Acción Popular

Las elecciones competitivas de 1962 y su trágico desenlace

Hace medio siglo, en 1962, el Perú vivió una elección sumamente competitiva, que terminó de manera trágica, aun cuando no inusual, con un golpe de Estado.

Finalizaba el segundo gobierno de Manuel Prado y un año antes de las elecciones se realizaron una serie de cambios electorales. Se promulgó el Estatuto Electoral por ley No. 13713, pero no prosperó, ante oposición aprista, la boleta única ni la implantación de la cifra repartidora. Se nombró como Presidente del JNE al fiscal más antiguo de la Corte Suprema, Enrique Bustamante y Corzo.

Para dichas elecciones la UNO lanzó la candidatura de su fundador Manuel A. Odría, acompañado por Víctor Freundt Rossel y Emilio Guimoyo. Contaba con el apoyo de La Prensa. Odría llevó adelante una campaña que intentaba mostrar las obras del ochenio ("hechos y no palabras"), especialmente en las llamadas barriadas de Lima, acompañado siempre de su esposa, María Delgado de Odría, (la llamada "Evita Perón" peruana) repartiendo víveres y ofreciendo trabajo, al más puro estilo asistencialista.

El Perú está de duelo: ha muerto Valentín Paniagua

null

Hay hombres que nunca llegarán al poder y hay otros que nunca debieron llegar. Valentín Paniagua, sin estar en alguno de los grupos, casi no llega a ser presidente. Y es que la política reglada pasa por campañas electorales, en donde no necesariamente gana el mejor y el más capaz.

Valentín Paniagua fue uno de los tres congresistas de la pequeña bancada de su partido Acción Popular, que en el 2000, si bien se encontraba encabezando la lista de candidatos, por el sistema de voto preferencial, quedó tercero y casi no ingresa al Congreso.

Pero, Paniagua no era un extraño en la política peruana. Había sido diputado, habiendo presidido dicha cámara, así como el ministro de Justicia más joven en el primer gobierno de Fernando Belaunde Terry (1963-1968). Opositor al gobierno autoritario de Fujimori, desde un punto de vista político y constitucional. Esto último como especialista, labrado en sus años de profesor universitario en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y en otros centros de estudio, pues era sobre todo un maestro universitario.

A las pocas semanas del tercer mandato ilegal de Fujimori, se difundió el video en el que Vladimiro Montesinos pagaba a un congresista opositor para pasarse al oficialismo. Era el inicio del desmoronamiento político y moral del fujimorismo y el inicio de la transición democrática. Tras la fuga a Japón de Alberto Fujimori, se eligió a Valentín Paniagua presidente del Congreso, no por le peso de su partido sino por sus calidades personales y, ante la renuncia de los vice presidentes, fue elegido Presidente de la República, dando inicio al denominado gobierno de transición democrático.

Las elecciones municipales de 1980: se restablecen los municipios

Seis meses después del triunfo arrollador de Acción Popular y ubicadas las fuerzas entre coalición oficialista y oposición, la lucha política se institucionalizó en el Parlamento. La crisis económica se convirtió en un elemento constitutivo del sistema y el movimiento laboral, encontrando los límites de su lucha nuevamente económica, ingresó en un proceso que a finales de la década prácticamente lo desaparecería.

Belaúnde vuelve, como en su anterior régimen, a convocar a elecciones municipales con los mismos protagonistas de las presidenciales. Estas se realizaron el 23 de noviembre de 1980. Triunfó nuevamente Acción Popular. Dicho triunfo en la capital limeña como a nivel nacional, se explica en parte, por el tiempo gracia a los gobernantes al inicio de su mandato. No existía por lo tanto, desgaste político.

Las elecciones presidenciales de 1980

Tal como estaba previsto en el plan de transferencia, el gobierno militar convocó a elecciones generales para mayo de 1980. Esta se rigió por las normas contenidas en la quinta disposición general y transitoria de la Constitución que sólo modificaba artículos del decreto ley 14250 del 5 de diciembre de 1962. Uno de los aspectos más destacados a nivel de derecho electoral fue la inscripción de los analfabetos, lo que incrementó el número de electores que llegó a 6'485,680. Se inscribieron un total de 15 listas y alianzas electorales.

El Frente de Juventudes y AP

La Convivencia del APRA con el pradismo determinó la emergencia de nuevas organizaciones políticas, muchas de ellas organizadas con motivo de las elecciones de 1956. Fue el caso del Frente de Juventudes Democráticas, que en aquel año lanzó la candidatura presidencial de Fernando Belaúnde Terry. El vigoroso candidato fue diputado por Lima en el gobierno de Bustamante, ejercía la cátedra de arquitectura en la Escuela de Ingenieros y fue promovido como opositor por profesionales y alumnos con el ánimo de representar sus intereses

Un parlamento a la medida del Gobierno

Si no hay ningún resolución del JNE que corrija definitivamente las irregularidades del computo de las actas en relación al escrutinio de las listas parlamentarias, parece vislumbrarse la configuración de un nuevo Parlamento con una aplastante -aunque ficticia- mayoría oficialista que tendrá al frente a una oposición dispersa de una agrupación mediana pero heterogénea (UPP) y diez pequeños grupos parlamentarios.

Elecciones municipales: algunas tesis equivocadas

En los últimos procesos electorales las cuatro organizaciones políticas más importantes del país (IU, PAP, PPC y AP) han copado mayoritariamente el espectro electoral, dejando sin posibilidad a cualquier otra opción distinta a ellas. Por lo tanto, ante la ausencia populista, las tres organizaciones restantes estaban en condiciones de ganar sus adhesiones e incrementar sus votos. A pesar que en muchos lugares del país los resultados no son del todo definitivos, algunas tesis empiezan a ser manejadas, sea tendenciosamente o por ignorancia con tal ligereza que se corre el riesgo de que se conviertan en verdades para el gran público. Estas son, por lo menos, tres:

Elecciones municipales: lo que está en juego

Como es ya recurrente en comicios municipales el ambiente político se torna electoral solamente en las semanas previas a las elecciones. El debate político actual, por ejemplo, se centra en la discusión sobre el petróleo y la interpelación al gabinete. Esto ocurre porque en elecciones municipales no se discuten los grandes temas de la política, por lo tanto, las implicancias en las decisiones son menores.

Esto último no les resta contenido político, los tiene, pero en mayor proporción en las grandes ciudades y en Lima. Es así como lo percibe el electorado y se demuestra en el grado de participación (o ausentismo) y en la presentación de listas independientes en provincias pequeñas y distritos.

Distribuir contenido

Servicio ofrecido por la Dirección de informática Académica (DIA) - Reportar abuso

Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)

Blog administrado por ftuesta (Fernando Tuesta Soldevilla) | Diseñado por Jeff Robbins

Modificado por (DIA) | Powered by Drupal