Categoría: Desde adentro
Publicado por: a20061093

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Hace dos noches soñé que hubo un terremoto...

Soñé que corrí semidesnudo hacia la calle. Soñé que el terremoto continuaba. Soñé llanto, mucho llanto. Soñé árboles elásticos. Soñé con un cielo eléctrico nocturno. Soñé que el jardín no era más el cementerio de mi perro. Soñé un asfalto con olas. Soñé que mis vecinos no pudieron caminar. Soñé súplicas, rosarios y salmos. Soñé con mi familia incompleta. Soñé que el abuelo nunca salió de la casa. Soñé con postes de luz cayendo al suelo. Soñé oscuridad y gritos. Soñé con gente corriendo. Soñé alerta roja, se venía un tsunami. Soñé que muchas paredes de mi casa se habían caído. Soñé con vidrios rotos. Soñé con la primera réplica. Soñé que mi corazón seguía saltando del temor. Soñé una evacuación. Soñé con sobrevivientes, los que no querían quedarse. Soñé que caminábamos hacia Lima. Soñé con el dolor de los muertos en vida que prefirieron enfrentar la naturaleza. Soñé que estaba en otro mundo o eso quería. Soñé que vino la segunda réplica. Soñé con las heridas de mi madre. Soñé que tal vez nunca volvería a sonreír. Soñé que pasamos por lo que quedaba de la casa de mi abuela. Soñé destrucción y saqueo. Soñé con un papá resignado y sollozando en silencio. Soñé con una procesión llorosa. Soñé con adobe caído. Soñé con incendios. Soñé con más oscuridad. Soñé con sangre mezclada con tierra. Soñé con cadáveres. Soñé el abrazo de mis padres en la Plaza San Martín. Soñé la espera no sé de quién. Soñé con la réplica siguiente. Soñé agotamiento. Soñé un sueño que en ese momento hubiera querido sea eterno, ahí con ellos. Soñé que ellos desearon exactamente lo mismo.

No, todo fue un sueño.
Categoría: Desde adentro
Publicado por: a20061093

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Internacionales bombos y platinos dieron la bienvenida al estreno en pantalla grande de "La Teta Asustada" en Perú. La expectativa era tremenda. Decidimos, entonces, –mis padres y yo- asistir al cine para apoyar la producción nacional.

La película inició con una canción quechua de una mujer anciana en su lecho de muerte. El contenido de la película -está de más decirlo por estos días- trata la historia de Fausta. Una muchacha maldita con la teta asustada transmitida por la leche materna. El ideal colectivo que la rodeaba creía no poseía alma. Ella transmitía un pavor desmedido por los hombres, producto de su concepción. Así, siguiendo el ejemplo de una mujer que resistió a la violación en época de terrorismo, se introdujo una papa en la vagina.

Cuando terminó la película, se sentían rumores en el ambiente. Los espectadores susurraban en la sala sus gustos y disgustos por la cinta.


Uno de ellos, fue mi padre. Opinaba, le pareció que la película buscaba vender mucho de lo mismo, lo que la gente de afuera consume en exceso cuando visita un país tercermundista, lo autóctono. Le pareció además, que en este caso, disminuían potencialmente la imagen del peruano: lo dibujaban ignorante, desdentado, estigmatizado en el típico empleo de sirviente del personaje blanco. Se creaba, además, un submundo diferente a la tecnología y la educación. Un submundo localizado en los cerros más amarillos de la capital que se cierra a los conocimientos (como el doctor que informa sobre la infección del tubérculo).


Yo diferí el punto de vista de mi padre. Primero porque considero que películas como éstas no deben ser un reflejo de la sociedad peruana -o limeña- en general, sino de particulares historias escondidas entre la masa de una sociedad "x". Sobre esto, considero que la misma idea de "ficción" ya nos lleva a buscar alejarnos de lo posiblemente real. Y comprender que si bien hay elementos reales dentro de la misma, podrían llevar a una historia relativamente alejada de lo que realmente existe.

Segundo, me encantó la calidad de la película. Las actuaciones fueron excelentes. Magaly Solier muestra una persona completamente diferente a Madeinusa. La naturalidad de la familia de Fausta es admirable. Y los símbolos, los significados. Las pausas. La dirección -si supiera de esto mi crítica podría tener más cabida y ser más aburrida-. La calidad, sí, la calidad. En cierto aspecto, estaba acostumbrado a ver del cine peruano las escenas explícitas de sexo (quizá por ello nunca pude ver en su momento "Ciudad de M", ni "Pantaleón y las vistadoras", ni "No se lo digas a nadie", la infancia), cámaras con bajo presupuesto, sonidos difícilmente reconocibles e historias poco apetecibles.


Respetando las críticas favorables o desfavorables hacia esta película -y es que todas lo merecen-, considero que tal discusión surge por la poca cantidad de películas nacionales en las últimas décadas y su precario reconocimiento internacional (exceptuando excelentes películas como "Días de Santiago", "Paloma de Papel", "Madeinusa" y "Contracorriente"). Es así que cada vez que se estrena una película nacional, se crea la expectativa de dejar un mensaje positivo -"El Perú avanza" pasa por mi mente en este momento como un acto reflejo- para los extranjeros, los de afuera. Si pasa por ese filtro, la película es "buena". Por ello, apostaría que si apareciera la campeona Kina Malpartida en la pantalla grande ganando trofeos en nombre el Perú, la película es buena porque deja "bien parado" al peruano. Debemos tener claro que los puntos de vistas son infinitos, los mensajes también. Dios, estoy seguro que si tuviéramos la inversión adecuada para crear películas independientes con diferentes perspectivas, diferentes historias, diferentes directores -apostar por nuevos nombres-, podríamos lograr cosas inigualables a ojos cerrados.

Por ahora, Perú figura entre los nominados al Óscar por primera vez. Y esto, sera sólo un hito fílmico peruano, un impulso para los estudiantes interesados en apostar por el cine nacional.
Categoría: Desde adentro
Publicado por: a20061093

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Los ojos bien atentos a los labios de los gigantes. Especial atención en el baile de la lengua con los dientes. "Esos sonidos... sí, esos sonidos tienen mensajes". Pero él todavía no comprendía cuándo empieza y termina cada sonido; cuándo cambia de significado para los demás. Prefería seguir escuchando. Así, imitando los sonidos, que salga cualquier cosa. Tienen que entenderlo de algún modo, lo volvía a intentar.

Luego de un tiempo empezaba a articular sus primeras palabras. Descubrió que con pequeños sonidos breves, el universo de invenciones es infinito. Sí, le gustaba crear palabras, mensajes cortos. Primero dentro de sí, y luego los exteriorizaba. Encantado al tener un idioma con significado conocible sólo por él.

Un día, entendió que las palabras le eran robadas. Misteriosamente, los gigantes parecían usar algunas de sus invenciones. "No, no puede ser cierto"; aún no las decía, estaban todavía en su cabeza. La rutina era la siguiente: los gigantes comienzan con palabras ininteligibles a las que él ya estaba acostumbrado a tratar adivinar para después, repentinamente, introducir aleatoriamente sus invenciones. "Oigan, no es justo. Yo he inventado esa palabra... y esa otra también".


Qué es lo que pasa, ¿cómo pueden saber mis secretos? ¿Escuchan mis pensamientos?

Sí, posiblemente eso debe ser.

27/01/10: Waqay

Categoría: Otros cosas
Publicado por: a20061093

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Ella insistió en ubicarnos ahí, en la oscuridad. Accedí por la seguridad para nuestros hijos. Tan ansiosos los dos por el nacimiento de éstos, buscábamos todas las mañana comida para llevarles. El clima ha cambiado, nosotros debemos adaptarnos o morir en el intento, nuestros nenes no merecen lo mismo. Al menos no aún.

De repente ocurrió. No estábamos en nuestro sitio cuando sucedió. Parece que "ellos" habían demorado toda la mañana poniendo una barrera para no poder entrar al recinto donde estaba nuestro nido. Me acordé, hay otras entradas por ahí. Ella estaba nerviosa, no podía concebir dejar a sus hijos sin protección. Yo la tranquilizaba, quizás era momentáneo, quizás no han descubierto aún nuestro nido. Seguía gritando desesperada.

Al llegar más alto encontramos un espacio abierto en la parte alta del recinto, la luz se proyectaba hasta el suelo. Nos metimos con toda velocidad al hueco donde estaba nuestro nido. Los encontramos, indefensos, nuestros hijos estaban tibios aún. Habían estado llorando toda la mañana por los ruidos de tal edificación. Desnudos, con los ojos cerrados, nos sentían. Los alimentamos.

¿Escuchaste eso? Parece que se ha metido un pajarito a la casa. Sí, me he dado cuenta que por acá hay un nido. ¿Un nido? ¿Dentro de la casa? Sí, en el hueco del ladrillo del techo. Los escucho, sí, en ese hueco ¿no? Ajá. ¿Y cuándo vendrá el maestro a trabajar el techo? La próxima semana, les queda una semana más para ser felices.

Mañana yo solo iré a buscar comida para los polluelos, ella se quedará cuidándolos. Ojala "ellos" se vayan, siempre destruyen todo. Siempre.
Categoría: General
Publicado por: a20061093

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Un chico le grita a su enamorada en el paradero. Una común discusión piensas. De pronto le empieza a jalar los cabellos, ella sólo grita su nombre; no busca defenderse.
 
Luego él trata de alejarse pero ella lo sigue en tono suplicante. Él la patea -su cara denota ferocidad y desprecio-. Mientras ella le dice "por favor, no te vayas".
 
Él la insulta y le tira un par de gruesas cachetadas, todo indica que no se va a detener. Tú estás esperando el bus pero no llega aún... ¿qué harías?
 
(por favor, responde con sinceridad)









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Categoría: Otros cosas
Publicado por: a20061093

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«   Era un organismo descomunal.

   Una gorda de brazos como oleoductos, embolsada en un traje negro, estaba a mi lado. La azafata le dijo que le iba a traer un cinturón especial.

   La vi apenas por el rabillo del ojo, pues no quería llamar su atención.

   Sentí un estremecimiento helado.

   ¿Era ella? Sí, era ella, claro.

   Movía uno de los brazos, del que colgaba una lonja sobrante de carne. Estaba rebuscando algo en su cartera, insistiendo con los dedos, arañando algún objeto en el fondo de la cartera una y otra vez. Tenía la piel tostada, como si estuviera recién llegada de unas vacaciones playeras. Me concentré en mi libro. Las letras me temblaban.

   Después de un rato comprendí que en realidad mi compañera de asiento no parecía estar buscando nada.

   Estaba entregada, más bien, a un ejercicio repetido y desesperado. Solo quería seguir rasgando los objetos que guardaba en el bolso -tenía un sonido a peines, pomos, chisguetes, un monedero. Era como si quisiera romperlos.

   El bolso parecía un animalito de cuero muerto que ella gozaba torturando. Llevaba anteojos de lunas oscuras, con aspecto de antifaz»

En El susurro de la mujer ballena de Alonso Cueto.
Categoría: Otros cosas
Publicado por: a20061093

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"¡Aaaaah...!"

Programa: Enemigos Íntimos
Fecha de transmisión: 08/10/09
Categoría: Otros cosas
Publicado por: a20061093

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"¿Ven? Ese es el problema con los universitarios de ahora. El típico alumno promedio: el que busca sentarse al final. Miren cuántos asientos vacíos acá delante.
¿Han calculado lo tanto que pagan sus padres al año para que puedan estar sentados en esta clase? y sobre todo ¿en esta universidad?
Si ustedes estuvieran en mi posición verían una masa estudiantil arrinconada al final del aula, así, lejos del profesor y de su clase. Con miedo a participar"
Categoría: Desde adentro
Publicado por: a20061093

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«No fue solamente un edificio derrumbándose, hubieron personas involucradas en esto. Esta fotografía muestra cómo ello afectó la vida de la gente en esos momentos, y creo que eso explica por qué es una imagen importante. No fotografié la muerte de esta persona. Fotografié parte de su vida. Esto es lo que decidió hacer, y creo que conseguí inmortalizarlo»

Richard Drew

09/09/09: 09/09/09

Categoría: Otros cosas
Publicado por: a20061093

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Regresaron sus beats (mejores que nunca):


Provecho...