Congreso

Revocar congresistas

No es necesario hacer una encuesta para saber que la mayoría de la población rechaza el desempeño de los congresistas. Los motivos sobran y muchos han hecho méritos para ganarse populares sobrenombres imaginativos, como abundantes memes. Además, según Latinobarómetro, el Congreso peruano goza de los más bajos índices de aprobación del continente.

Es cierto que los parlamentos no son populares, pero el nuestro hace buen tiempo que está en caída libre. Lamentablemente, los buenos parlamentarios, que los hay, son ensombrecidos por los que atraen el rechazo y desprestigian la representación parlamentaria.

El descrédito del Congreso

Si alguien pensó que el tema del incremento del bono de representación parlamentaria pasaría a un segundo plano, ya sea por las fiestas de fin de año o por que el tiempo mata escándalo, pues se equivocó. El descrédito del Parlamento es de tal envergadura que una medida de esta naturaleza es justamente aquella que no muere rápido, pese a que ayer la Junta de Portavoces dejó sin efecto el incremento de los gastos operativos.

En términos racionales, es claro que los parlamentarios deben estar entre los mejores pagados de la administración pública. En un sistema democrático, a diferencia de los designados, los cargos elegidos tienen un valor especial, pues nacen de la voluntad popular, traducido en voto. Representar no es pues poca cosa, aun cuando en nuestro país, para algunos parlamentarios, poca cosa es representar.

Bicameralismo: prejuicios sin fundamento

Quienes se oponen al bicameralismo, lo hacen por que consideran que el unicameralismo es eficiente y por que crea menos burocracia y gasto público. Por el lado de la opinión pública, se crea resistencias, debido al desprestigio de la función parlamentaria y los partidos políticos. Si esto fuera cierto y así de simple, muchos parlamentos en el mundo, tendrían este diseño y serían más pequeños.

En realidad, el parlamento unicameral actual no ha sido menos costoso que el bicameral, anterior a 1992. Tampoco ha tenido menos burocracia y menos aun, una mejor representación. Si tendríamos que hacer caso a las encuestas de opinión pública, seguro que tendríamos un menor numero de parlamentarios o quizá se cerraría el Congreso.

Se debe ir a un diseño de Parlamento con funciones asimétricas de dos cámaras.

Una bicameralidad necesaria

Se ha reiniciado el debate sobre la bicameralidad en nuestro país. Sin embargo, todo esfuerzo puede resultar inútil si no se superan los prejuicios tan hondamente enraizados, que impiden una discusión alturada y profunda sobre nuestro órgano representativo. Es claro que muchos de estos prejuicios se deben al mal desempeño de muchos congresistas, que no hacen sino fortalecer esta opinión negativa.

La discusión sobre el parlamento tiene varios componentes que deben tenerse en cuenta para una necesaria reforma constitucional: el número de cámaras legislativas, el número de representantes de cada una de ellas, la forma de elección de sus representantes, sus funciones y su relación con el Ejecutivo.

Choque y fuga partidario

Difícil olvidar la escena en la que Vladimiro Montesinos entrega un fajo de miles de dólares a Alberto Kouri para que abandone su partido. Fue el hito simbólico con que nacía el transfuguismo en nuestro país.

Marcaba una nueva movilidad partidaria, pero desde su lado perverso. Y es que la naturaleza y dinámica interna de los partidos políticos ha cambiado sustancialmente. Los partidos políticos en el Perú, en mayor o menor medida, se articulaban alrededor de ideologías que creaban identidades partidarias. Las pugnas internas, muchas veces llevaban a la escisión del partido, la salida de un grupo o la expulsión de uno o más militantes.

Ica y la reforma política pendiente

El pasado pleno descentralizado del Congreso realizado en Ica puso sobre el debate el tema de la reforma política. Como es obvio, no hay soluciones milagrosas, pero sí se puede avanzar en algunas urgentes, al menos a dos niveles.

En lo constitucional, el retorno al bicameralismo constituye una de las reformas fundamentales. Nuestro unicameralismo de tamaño pequeño ha colaborado seriamente en los problemas de la representación política. Se debe ir a un diseño de Parlamento con funciones asimétricas.

Las reformas postergadas

Reformas postergadasLas reformas ineludibles que expuse en el artículo solicitado por Perú Económico hace cinco años se han convertido en las reformas postergadas. Cabe resaltar que aún cuando el partido de gobierno no tenía mayoría parlamentarios, sus 36 congresistas lograron actuar, en muchas oportunidades, como si la tuviera, puesto que la disciplina partidaria del Apra contrastó con la carencia de ella en el resto de bancadas. Sin embargo, lo cierto es que ni en el Poder Ejecutivo ni el Legislativo ha existido una voluntad política de emprender una reforma que permita desarrollar las instituciones y mejorar la representación.

Partidos frágiles y un Congreso débil

El próximo Congreso, con pequeñas variaciones, no será muy distinto al actual. Es cierto que ha salido la mayoría de los congresistas que estuvieron involucrados en escándalos, pero esto también ocurrió en el actual en relación con el elegido en el 2001, y por eso no fue mejor. El desempeño de este Congreso no tendrá un estructurado cuerpo de bancadas parlamentarias, sino un conjunto de congresistas unidos entre sí  por escasos elementos comunes.?

Partidos kiosko

Distribuir contenido

Servicio ofrecido por la Dirección de informática Académica (DIA) - Reportar abuso

Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)

Blog administrado por ftuesta (Fernando Tuesta Soldevilla) | Diseñado por Jeff Robbins

Modificado por (DIA) | Powered by Drupal