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IMÁGENES ETÉREAS
Cuentos, Poemas y Comentarios


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PASQUEÑA

Muchacha ruborizada sin motivo
Brindas sonrisa de gala en estival día
Belleza, exótica y andina, esparces
Exacta mirada coqueta de desplante.

En noveno cielo esperame desojando
Margaritas mentirosas enredadoras
Indaga acertijos extraviados torcidos
Por pasar el tiempo desgrana las horas.

Sí una pena nubla tu cielo, tus ojos
Te daré mis latidos para contentarte
Te daré las lejanas pampas de mayo
Arias de ríos que descienden cantando.

En tu mirada La Mona Lisa se peina
Bécquer olvidó sus golondrinas sibilinas
Hay un claroscuro que Rembrandt dejó
En ella mi fantasía encuentra su fuente.

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UNA FLOR AMARILLA
Caminas a mi lado
miro tus ojos, me miras
qué será, pero la sabemos
el cielo es perfecto, es azul

En aquella hostería
nos sentamos a la mesa
el futuro, nuestros niños.
Tus ojos sonríen

Más allá, la calle, los ruidos
se oye como música
nos asomamos
y sí, una romería

Nos acercamos a la fiesta
mira qué colores
la gente baila
al son de sus corazones

El domingo oscurece
no tememos
prendido a nuestro tiempo está
esta flor amarilla

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DOCE SONES INCAS
Caminos sinuosos, calles solitarias
puertas cerradas, a mi corazón
un perro me mira y se va
cabeza y cola, gachas

Ayer, otros ojos, otros pies
fantasmearon estas calles
menos casas, más alegría
fueron tus ojos, tus pies de niño. Padre

Los apus a lo lejos, me dicen no sé qué
con voz aletargada, cadenciosa
me hablan del misterio del tiempo
cantan melodías del viento

Al costado, el río reposado va
el sol atento merodea mis pasos
los apus se dicen al oído
que hubo tiempos mejores

Los mansos burros orejean el tedio
miran lejanías, estornudan silencios
el toro universal soporta el peso cultural
enseñoreado en Creta, Persia y Palestina

La tierra roja pinta el paisaje andino
sol, nubes del algodón, cielo azul
chacras como apetitosas galletas
de diferentes colores, tamaños y formas

Anochece, oscuridad y silencio
la casa de adobe nos acoge
tibia y dulce parquedad
afuera llueve con infinita bondad

Estamos a la mesa de la cena
la ofrenda de la tierra vaporea
el aroma aletea, caprichosa juguetea
la débil luz del mechero carraspea

El ladrido del perro, lejano cascabelea
el silencio se corta, escuchamos atentos
una voz que llama, se apaga
nos miramos inquiriendo, el silencio se acomoda

Jardines de Babilonia en el aire bambolea
perfume en la mirada buscona
aires azules, amores de verano
se truncan y renacen impertinentemente

Ya son las cuatro en el cielo temporal
allá abajo se esconde la quena ancestral
cuyas melodías atraviesan el horizonte
callamos y escuchamos el diamantino son

El manantial del Inca espera y espera
las horas que los chasquis dominaron
entrampadas en la ilusión del progreso
atragantadas en la memoria de la piedra.

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PASCO ABSOLUTO

Morir sería
no ver más esos cerros
imaginé ese día, y me dolió

Cerros verdes de mi Cerro
tardes con sol
y soledad

Hoy no son, como en esos días
se ven polícromos
estridentes

Se fueron los cerros,
esos días,
me fui yo…

Murieron los cerros,
esos días,
morí yo

Por siempre cerros,
aquellas tardes,
aquel yo.