Categoría: NACIONAL
Publicado por: jorge.vallejo

Visto: 187 veces
Es mucho lo que ya se ha dicho, principalmente desde la capital, sobre el posible indulto presidencial al señor Alberto Kenya Fujimori Fujimori. Las opiniones van de un lado y del otro, y los mitos que se han tejido son dignos de un cuento (no precisamente de hadas, sino más bien de brujas) o de una novela de suspenso, y es que la historia de nuestra república parece una prolongada incógnita. Aquí desempeñaré mi oficio como “abogado del diablo” para enfocar algunos argumentos.

1. Naturaleza del indulto y confusión de “armas” legales

Básicamente, el indulto es una atribución conferida al Presidente de la República a través de la cual se renuncia al poder punitivo del Estado. No implica una anulación del delito cometido por el reo, ya que no se trata de una amnistía, esa es otra figura legal.

En los medios de comunicación se ha llegado a hablar de la existencia de hasta tres tipos de indulto, con lo cual simplemente se está desinformando a la población. Si revisamos el Reglamento Interno de la Comisión de Gracias Presidenciales, que fue aprobado en julio del año 2010 mediante Resolución Ministerial N° 0162-2010-JUS, queda claro que los indultos son únicamente de dos tipos: 1) el indulto común; y, 2) el indulto humanitario y excepcional. Hay abogados que se han querido aprovechar de esa palabra “excepcional” para hacer creer que existen tres tipos de indulto. Lo cierto es que en el referido Reglamento de la Comisión de Gracias Presidenciales se menciona el término “excepcional” como asociado al “humanitario”, pero luego el término ya no vuelve a ser mencionado ¿Alguien quiso generar confusión? No me extrañaría, éste es un Estado en el que se deja cabos sueltos legales para poder beneficiar a quien se presente, para generar “errores” legales basta una palabra a la deriva.
Lo cierto aquí es que sólo existen dos tipos de indulto: el común y el humanitario. Es una lástima que muchos juristas repitan lo que otros malos abogados (algunos realmente deficientes en el ejercicio de su profesión y otros que lo hacen adrede) dicen sobre la existencia de hasta tres tipos de indulto, lamentablemente nadie los enfrenta.

Sigamos con la tragicomedia legal, ya que nuestro Estado se caracteriza por operar desordenadamente y sin la menor vista de planificación. Hasta antes del 2010 existieron cuatro comisiones distintas a cargo de las denominadas “gracias presidenciales” a saber: 1) Comisión Permanente de Calificación de Indulto (Decreto Ley N° 25993); 2) Comisión Especial de Alto Nivel encargada de calificar y proponer al Presidente de la República, en forma excepcional, la concesión del derecho de gracia a los internos procesados en los casos en que la etapa de instrucción haya excedido el doble de su plazo más su ampliatoria (Ley N° 26329); 3) Comisión de Indulto, Derecho de Gracia y Conmutación de Penas (Ley N° 27234); 4) Comisión de Indulto y Derecho de Gracia por Razones Humanitarias y Conmutación de la Pena (Decreto Supremo N° 004-2007-JUS).

¿Sorprendente? No, así funciona el Estado. Denles una nueva lectura a todas estas Comisiones, encontraremos términos muy familiares: indulto, excepcional (vocablo que algunos han querido mal emplear), derecho de gracia, conmutación, humanitaria. En medio de este desorden es como se ha querido resucitar viejas fórmulas legales. Nuevamente, es una lástima que muchos profesionales y comunicadores usen indistintamente los términos como si todos éstos significarán e implicaran lo mismo. Todas estas Comisiones fueron fusionadas por absorción en una sola, mediante Decreto Supremo N° 008-2010-JUS, así se dio paso a la única “Comisión de Indulto y Derecho de Gracia por Razones Humanitarias y Conmutación de la Pena”. Es aquí donde se tramita el posible indulto al señor Alberto Fujimori. Esta Comisión con sus disposiciones rige actualmente, el resto es historia.

En el mismo Reglamento de dicha última Comisión encontramos la especificación de todos los términos que fueron reincorporados en este único documento: la “gracia presidencial” es la potestad del Presidente de la República para conceder indulto, ejercer el derecho de gracia, y conmutar penas. Es decir “gracia presidencial” es el término general. Precisando ahora, tenemos al “indulto” como la potestad del Presidente para renunciar al poder punitivo del Estado (mediante el indulto común o el indulto por razones humanitarias). También tenemos el “derecho de gracia” (común y humanitaria) que es la potestad del Presidente de extinguir la acción penal a los procesados en casos cuya etapa de instrucción haya excedido el doble del plazo más ampliatoria. Y la “conmutación de pena” que es la otra potestad del Presidente pero para reducir la pena privativa de libertad por una menor. Entonces, queda claro que el “indulto” es sólo uno de los tipos de gracia presidencial. Los partidarios de Fujimori también pudieron recurrir a una conmutación de pena, pero ya el trámite de indulto por razones humanitarias (ese ha sido el escogido) está en curso.

Se desató una polémica respecto a la necesidad, o no, de que el pedido de indulto sea firmado por el preso. La respuesta está en el mismo Reglamento, artículo 16°: “La solicitud de gracia presidencial deberá ser efectuada mediante el formulario correspondiente que como anexo forma parte de la presente resolución y contendrá los datos del posible beneficiario y firma del solicitante”. Es decir, la firma se requiere para todos los tipos de gracia presidencial, por lo tanto, también es requerida en el indulto. Hay quienes dicen que exigirle eso a Fujimori es humillarle, a aquellos yo les pregunto ¿cuándo vamos a empezar a ser una nación de leyes? ¿Para que existen las normativas? Finalmente, el solicitante Fujimori tuvo que cumplir con estampar su firma.

Para que la Comisión pueda aconsejar al Presidente de la República que otorgue específicamente el indulto humanitario a alguien, el preso debe estar en alguna de estas condiciones:
a) Los que padecen enfermedades terminales.
b) Los que padecen enfermedades no terminales graves, que se encuentran en etapa avanzada, progresiva, degenerativa e incurable; y además que las condiciones carcelarias puedan colocar en grave riesgo su vida, salud e integridad.
c) Los afectados por trastornos mentales crónicos, irreversibles y degenerativos; y además que las condiciones carcelarias puedan colocar en grave riesgo su vida, salud e integridad.

Esto lo dice el artículo 31° del Reglamento de la Comisión. Aquí ya no se trata de simpatías o antipatías hacia Fujimori, se trata de normas, de procedimientos hacia un resultado. Si el reo está en alguno de estos casos, entonces la Comisión procederá a sugerirle al Presidente de la República que otorgue el indulto humanitario.
El Presidente tendría que orientarse por la sugerencia de la Comisión, pero sus potestades cuasi virreinales pueden hacerlo decidirse sin tomar en cuenta el trabajo de dicho grupo, esas son algunas de nuestras prácticas poco democráticas dándole a un simple mortal poder para decidir sobre vida y muerte. Y aquí enlazo este escrito con la naturaleza de la figura presidencial.


2. El Presidente – Virrey

Será pues nuestro Presidente de la República quien decida la suerte final de Alberto Fujimori. Vivimos en una democracia liberal, es decir, creemos en la división de poderes, pero ¿qué implica el indulto? A mí entender el indulto como gracia presidencial vulnera esa división de poderes.
Hablaré aquí en general, todas las personas que se encuentran en estos momentos en prisión están allí por una sentencia emitida por el Poder Judicial, uno de los poderes del Estado. Pero cuando se le otorga al Presidente de la República la facultad de otorgar “gracias”, como el indulto, lo que tenemos es que él como representante del Poder Ejecutivo se pone por encima de los fallos ya emitidos por el Poder Judicial ¿eso es división de poderes? Seguramente muchos dirán que es un desvarío lo que estoy diciendo, pero analícenlo con un poco más de detalle, si fue el Poder Judicial quien dictó sentencia y envío a prisión a alguien, lo justo es que ese mismo poder del Estado sea quien renuncie a su poder punitivo.

Un boceto que tengo en mente como propuesta es que la “Comisión de Indulto y Derecho de Gracia por Razones Humanitarias y Conmutación de la Pena” luego de haber analizado las solicitudes enviadas por los reos, envíe sus sugerencias a una segunda Comisión integrada por magistrados del Poder Judicial ya jubilados, y que ahí en votación se decida indultar, dar derecho de gracia o conmutar penas a dichos reos solicitantes. Preciso que se trataría de magistrados jubilados, así menguaríamos la interferencia con colegas en ejercicio. Es una idea, no estoy dando una ley, así que acepto críticas y mejores alternativas. Ello implicaría quitarle al Presidente de la República la atribución que le confiere el artículo 118° de nuestra Constitución.
Sé que nadie me hará caso, pero esa es mi manera de mantener la división de poderes, y evitar poner en una sola cabeza cuasi coronada (Presidente de la República) el poder de decidir el destino de los mortales en prisión ¿soltarlos o no? Insisto, el Poder Ejecutivo no tiene porqué interferir en las decisiones que ya tomó el Poder Judicial.

Volvamos con el caso del señor Fujimori. Algunos manifiestan que se trata de un Ex Presidente de la República y que por eso “merece” una “consideración”. No creo en ello. En primer lugar, a ningún ciudadano se le obliga a postularse a un cargo público, ya sea el Presidente de la República, del Gobierno Regional, el Alcalde o tantos otros puestos de poder político, todos ellos han buscado esos cargos, la pregunta es ¿para qué? Y ahí surge el problema, si fue para construir el bien común, entonces estaban en el camino correcto; pero si fue para construir su propio beneficio, he ahí una razón de nuestros males nacionales. Y somos nosotros mismos quienes ayudamos a que nuestros políticos pierdan el rumbo, cada vez que nos desvivimos en agradecimientos, en regalos, en adulaciones, medallas van y vienen, pero ¿qué queda? La imagen que nos queda es la de alguien que vive en la soberbia desde un puesto al que nosotros le hemos llevado porque la soberanía es popular, no divina. Lamentablemente, buena parte de nuestros políticos han pasado a creerse reyezuelos envueltos en el manto de vanagloria que les hemos tejido.

No basta que alguien haya sido Presidente de la República para que se tenga que otorgársele el indulto, tampoco basta lo bueno o malo que pudo hacer en el tiempo que gobernó el país. Ya he presentado, línea arriba, los casos en los que es posible sugerir el indulto humanitario.
Luego de nuestra “década perdida”, el gobierno de Alberto Fujimori estabilizó el país, se combatió el terrorismo, se niveló nuestra deplorable situación económica y el Perú volvió a insertarse en la esfera internacional. De igual modo durante este gobierno se fue avanzando hacia el autoritarismo (parece que al peruano le gusta la llamada “mano dura” para solucionar los problemas, claro está, cómodamente, siempre y cuando esa “mano dura” no caiga sobre su propia cabeza), medios de prensa inescrupulosos vendieron sus líneas editoriales, nos estalló basura mediática, se hicieron compras de material bélico de modo irregular dando paso a corruptelas de alto vuelo (literalmente, por ejemplo, nos dimos cuenta que los aviones adquiridos no funcionaban). Lo peor de todo ello es cuando, en todos los niveles socioeconómicos, escuchamos la trillada frase “no importa que roben mientras hagan obras”. He ahí la tragedia nacional.

Los jueces, haciendo uso de la teoría de la “autoría mediata” sentenciaron a Fujimori a 25 años de prisión por los crímenes de La Cantuta y Barrios Altos, en memoria de quienes ahí fueron ejecutados por comandos paramilitares. Hay quienes afirman que esos fueron los costos menores de la guerra que vivió internamente el país, pero ¿se pensaría lo mismo si un ejecutado hubiera sido un padre, madre, o hermano? Fácil es ver el tema de lejos, y más aún ser indiferente cuando tenemos una gran dificultad en el país para vernos como parte de una unidad, de una nación. Mientras la matanza criminal de Sendero Luminoso y el MRTA desangraba los pueblos de la sierra y parte de la selva ¿quiénes levantaron su voz de protesta?

Es necesario reconciliarnos como nación, algo complicado hasta en los símbolos, recordemos toda la polémica que se generó ante la idea de construir un Museo de la Memoria, justo y necesario es señalar que los terroristas de Sendero Luminoso y del MRTA son los principales responsables de las violencia que vivimos desde 1980, su demencia e insania les llevó a destruir a la población por la que decían luchar, los más pobres del país. Pero en ese fuego cruzado, el Estado no estuvo preparado para enfrentarse con esos enemigos, y también cometió errores, en las fosas comunes muchos peruanos seguramente aún esperan ser identificados ¿decir eso es ir contra el Estado? Sólo los más escasos de mente podrían pensar que es así, obviamente se necesita pacificación ¿se ha cumplido con las reparaciones a las poblaciones afectadas durante la guerra subversiva?

La estrategia inicial con la cual se intentó combatir a los subversivos no sirvió de mucho, las matanzas continuaron ¿alguien se acuerda de la matanza de Putis por ejemplo? Aquel pueblo ayacuchano que fue masacrado en 1984 por efectivos del Ejército, se les hizo cavar sus tumbas y luego se les eliminó, 123 ejecutados ¿eran todos terroristas? Y cuidado con la respuesta que aquí demos ¿el Estado puede descender y actuar al mismo nivel de la barbarie subversiva? ¿Se puede ser tan cobarde como Sendero Luminoso o el MRTA? Cuando los disparos ocurren lejos, es fácil decir que sí. En los años 90 la estrategia cambió a la “guerra de baja intensidad”, la violencia prosiguió en un “ojo por ojo”, es recién con el impulso del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) que se empezó a ganar la batalla al terrorismo, muchos de aquellos integrantes, de la inteligencia militar y policial, luego han sido lamentablemente olvidados. Héroes anónimos que cambiaron la estrategia y supieron enfrentar la cobardía de Sendero Luminoso y del MRTA.

Procesar a un Jefe de Estado puede traer una enseñanza, por más alto que alguien llegue en el ejercicio del poder político, la justicia igual puede alcanzarlo. Si revisamos la guerra interna, no sólo Fujimori tendría que haber sido investigado, sino también los gobernantes predecesores y los principales comandantes. Tal vez su caso sirva de moraleja para los futuros gobernantes. Nadie tiene coronas por más poder político que pueda ostentar temporalmente.
Muchos han cuestionado el Informe Final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), este documento ha sido atacado y catalogado como obra de izquierdistas. Esa es una visión cerrada, los muertos siguen estando ahí, y no se puede ocultar lo ocurrido. Se discute si la cifra de 69 mil muertos y desaparecidos es correcta ¿nos hace mejor país el que hayan sido sólo 20 mil muertos? Es una completa mezquindad desestimar el trabajo de la CVR, que básicamente constaba en tomar declaraciones de las víctimas, peruanos y peruanas que narraron cómo fueron obligados a presenciar el asesinato de sus familiares y vecinos o que sobrevivieron a las torturas ¿se puede ser tan poco caritativo con el dolor de esos connacionales o tal vez algunos piensan que era puro teatro el llanto de su prójimo? ¿Será tal vez que el hecho de ser pobres no les permite entrar en una política de reconciliación nacional? ¿Preferían que se queden callados? Aquí no se trata de ensalzar a una izquierda política dividida en pedazos y que a veces no sabe si azuzar las calles o usar las urnas, tampoco se trata de defender a una derecha política que busca el orden sólo porque así asegura la estabilidad de sus inversiones. El real reto está en reconocer al “otro” como un ciudadano con derechos y deberes, como cada uno de nosotros. Dice el Informe: “La CVR entiende que la reconciliación debe ocurrir en el nivel personal y familiar; en el de las organizaciones de la sociedad y en el replanteamiento de las relaciones entre el Estado y la sociedad en su conjunto. Los tres planos señalados deben adecuarse a una meta general, que es la edificación de un país que se reconozca positivamente como multiétnico, pluricultural y multilingüe. Tal reconocimiento es la base para la superación de las prácticas de discriminación que subyacen a las múltiples discordias de nuestra historia republicana” ¿Aspiramos realmente a ello?

Ese trabajo de reconciliación es mancomunado, ahí tienen que sumar esfuerzos los partidos políticos, las iglesias, los gremios, las universidades y demás organizaciones de las sociedad. Por ejemplo en nuestro sistema educativo ¿se conoce el terror de Sendero Luminoso y del MRTA? Se ha creído erróneamente que con ocultar el Informe de la CVR, o que con anular la bibliografía “peligrosa” (vale decir, El Capital de Karl Marx, por ejemplo) sería suficiente para evitar ideas “peligrosas”. No es así. Si queremos tener peruanos preparados integralmente para el mañana es necesario que debatan hoy, que se formen y que conozcan lo que ocurrió desde 1980. Las ideas no se pueden suprimir, pero sí se pueden debatir y conocerlas mejor para contra argumentarlas, esa es una tarea de largo aliento, nadie dijo que sería fácil. Lo otro es prohibir temas, ese es el camino del facilismo, lo que no se conoce en el colegio o en la universidad, se aprenderá en la calle y de cualquier modo. No podemos tener una educación de vitrina, de burbuja. Si no vamos a encarar los problemas reales del país ¿nos limitaremos a las cartillas de instrucción? ¿Nos limitaremos a ver cómo los jóvenes de hoy confunden el infame rostro de Abimael Guzmán con el de cualquier actor de teatro?
Recién ahora que el paradójicamente llamado Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (Movadef) ha salido a la luz pública es que todos han vuelto a hablar sobre la violencia pasada. Nadie se ha puesto a pensar ¿los presos por terrorismo habrán renunciado a sus viejas consignas? Muchos ya están cumpliendo sus condenas y quedando en libertad ¿los hemos recuperado para la vida democrática? No podemos simplemente volver a encerrarlos, los tendremos en las calles. El Movadef no ha hecho un deslinde claro al pasado subversivo del denominado “pensamiento Gonzalo”, delincuencial planteamiento que sólo puede traerle más desgracias al país ¿cómo lo vamos a enfrentar desde nuestra democracia? ¿Simplemente cubriéndoles los ojos y oídos a los escolares y universitarios? Creer que la política no tiene nada que ver con la vida universitaria es el peor riesgo del pragmatismo imperante, la universidad es también un espacio de formación cívica, pues ahí están quienes tomarán decisiones políticas el día de mañana, desde aprender a vivir en comunidad, sufragar racionalmente, o ejercer autoridad desde un puesto público.

Tengo gusto de que en las aulas a mi cargo, desde el 2009, siempre he procurado debatir con los alumnos en un proceso de aprendizaje mutuo, así nos preparamos para la realidad que encontramos cruzando las rejas de los centros de enseñanza. Conocer y sobre todo analizar los devaneos de nuestra vida republicana, así como los aciertos y desaciertos de quienes han dirigido este país es clave en los procesos formativos, eso también es hacer política y sin publicidades electorales.


3. Indulto ad hoc

Muchos están a favor del indulto a Fujimori porque se trata de un Ex Presidente de la República, esa razón no basta para mí. Si cumple con algunas de las causales estipuladas en el Reglamento de la Comisión que ve el tema, entonces sí podría estar a favor del otorgamiento de la gracia presidencial. Pero sólo porque se cumple con alguno de esos casos (ya mencionados líneas arriba), no porque haya tenido la banda presidencial sobre el pecho, no porque me caiga bien o mal.

Hay quienes apelan al sentimentalismo, siendo así, tal vez sea propicio para el Presidente Humala (si es que piensa otorgar el indulto) hacerlo en tiempo de navidad, cuando la gente suele ser más vulnerable emocionalmente. Los sentimentalismos no son suficientes por una simple razón, Fujimori no es el único que ha presentado un pedido de indulto, se conoce de 117 solicitudes ¿tiene derecho a trámite preferencial? En una democracia, no hay tratos preferenciales, al menos ello es lo ideal. Esto no es ser cruel, simplemente es respetar las normas.

Se entiende que la familia del señor Fujimori y sus amigos cercanos estén preocupados por su salud y estén buscando que él sea indultado lo más pronto posible, ello es perfectamente comprensible. Lo que no se entiende es que cierto sector dentro de su misma agrupación política lo adulen al punto casi de endiosarlo ¿no puede haber “partido naranja” sin un Fujimori a la cabeza? El reto para esa fuerza política está en construir liderazgos alternativos, que vayan más allá de la marca registrada de un apellido.
Por otro lado, observando a los principales y más enconados detractores del indulto, respeto su posición si es que la mantienen con argumentos, valiéndose de las reglamentaciones sobre dicha gracia presidencial, también les respeto si es que se oponen a la impunidad por coherencia. Pero me temo que en cierto sector de esos opositores se esconde el miedo a un fujimorismo (no me gusta el término porque no creo en apellidos, ni familias como ideología) revitalizado que pueda pelear con fuerza la dirección del país en el 2016 ¿tienen temor a ser barridos electoralmente? Las agrupaciones políticas rivales deberían preocuparse por fortalecer a sus partidos antes que vivir únicamente pendientes en la suerte de un reo de otra tienda política. Un Alberto Fujimori libre ¿catapultaría a uno de sus hijos? Otros dicen, un Fujimori muerto en la cárcel sería un “mártir”. A eso se resume el debate sobre la vida o muerte de una persona, lamentable también.
Mientras las fuerzas políticas sean dependientes de caudillismos, y los militantes y simpatizantes alaben esas prácticas, toda agrupación política tendrá cerca una fecha de defunción.

En los medios de comunicación, en ciertos sectores de la jerarquía eclesiástica y otros líderes de opinión se han sumado a una campaña a favor del indulto, son libres de hacerlo, sin embargo no se trata de centrarnos meramente en un “preso famoso” ¿alguien hace campaña a favor del indulto de otro preso N.N? ¿Por qué no hablar sobre las malas condiciones carcelarias de tantos otros hombres y mujeres? No olvidemos el hacinamiento de tantos otros penales o la desesperación de tantos detenidos esperando aun sentencia ¿sólo cuándo la figura es un Ex Presidente los temas cobran importancia? Ese parece ser el mensaje que nos envía Lima a las provincias, concentrando el debate en la figura de Fujimori.

Nuevamente ha saltado a la palestra también el tema de las esterilizaciones forzadas de mujeres durante el gobierno del hoy candidato a indulto ¿aquellas mujeres esterilizadas no tienen quien las defienda? ¿Sólo se trató de un error del gobierno? ¿Dónde queda la dignidad menoscaba en ello?
Estamos llamados a ver de modo sistémico los problemas, verlos en amplitud, y procurar dar una orientación a los mismos. El indulto humanitario para Alberto Fujimori está ahora en manos de la Comisión de Indulto, luego pasará a manos del Presidente Humala, el mecanismo actual (que denota una clara irregularidad a la división de poderes del Estado) no me parece el más adecuado, pero Humala tendrá que decidir, esperemos que bien asesorado. Es una atribución constitucional, la regla de la mayoría aquí no prima, los sondeos de opinión, las marchas y contramarchas en las calles son referenciales.

Estos son los temas sobre los que la universidad y las distintas opiniones tienen que darse, el debate se ha vuelto prerrogativa exclusiva de un sector en la capital ¿qué pasa en Lambayeque? ¿Nadie tiene algo que manifestar al respecto? En este tema puntual, los médicos y abogados son los primeros llamados a sentar posición con los argumentos de sus respectivas ciencias, no porque dichos argumentos vayan a decidir la suerte de Fujimori sino porque así se mantiene informada adecuadamente a nuestra población, algo necesario en este tiempo de desinformación y nulidad de debate. Somos laicos y esa es nuestra tarea, el mismo documento de Aparecida, la reunión de Obispos en aquella ciudad brasilera el año 2007 nos exhorta: “Por tratarse de un continente de bautizados, conviene colmar la notable ausencia, en el ámbito político, comunicativo y universitario, de voces e iniciativas de líderes católicos de fuerte personalidad y de vocación abnegada, que sean coherentes con sus convicciones éticas y religiosas. Los movimientos eclesiales tienen aquí un amplio campo para recordar a los laicos su responsabilidad y su misión de llevar la luz del Evangelio a la vida pública, cultural, económica y política”.

Suena bien, pero hay que materializar esa aspiración. El primero paso es ser consecuente con uno mismo, somos libres, manifestémonos con argumentos.


* Publicado en Semanario Expresión N° 794, el 06 de diciembre del 2012.


20130128-el_indulto.jpg
Imagen: Ezequiel Blázquez


20/06/12: CEMENTO Y BALAS

Categoría: NACIONAL
Publicado por: jorge.vallejo

Visto: 163 veces
Pronto parecerá que en nuestras calles se graba películas de vaqueros. Los tiroteos no están lejos, obra de sicarios a sueldo que en un proceso de eliminación selectiva vienen asesinando a obreros de construcción civil. Según la Policía Nacional del Perú, durante los últimos dos años, en Lambayeque ya suman 23 los muertos, situación que también se presenta en La Libertad y en Lima ¿a cuántos lugares más se extenderá esta criminalidad?

Se vive actualmente el considerable crecimiento del sector construcción, que también ha despertado la codicia de las mafias y la lucha entre dirigencias sindicales. Es parte del paisaje citadino encontrar diversas pintas en las paredes de las construcciones, pues los bandos buscan marcar su territorio. En medio de esta inseguridad por el cobro de cupos y muertos ¿qué hará la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco)?

Por lo pronto, el Gobierno Nacional ha optado por constituir una Comisión Multisectorial temporal para “promover medidas de formalización laboral y eliminación de la violencia en la actividad de la construcción civil”. La Resolución Suprema fue publicada el 09 de junio, hay 10 días para la instalación y luego se tendrán 60 días hábiles para presentar el “diagnóstico situacional” y un plan de medidas a tomar, pero mientras tanto ¿qué hacer? Los asesinatos no se van a detener ante una Comisión creada tardíamente y que esperamos alcance resultados.
En esta nueva Comisión se encuentran los Ministerios de Trabajo, Interior, Vivienda, Transportes, y Justicia, además de un representante de los Gobiernos Regionales y otro de los Gobiernos Locales ¿dónde quedaron los sindicatos de construcción civil y Capeco? Ojalá el Ministerio del Interior envíe a un oficial de la Policía Nacional conocedor del tema.

Este tipo de trabajos, articulando actores, tendría que iniciarse desde los Gobiernos Regionales, puesto que ahí se conoce más de cerca el problema, y luego éstos podrían dirigir sus diagnósticos y propuestas al Gobierno Nacional. Empecemos empadronando a los trabajadores de construcción civil, la delincuencia no puede seguir contaminando este oficio.

* Publicado en Peru.21 Norte, el 15 de junio del 2012.



null
Imagen: Estudiantes de Doxa


Categoría: NACIONAL
Publicado por: jorge.vallejo

Visto: 354 veces
Todo indica que en Lambayeque sólo tres distritos irían finalmente al proceso de consulta popular para la revocatoria de sus mandatarios municipales: Ciudad Eten, Incahuasi y Pomalca.
Este tema ha generado debate ¿desde qué momento podemos buscar la revocatoria de una autoridad? En la actualidad, este mecanismo no puede aplicarse en el primero ni en el último año de mandato. Desde mi punto de análisis el problema no está en que se haga en el primero, segundo, tercero o último año, el problema radica en cómo se inicia el proceso electoral. Sabemos que cada agrupación postulante presenta ante el Jurado Nacional de Elecciones un “plan de gobierno”, nombre que le queda ancho a muchos documentos que más parecen monografías escolares e, incluso, plagios, con faltas de ortografía y gramaticales.

Son muy pocos los planes de gobierno que parten de un análisis integral sobre el territorio que se pretende gobernar. La planificación estratégica está ausente en la mayoría de ellos. El riesgo es alto, ya que nuestras autoridades postulan sin conocer verdaderamente hacia dónde se dirigen, con lo cual los gobernados también quedan a la deriva.

Una causal para iniciar los procesos de revocatoria suele ser la acusación de “incumplimiento de promesas” ¿cómo definir esto? Si un candidato se comprometió a construir una nueva plaza pública, y siendo Alcalde, en el primer año de gestión no cumple con esa oferta electoral ¿se le puede acusar de incumplimiento? Fácilmente, podría él contestarnos que aún tiene tres años para cumplir con su promesa ¿hacia dónde quiero llegar con esto? El JNE tiene que ser más exigente al momento de validar la inscripción de las agrupaciones políticas que participarán en una elección, cualquier panfleto no puede ser llamado plan de gobierno. Este ha de contener un serio diagnóstico de la realidad, y una división de decisiones para el corto, mediano y largo plazo. Los postulantes han de ser más concisos y realistas frente a lo que ofrecen en campaña, ello hará que se empapen más de los temas presupuestales.

Revoquemos, primero, la improvisación de nuestros candidatos para, luego, acabar con ese eterno incumplimiento de promesas.

* Publicado en Peru.21 Norte, el 01 de junio del 2012.



null
Imagen: Andrés Faro


Categoría: NACIONAL
Publicado por: jorge.vallejo

Visto: 213 veces
Transitar por nuestras ciudades puede ser como visitar una zona de bombardeo: tubos regados por doquier, zanjas, arena, piedras y demás, completan el paisaje. Son varios los millones de nuevos soles que vienen siendo destinados a las obras de mejoramiento de redes de agua potable y alcantarillado. Para ejecutarlas se han formado consorcios, asociándose empresas del rubro construcción ¿cumplirán con su cometido?

Sorprende que en varios distritos de Lambayeque se venga desarrollando el llamado “Plan Maestro” para la instalación de nuevas tuberías, pero no se ha discutido la posibilidad de instalar, de una buena vez, un sistema de drenaje pluvial. La temporada de lluvias, más o menos intensas, nos han mostrado la necesidad de dicho drenaje para descargar las pozas que anegan nuestras calles y viviendas, pero ello no se muestra en los expedientes técnicos. Vale decir, cuando se quiera hacer el drenaje pluvial habrá que romper parte de las obras que actualmente se vienen construyendo, usando nuevos fondos públicos.

En más de una localidad se están destruyendo pistas que no hace mucho fueron inauguradas. Se afirma que la tubería está defectuosa ¿dinero al agua? ¿Quién controla estas obras? Los constructores, las municipalidades y las empresas prestadoras del servicio de agua y desagüe suelen culparse entre sí.
En la evocadora ciudad de Lambayeque, los trabajos (o destrozos) llevan meses ¿ese consorcio no tiene un cronograma de trabajo? Las zanjas enlodadas por las lluvias han hecho peligrar varias edificaciones, incluyendo el patrimonio histórico ¿quién responde por este atentado contra el vecindario?

Queda la pregunta, si alguna obra presenta deficiencias, pero el consorcio ya se encuentra disuelto ¿a quién se le hará llegar los reclamos? ¿Cada empresa participante cargará con la responsabilidad? Creo que hay que tener más precaución con estos consorcios temporales. A falta de Alcaldes y funcionarios que sepan monitorear estos trabajos, son los ciudadanos, beneficiarios o afectados, quienes tienen una importante tarea desde los Comités de Vigilancia.

* Publicado en Peru.21 Norte, el 11 de mayo del 2012.



null
Imagen: Hans "Kavel" Kabsch


Categoría: NACIONAL
Publicado por: jorge.vallejo

Visto: 206 veces
Hace unas semanas me mostré contrario al Proyecto de Ley 554 que pretendía cambiar la denominación de Presidente de Gobierno Regional por la de Gobernador. Es sencillo hacer una pataleta entre amigos, pero esta vez opté por dirigirme a los actores que debatirían y definirían la suerte de aquel absurdo proyecto. Vale decir, escribí un informe de varias páginas, lógicamente con argumentos, que envíe vía correo electrónico (atendiendo a la modernidad) a los integrantes de la Comisión de Descentralización del Congreso de la República y a algunos otros Padres de la Patria escogidos. En total fueron 38 los envíos, luego vino la espera de respuesta. Ingrata fue mi sorpresa cuando 18 de mis envíos recibieron la contestación automática de “mail delivery system”, es decir, el mensaje rebotó en la bandeja de 18 Congresistas (incluidos 2 electos por Lambayeque, viejos en política). Únicamente un par me respondieron, cumpliendo con su deber ¿los otros no revisan sus cuentas electrónicas? ¿Es así como atienden las iniciativas de la ciudadanía que los ha ubicado en sus escaños?

Tengamos en cuenta que no es cualquier entidad, estamos hablando del Congreso de la República ¿no hay suficientes asesores para responder mensajes? ¿Por qué rebotan los envíos en correos oficiales? Si no usan sus cuentas, mejor ciérrenlas.
El mismo envío intenté hacerlo a los Presidentes de Gobiernos Regionales, otra lamentable sorpresa fue evidenciar que varias páginas electrónicas no sirven o no muestran las cuentas de correo de las autoridades y otras son una ensalada de información poco amigable.
Se entiende que el gobierno electrónico existe para acercarnos a los asuntos públicos y ahorrarnos tiempo, pero en varias dependencias eso no pasa de ser un florido discurso.

¿Tanto le cuesta a alguien revisar un correo electrónico y responder un simple “sí”, “no” o “gracias”? Nosotros pagamos por esa breve palabra.
Muchos políticos hablan de la modernización estatal ¿la ponen en práctica? Mi elemental experimento demuestra que no. Hay recursos económicos destinados a ello ¿se estarán usando correctamente?

* Publicado en Peru.21 Norte, el 04 de mayo del 2012.



null
Imagen: Mario "Chaque" Mauriño


Categoría: NACIONAL
Publicado por: jorge.vallejo

Visto: 230 veces
Da escalofríos la gracia con la cual varios jóvenes pueden confundir el rostro del infame Abimael Guzmán con el de cualquier director de cine. Son sucesos de hace unas décadas, no es tiempo remoto, esto es historia reciente ¿qué está pasando? ¿Por qué tal desconocimiento? Hemos creído que obviar la enseñanza de una etapa de nuestra historia nacional sería suficiente para curar las heridas del terror.

Algunos ultramontanos se han limitado a enfilar su puntería contra el Informe Final que elaboró la Comisión de la Verdad y Reconciliación, el cual es una política de Estado ¿habrán leído bien dicho documento? Claramente identifica a Sendero Luminoso como el máximo responsable de las matanzas desatadas, pero también se reconoce responsabilidad en agrupaciones políticas y miembros de las fuerzas del orden que cometieron excesos ante la población que debían proteger ¿eso es herejía?
El 4 de enero de 1994, en Chiclayo fue asesinado Gilberto Díaz, presidente de las rondas campesinas, le dispararon dos veces y fue acuchillado por tres encapuchados ¿quién lo asesinó?
Hemos llegado a la mezquindad de debatir si fueron, o no, 69 mil las víctimas de estos terribles años ¿acaso siendo menor la cifra de muertos y desaparecidos seremos un mejor país?

Saltan muchas preguntas, los todavía presos por terrorismo ¿han renunciado a sus consignas de lucha armada? Las víctimas de la violencia ¿han sido reconocidas? ¿Cómo avanzan los procesos de reparación? A todo esto se enfrentarán los ahora jóvenes. El reto es que desde las escuelas y universidades se aborde el tema, pero no como una anécdota, sino empezando a formar ciudadanos conscientes y capaces de decir: ¡Nunca más terrorismo!

Esto no se trata de derechas o de izquierdas, esto se trata de mostrar un poco de respeto por el dolor, que no puede verse como ajeno; es el dolor de peruanas y peruanos que padecieron el terror subversivo. Habría que recordar la gran Marcha por la Paz, que fue convocada por Henry Pease, en 1989, bajo el lema de “No matarás, ni con hambre, ni con balas”. Ahí se encierra el verdadero reconocimiento de la dignidad humana.

* Publicado en Peru.21 Norte, el 27 de enero del 2012.



null
Imagen: Mario Molina


Categoría: NACIONAL
Publicado por: jorge.vallejo

Visto: 393 veces
Es lamentable decirlo pero muchos actores de la escena política no valoran la búsqueda de consensos, en ello mucho tiene que ver la actitud para gobernar. Algunos individuos, hoy Alcaldes, se han convertido en una especie de reyezuelos ajenos a la rendición de cuentas, temerosos de los Cabildos Abiertos y de las revocatorias. Se han ubicado por encima de los mismos Concejos Municipales creyendo tener Regidores súbditos.

No muy lejos tenemos a los Gobiernos Regionales también con funcionarios desplegando suntuosidades desde los cargos públicos ¿cómo hemos llegado a esto? La gran responsabilidad recae en los mismos ciudadanos que, adulando a las autoridades, les han elevado el ego y atrofiado el entendimiento. Ya no comprenden que su poder sólo es “prestado” y que se lo deben a los mandantes, es decir, a cada uno de nosotros.

La soberbia no construye puentes de comunicación, por el contrario, dificulta el diálogo necesario para alcanzar puntos mínimos de encuentro entre los actores en conflicto. Los problemas son de todo calibre: territoriales, socioambientales, entre burócratas, entre gobernantes, etcétera. Entonces, si nuestras autoridades se sienten amos y señores, en lugar de servidores públicos ¿se preocuparán por buscar consensos? El debate no puede ser pérdida de tiempo, el debate lleva a tomar acuerdos limando asperezas en una comunidad política medianamente civilizada ¿iremos en ese camino?

Recientemente, Monseñor Salvador Piñeiro fue elegido Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana. Este prelado se ha manifestado a favor de la participación de la Iglesia Católica en las mesas de diálogo, como veedora para la resolución de nuestros conflictos. En esta tarea le acompañará Monseñor Pedro Barreto, quien ha seguido de cerca los problemas medioambientales en la sierra centro. Felicito ello y espero que las diversas iglesias también tomen cartas en el asunto, no para hacer política de la partidaria, sino para encaminar una política hacia el bienestar colectivo, pero dialogando. No se puede vivir en una burbuja alejada de la realidad.

* Publicado en Peru.21 Norte, el 03 de febrero del 2012.



null
Imagen: Lequi


Categoría: NACIONAL
Publicado por: jorge.vallejo

Visto: 273 veces
Pronto se debatirá en el Pleno del Congreso de la República el Proyecto de Ley 554, por el cual se pretende que cada Gobierno Regional ya no tenga un “Presidente” sino un “Gobernador”, es un cambio de nombre al cargo. Se argumenta que así se evitará que cualquier Presidente de Gobierno Regional se exceda creyéndose Presidente de la República.

Esta es una iniciativa superficial, pues no aborda el tema de las competencias de dichos Presidentes de Gobiernos Regionales, las cuales se encuentran estipuladas en la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales. Es ahí donde se tendrían que delimitar bien las funciones y no quedarse sólo en un cambio de nombres.
Por otro lado, en nuestros departamentos ya tenemos Gobernadores (Regional, Provinciales, Distritales y Tenientes Gobernadores) quienes representan al Poder Ejecutivo y al Presidente de la República. De prosperar el Proyecto 554, todas estas autoridades políticas (miles en todo el país) tendrían que buscarse otro nombre para sus cargos. Se generarán costos, desde cambiar los sellos del Gobernador Distrital que certifica la venta de ganado, hasta cambiar los membretes de todos los documentos, y para colmo la población quedará más confundida de lo que ya anda.

El Proyecto de Ley 554 es un desatino del que lamentablemente pocos han hablado.
Algunos Presidentes de Gobiernos Regionales han manifestado que no les importa que les cambien la denominación a Gobernadores. Eso quiere decir que para ellos da lo mismo que les titulen “Presidente”, “Gobernador” o “Piajeno”, les va y les viene. Se entienden esas declaraciones por tratarse de personas que de Ciencia Política saben muy poco o nada y que no distinguen qué es un “departamento” y qué es una “región” (inexistente). Muchos son sólo pragmáticos que gracias a sus abultadas billeteras lograron sentarse en la presidencia de un Gobierno Regional. Son amigos de ponerse bandas presidenciales, medallas y demás distintivos, pero ni siquiera conocen bien sus funciones. Señores, vayan al fondo de los temas, no se queden en lo superficial y eviten hacer declaraciones que causan risa o lástima.

* Publicado en Peru.21 Norte, el 30 de marzo del 2012.



null
Imagen: "Caras y caretas" (Argentina, 17 de diciembre de 1910)


Categoría: NACIONAL
Publicado por: jorge.vallejo

Visto: 333 veces
Transitar por las calles de nuestras ciudades puede ser una verdadera odisea. En muchos casos la imagen es la de un campo de batalla con zanjas, tubos y desmontes. Esto evidencia que la principal actividad a la que suelen dedicarse nuestros Alcaldes es la construcción de pistas y veredas, el cambio de tuberías y demás ejemplos de una exclusiva “política del cemento”.

¿Sólo el cemento es signo de progreso? Las obras de infraestructura son necesarias, pero no son lo único requerido para el “desarrollo local”, éste se logra con el trabajo articulado de los gobernantes de turno, el sector privado y la sociedad civil organizada de nuestras localidades.

El 2010, el total de gobiernos municipales del Perú sólo empleó el 77% de su presupuesto anual ¿Por qué no fue usado el 23% restante? Si no pueden manejar el 100% de los fondos asignados ¿con qué cara se exige mayores presupuestos? Los Alcaldes se quejan del exceso de burocracia capitalina para poder usar las partidas económicas, pero, ustedes ¿cuentan con una burocracia eficiente para armar buenos expedientes técnicos? ¿A quiénes han llevado a trabajar a los municipios?
En su visita a Lambayeque, el Ministro de Vivienda, René Cornejo, fue enfático: muchas obras han tenido que ser ejecutadas dos veces. Los expedientes técnicos serán minuciosamente revisados pues venimos arrojando el dinero público a las calles, y para colmo a calles mal hechas.

El desarrollo local no implica sólo contar con más pistas y veredas (si es que están bien hechas) sino también preocuparse por la educación y cultura de la población ¿por qué no hay buenas bibliotecas municipales? Organizarlas no demanda tanto dinero como las obras monumentales a las que nos tienen acostumbrados. Somos un territorio turístico ¿por qué no tenemos museos distritales? Alcaldes excepcionales piensan en ese tipo de proyectos.

Ya tengo 26 años y aún sigo confundiendo la labor de Alcalde con el oficio de albañil. Señores Alcaldes, su función no se limita a ponerle más cemento a nuestras vidas, su función es mejorarnos la calidad de vida, si ello es demasiado trabajoso ¿para qué se postularon?

* Publicado en Peru.21 Norte, el 11 de noviembre del 2011.



null
Imagen: Luis López "Luisé", 1975 ("El Tiempo" de Colombia)


Categoría: NACIONAL
Publicado por: jorge.vallejo

Visto: 1169 veces
En la radio, televisión, periódicos y conversaciones cotidianas todo el tiempo se hace mención a las regiones. Es así que se habla de la región Lambayeque, la región Piura o la región La Libertad. Todas esas expresiones son incorrectas, asombra que desde las más altas esferas del poder político se cometa tamaño error. No se trata de ser un purista exquisito, pero sí creo necesario puntualizar los términos, usar una u otra palabra (departamento o región) cambia completamente el sentido de las cosas.

En primer lugar, las regiones no existen ¿cómo comprobamos ello? Basta una simple lectura de la Ley de Bases de la Descentralización, que en su artículo 29º nos dice: “La conformación y creación de regiones requiere que se integren o fusionen dos o más circunscripciones departamentales colindantes, y que la propuesta sea aprobada por las poblaciones involucradas mediante referéndum”, pregunta ¿nos hemos integrado? No, el referéndum del 2005 fracasó, por la tanto a la fecha no hay ninguna región en el Perú; esa es la regionalización pendiente.

Actualmente tenemos departamentos en un proceso de descentralización para ganar autonomía política, administrativa y económica (la más lenta), cuyas poblaciones cada cuatro años eligen a un Gobierno Regional, es decir, tenemos Gobiernos Regionales dentro de cada departamento, ese es el nombre correcto.
Llama la curiosidad que abunden banderas, escudos y hasta himnos regionales ¿por qué si las regiones no existen aún? Estamos poniendo la carreta delante de los caballos; como discurso es bonito hablar de regiones, pero esa no es nuestra actual realidad.

Recapitulando, me dirijo a los Presidentes, Vicepresidentes, Consejeros y funcionarios de los Gobiernos Regionales en nuestros departamentos (ese es su espacio y no alguna región ficticia): lean más las normas para que ayuden a elevar los niveles de conocimiento político de nuestra población y póngase a trabajar mancomunadamente para lograr consolidar, recién, una región (por lo menos).

* Publicado en Peru.21 Norte, el 23 de diciembre del 2011.

null
Imagen: CEPES