnología y, lo que es mas grave, el descrédito de la autoridad.