Los 5 graves errores de Keiko Fujimori

junio 05, 2011
Acabo de ver, perplejo y anonadado los resultados de la ONPE al 78%. Y digo perplejo porque tenía la esperanza, mínima, superflua, ingenua y hasta diríase tonta, de que Keiko Fujimori pudiera revertir los resultados dados a boca de urna. Una esperanza infantil y cándida que se vio cruelmente desvanecida luego de enterarme de los datos oficiales. Reconozco que me quede helado por unos segundos e inmediatamente pensé en mi familia y haciendo un ejercicio mental enorme intenté visualizar una imagen super optimista de un futuro gobierno de Ollanta Humala. Me imaginé por unos minutos un presidente moderado, atento a las preocupaciones sociales y presto a defender la inversión privada. Una reacción natural por cierto, el intento de negar una posible realidad nefasta y dolorosa, premonición de la cual espero equivocarme rotundamente.

Por otro lado mi sentido común me indica otra cosa. El dinero y el poder cambia a la gente 360° y no creo que el caso de Ollanta Humala y sus partidarios sea muy diferente a la de todos los demás procesos anteriores. Y dándole vueltas a mi cabeza, como despertando de una pesadilla cruel y despiadada, revise algunos errores, graves por cierto, que KF cometió durante su campaña:

1. No saber driblear a tiempo las acusaciones contra su padre. Si bien es cierto pidió disculpas por los errores cometidos durante el gobierno de Alberto Fujimori, no supo reaccionar bien contra la acusación de permitir violaciones a los derechos humanos durante la década de los 90, especialmente en el caso de las esterilizaciones forzadas a mujeres del ámbito rural. Acusación que por cierto fue caballito de batalla de Ollanta Humala y que golpeó muy duro entre las mujeres que la apoyaban.

2. Durante el debate se apoyo en el Cardenal Juan Luis Cipriani como consejero. Con todo el respeto que se merece nuestro Cardenal, lamentablemente usarlo como punto de referencia no fue atinado teniendo en cuenta el rechazo que genera en un amplio sector de la población.

3. La falta de agresividad en su campaña propia. Ella esperaba que los medios hagan su trabajo, cuando pienso Keiko debió enarbolar una bandera de patriotismo y darle duro por el tema de Hugo Chavez. Asimismo no trabajo muy bien el tema de atacar los puntos débiles de Ollanta o de encontrar nuevos frentes. En resumen una falta de trabajo por analizar la forma de atacar al contrincante.

4. Cómo se le ocurre contratar al psicosocial Reinald Dos Santos. O sea, hasta se podría entender que el tipo anuncie con bombos y platillos que KF ganaría las elecciones, pero combinar este hecho con el acontecimiento de un terremoto y no solo un terromoto de cierta gravedad del cual ya hemos sufrido varios, si no "el terremoto", fue un error mayúsculo e inoportuno. ¿Acaso alguien va a votar por el terremoto? El susto inicial de muchos se transformo en desconcierto y luego en desconfianza.

5. Por último un lapsus que tuvo durante el debate al defender a dos de sus correligionarios mencionando que ellos no tenían acusaciones de corrupción "así como la mayoría sus partidarios". Terrible error que no tuvo repercusión en los medios pero que si quedó plasmado en la conciencia colectiva. Ni Keiko, ni Ollanta son grandes oradores pero al menos debieron evitar este tipo de errores que fácilmente puede costar una campaña.

En resumen solo queda resaltar el trabajo super profesional del equipo de campaña de Ollanta (la frase "tienen mi palabra" fue un invento genial) y la falta de maneja político por parte de Keiko a pesar de su larga trayectoria pública.

Slds, Renzo

¿Quién ganará las elecciones?

abril 08, 2011
Este domingo 10 de abril nos tocará tomar a cada uno de nosotros una decisión que cambiará nuestras vidas, para bien o para mal, durante por lo menos los siguientes 5 años. De alguna manera Perú definirá su futuro ecónomico, social, democrático y político.

Cada eleccion es única y particular y la que viene será muy recordada debido a que cinco candidatos lucharán palmo a palmo por el pase a 2da vuelta. Más curioso aún porque estos cinco candidatos representan diferentes rangos del espectro político, desde la izquierda radical hasta la derecha liberal y al mismo tiempo tienen cada uno de ellos un fuerte respaldo del electorado. La inversión en publicidad ha sido millonaria y cada partido ha contratado asesores especializados seguramente a precios estratosféricos. Sin embargo solo dos de ellos pasarán a segunda vuelta.

Y por supuesto sobra decir que tenemos casi definido el pase de uno de los candidatos, Ollanta Humala, un ex-militar quién pugna por convertirse en presidente del país. Ollanta ha sabido moderar muy bien su discurso, desde el enérgico político de las elecciones del 2006 al padre hogareño que tiene una vida familiar feliz y exitosa. Es a mi entender el lobo vestido con piel de cordero. Una persona que ha sabido ponerse la máscara de conciliador, mediador y pacífico temperamento. Alguien que tiene las cosas muy claras, vender una imagen de niño bueno para después quitarse el disfraz y manejar el país a su antojo. Lamentablemente esta táctica funciona muy bien con la mayoría del electorado especialmente del sur del país.

Tenemos en 2do lugar, por ahora, a Keiko Fujimori que es una especie de Alberto Fujimori versión joven y mujer. No la veo como una mala opción siempre que mantenga al margen a la milicia y sepa elegir bien sus asesores. Keiko podría significar mantener una política estable y moderada similar a la de su padre, pero repito espero que sepa escoger bien a sus asesores. No sería mala idea tampoco que convoque ministros de diversas bancadas políticas en caso resulte ganadora. Su fortaleza es que tiene un voto duro y fuerte respaldo de sus partidarios.

Alejandro Toledo, ex-presidente y reconocido economista representa para muchos de nosotros la continuidad de un gobierno democrático y un programa económico estable y de crecimiento. No lo hizo mal en su anterior gobierno aunque sus bochornos familiares y personales malograron una buena imagen presidencial. Seguramente le puede ganar a Ollanta con el apoyo de los demás partidos políticos pero aun deberá pasar una dura prueba este domingo. Puede entrar en los bolos pero va a necesitar un poco más que suerte.

Luis Castañeda, ex-alcalde de Lima y de bajo perfil, esta siendo arrastrado por la vorágine de denuncias que se ciernen alrededor de él. Hubiese sido interesante ver qué hubiera pasado de no haber salido el informe de su gestión elaborado por Susana Villarán pero a estas alturas del partido solo un milagro podrá enviarlo al repechaje, me parece que es el candidato a descartar.

PPK me gusta y bastante. Un tipo serio, profesional, ex-ministro de economía y de formación gringa que no es poca cosa. Sus asesores le han sacado un as bajo la manga con esa voz ronca y casi sin acento que le han fabricado, cuento que por supuesto es poco creíble y sin embargo muy efectivo. PPK representa el capitalismo neto, sin aspavientos ni pelos en la lengua. Ha intentado transmitir su apego a nuestro folklore aunque más le hubiese valido salir tocando una oriunda quena peruana que la europea fluta traversa. Por otro lado su campaña no ha descuidado aspecto alguno, desde contratar a Miguel Angél Cornejo, pasando por el PPKuy, mitines en todo el país y propaganda electoral en todos los medios de comunicación conocidos. Su crecimiento ha sido fuerte y sostenido y llega a la meta listo para la foto.

Caso aparte resultan las parejas de los candidatos, casi todos extranjeros. Keiko tiene a un grigo como esposo. PPK a una gringa. Toledo a una francesa y hasta Castañeda se había conseguido una venezolana compañera en el debate. La excepción a la regla es Ollanta que al parecer le va muy bien con Nadine. En fin cosas de la vida y de las vivencias. Solo espero que este domingo nuestro voto sea a conciencia y por la democracia.

Un fuerte abrazo, Renzo

Elecciones Generales 2011

abril 08, 2011
¿Quién ganará las elecciones?




Podrá ver los resultados después de emitir su voto

Acerca de la reelección de Manuel Burga y la Ley del Deporte

diciembre 17, 2010
Vivimos en un país que sale lentamente de una crisis larga y dolorosa. Un crisis que a muchos nos ha llevado a buscar mejores opciones fuera del país o a tirarnos al piso por un trabajo medianamente digno. Cada quién obviamente ve la crisis desde su muy personal perspectiva y desde su muy particular situación, pero cierto es también que la situación económica en general va mejorando poco a poco. Sin embargo nuestra crisis no es solo económica. Lo es también civil, religiosa, ética, social y, atolondradamente, legal. Y resalto esta última cara de nuestro problemas porque es un aspecto en el que no reparamos fácilmente. Las leyes no siempre son justas, tampoco perfectas y mucho menos simples. Es algo que se va consiguiendo junto con el desarrollo del país y de su gente.

Es por ello que debo remarcar que el intento por parte del gobierno de regular las elecciones del Directorio de cada uno de las Federaciones Deportivas Nacionales a traves de su Ley del Deporte ha resultado en verdaderos circos electorales tal y como hemos sido testigos en las últimas elecciónes de Directorio de la Federación Deportiva Peruana de Fútbol (FDPF). Lo que también da que pensar dos cosas. La primera es si realmente tenemos políticos capacitados para emitir leyes adecuadas a nuestra realidad. Y la segunda es que si realmente tenemos políticos preparados para darse cuenta de sus errores y derogar o cambiar para bien las leyes actuales rápidamente.

Por supuesto que es en la FDPF donde resalta y se nota más el martirio legal que ha impuesto nuestro gobierno sobre sus federaciones e indirectamente sobre sus atribulados hinchas, pero el calvario sucede también en mayor o menor grado en todas las federaciones deportivas nacionales, como muestra de ello y dado que conozco un poco más de su realidad, tenemos a la Federación Deportiva Peruana de Ajedrez (FDPA) que presente similares problemas a su homologa de futbol. Lo que se no entiendo aún y no se puede concebir es en qué cabeza cabe o quiénes pudieron elucubrar semejante criatura legal sin tomar en cuenta los sensibles matices que nuestra realidad deportiva nacional.

Por ejemplo y retomando el caso de la FDPA, según la dichosa Ley del Deporte, a su Junta Directiva la pueden elegir las ligas departamentales o regionales (Artículo 44). Sin embargo en todo el Perú no existen ligas departamentales o regionales. Es más, no existen ni siquiera ligas provinciales. Apenas si tengo memoria de alguna liga distrital y que ni siquiera se si esta inscrita en Registro Públicos. Esto es de suma importancia dado que sin ligas no hay elecciones de Directorio y no hay quien guíe los destinos de nuestros deportes federados. Felizmente si tenemos votantes, gracias a una especie de permiso del IPD y son los presidentes de los clubes inscritos formalmente en registros públicos. Vaya uno a saber con quienes se encontrará el día de las elecciones dado que hay clubes que existen desde hace muchos años solo en el papel pero que no tienen actualmente actividad y menos aún representatividad alguna.

Al respecto y para salir del paso yo tenía una propuesta muy sensata y era la siguiente: Que votemos todos los jugadores activos que tengamos interés y participación directa en el sino de nuestra federación. Claro que habría que definir claramente quienes podrían votar, pero elaborar una norma al respecto es mucho más sencillo y se puede hacer internamente y validarse a través del IPD. Por ejemplo podría proponerse que pueden votar todos los jugadores de nacionalidad peruana con rating internacional, es decir que han estado tan interesados en el ajedrez que han participado en torneos válidos para el ranking de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Que además sean mayores de edad. Que no ejerzan cargos públicos para así evitar algún conflicto de intereses. Y podría listarse un largo etcétera, pero una vez normado este aspecto y aprobado por la Asamblea de Bases, que dicho sea de paso tampoco esta claramente definida su composición por la Ley del Deporte, o el Directorio de la FDPA, entonces de ahí en más las elecciones y renovaciones del Directorio de la FDPA sería fácil, sencillo, sin problemas y sin controversias más allá de los ámbitos de la sociedad ajedrecística.

Pero la realidad es otra y quienes han venido votando por nuestros dirigentes han sido en su mayoría ignotos provincianos, desconocidos por casi todos los principales jugadores de ajedrez del Perú, tal como ha sucedido ahora en el fútbol y que para nuestra suerte de la realidad deportiva del ajedrez saben tanto como de mecánica cuántica. Tan es así que hasta hace pocos años también el ajedrez tuvo su Manuel Burga, salvando las distancias, dado que nuestro dirigente si trabajaba de vez en cuando, aunque tuvo el defecto de querer perpetuarse en el cargo.

Son obvias y conocidas las maniobras de Manuel Burga para reelegirse y calco exacto de lo que pasaba con las reelecciones de nuestro anterior presidente de la FDPA. Lo primero es ubicar a dirigentes amigos y darles las facilidades para que el día de las elecciones estén presentes (transporte, hotel, viáticos). Luego entrar en conversaciones con los otros dirigentes, que sabes que no votarían por ti y proponerles algunos intercambios comerciales por debajo de la mesa. Con el poder actual de Manuel Burga esto es tarea fácil. Lo demostró ahora al llevarse las elecciones con más del 70% de votos válidos.Quienes votan por Manuel ya saben que les tocará una parte del pastel y tampoco quieren soltar la mamadera. Es parte de las leguleyadas en que nos ha dejado postrados la bendita Ley.

Pasando al tema fútbol mencionamos los mismo. Sin ser experto en la realidad del fútbol nacional más allá de las desastrosas presentaciones internacionales de los clubes y de la selección propondría lo siguiente:

1. Un voto por cada club de primera división
2. Un voto por cada club de segunda división
2. Un voto para la agremiación de árbitros
3. Un voto para la agremiación de futbolistas

Los votos podrían tener pesos distintos, por ejemplo el voto de los árbitros podía pesar doble o triple asimismo con el voto de los futbolistas, pero estos son detalles que deben definirse internamente. El punto es que pienso deberían votar quienes están más interesados en que mejore la realidad de nuestro fútbol y no personajes aceitados que cuando eligen a nuestros representantes están más pendientes de su participación en la fiesta que de elegir a nuestro mejor dirigente.

Saludos, Renzo