Y bueno, simplemente ya no estoy aquí (no significa que no deban seguir leyendo ¬¬), ni yo ni quienes ahora se encargan de tomar decisiones por el grupo. Tengo una pregunta más, una de ultratumba, susurrada en el aire que llegará a ustedes en su siguiente momento de oración: ¿qué será de la CBU? Mírenme mal si quieren, bueno al menos a mi ataúd, pero mi pregunta no lleva a decir que sin mi o la Coordinación todo se hundirá o que nosotros manteníamos al grupo como era. Y si en algún momento pensaron en tomar un minuto de silencio, les pido que lo cambien por un minuto de reflexión y se pregunten quien tomaría el reto que nosotros tuvimos que dejar.
“El Señor levantará líderes”, es la respuesta pusilánime de alguien que no es capaz de pensar en su propia respuesta y espera que Dios le ponga las cosas en bandeja. Pues ¿por qué no levantarse uno como líder? ¿Qué no estás preparado? ¿Y por qué no te preparaste en los años que tuviste? Perdón si hay algún recién converso leyendo esto, obviamente no planeo introducirte en el mismo saco, pero irás entendiendo a que me refiero.
“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.” Mat. 5:13
Luego de este momento… emotivo, me pregunto ciertas cosas de este pasaje, cosas de la que me gustaría que Leslie hable (sí, está a mi costado, y sí, sé que mi integridad física está en riesgo).
Este pasaje se encuentra dentro del conjunto de enseñanzas que Jesús impartió en el llamado Sermón del Monte, por lo que evidentemente no era un llamado exclusivo para los discípulos, sino que se dirigía a todo aquel que había decidido seguir y escuchar a Jesús. La responsabilidad de ser sal sobre la tierra recae en todos nosotros, no solo en el liderazgo del grupo, y si bien hay una organización de por medio y son los lideres los que se encargan de dirigir el grupo, sin la ayuda de todos sus miembros es imposible que un grupo pueda seguir avanzando.
“De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.” 1° Cor. 12:26-27
Cada miembro tiene capacidades especiales que suman al grupo y que deben ser usadas para edificación del mismo. Pero estas capacidades solo aparecerán si uno se da el tiempo de ponerlas en practica y las pone en disposición para los momentos en que se necesiten. Pero si cada vez que hay necesidades, actividades o tiempos de estudio pensamos que los líderes se van a encargar de hacerlo y le damos prioridad a otras actividades, como vamos a saber en que es en lo que podemos ayudar y contribuir al grupo.
Ser parte de un grupo no solo significa sentarte a escuchar lo que dicen, comer con ellos y tratar de sacar el mayor provecho en ello, significa trabajar en el y ayudar en las cosas que se necesiten y en el crecimiento de sus miembros. No es solo cuestión de salir bendecidos, sino también de bendecir, ayudar, contribuir en lo que se necesite. Los lideres se encuentran para guiar al grupo y para acompañar en el crecimiento de sus miembros para que en el futuro ellos puedan hacer lo mismo, es parte de un ciclo. Pero a quienes van a preparar si no hay gente que se comprometa y pueda poner a disposición su vida y su tiempo.
Luego de esto, la idea es simple: Un líder lo es porque pasó por una preparación de por medio, la cual se encuentra no solo en experiencia de vida, sino en los momentos que decidió coger su Biblia en vez de ver TV, que cuando escuchó de un evento quiso ayudar a organizarlo y no solo “ser manos”. Moisés, Pablo, Daniel y el mismo Jesús fueron líderes porque se prepararon, y si bien se puede decir que Dios los preparó, también se puede decir que ellos eligieron aceptar tal preparación. Dios elige y erige líderes, pero este no es más que un ser humano (como cualquiera de nosotros) que decidió aceptar una tarea extraordinaria.
Cada año la Coordinación se renueva, así que no será necesario asistir a algunos velorios para que la realidad antes descrita se haga realidad (obviamente ya no es Leslie quien escribe). Es cierto que la Coordinación elegirá a sus sucesores, pero ¿de dónde? Sí, cierto, nuestro trabajo es preparar y ayudar a la siguiente generación: PERO… no se puede ayudar a quien no quiere ser ayudado, ni educar a quien no quiere ser educado.
No, no soy perfecto (si es que eso piensan luego de este altivo discurso), es más…. Soy quizá el peor entre ustedes: pero un día, como a Uds., Dios me dijo que podía hacer más… yo elegí ese más, si ustedes ya lo eligieron… entonces no me preocupa el futuro de la CBU, al menos por los próximos años que han de venir…
… pero para los que lo saben, las Coordinaciones son de 5, no de 4, así que ¿qué responden a eso?
PD: Ningún Abel fue lastimado durante la producción de este texto.
Abel Tiravanti
Leslie Meza





